0
Publicado el 20 Agosto, 2020 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

LUCHA: ¿Calabaza a la cubana?

Alejandro Valdés quiere una medalla en los Juegos Olímpicos de Tokio
Alejandro “Calabaza” Valdés (arriba): candidato a me-dalla olímpica (Crédito de la foto: radiohc.cu)

Alejandro “Calabaza” Valdés (arriba): candidato a medalla olímpica (Foto: radiohc.cu)

Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS

No es tan conocido por su nombre, Alejandro Valdés, como por su apodo, Calabaza. Es su mote de guerra en la lucha libre. No le disgusta. Y lo heredó de su padre, otro luchador de primer nivel.

Vamos a terminar la curiosidad del inicio antes de caer en los últimos convulsos meses, en los cuales la pandemia de la COVID-19 ha estado haciendo estragos en todo nuestro planeta.

Lo explicó todo, para los lectores de BOHEMIA, Julio Mendieta, el jefe de entrenadores desde el año 2009 de la preselección nacional de esa modalidad.

“Su papá y yo coincidimos como luchadores del equipo nacional. Le decían así por la forma de la cabeza, y a él tampoco le disgustaba, como también sucede con el hijo. Después, siendo yo entrenador de la base, el muchachito llegó para ser mi alumno con seis años de edad. Entonces, cuando me enteré del parentesco, dije: ‘Si éste es el hijo de Calabaza él es Calabacita’”.

¿Quién iba a decir que años después Mendieta sería el jefe del colectivo técnico que lo llevó a ganar dos valiosísimas medallas de bronce en Campeonatos Mundiales (París 2017 y Budapest 2018)?

¿O que hay esperanzas fundadas de que pueda subir al podio en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, ahora con el mismo nombre, se espera puedan realizarse en 2021?

Para eso, y ya aterrizamos, debido a la pandemia siguió preparándose en casa, lejos de la sala de entrenamiento del Cerro Pelado.

“He tratado en todas estas semanas de mantener lo mejor posible la forma física. Es lo que se puede hacer lejos del gimnasio y de nuestros entrenadores, aunque se ha seguido el contacto telefónico. Y hacer lo que ha podido en cuanto a la fuerza, dependiendo de las condiciones de cada uno en casa”, nos dijo.

Falta de confianza

Llegó casi la hora de darle el micrófono a Calabaza Valdés, de 31 años de edad, 65 kilogramos de peso, 1.64 metros de estatura, subcampeón mundial juvenil en Estambul 2008, medallista de bronce en los de adultos de París 2017 y Budapest 2018.

Es muy posible que no pocos lectores hayan visto hace unas semanas un video suyo, publicado en BOHEMIA digital, realizando un entrenamiento en una azotea junto a alguien que lo apoyaba mostrando también una visible agilidad. Ese video fue convertido después en fotos, una de las cuales acompaña a este trabajo.

Alejandro “Calabaza” Valdés (arriba): candidato a me-dalla olímpica (Crédito de la foto: radiohc.cu)

Alejandro “Calabaza” Valdés (A la izquierda): candidato a medalla olímpica (Foto: radiohc.cu)

“Sí, era con mi papá, Enrique Valdés, quien fue 12 años miembro del equipo nacional, tres veces subcampeón en Copas del Mundo, noveno en un Campeonato Mundial, medallista de bronce en los Juegos Panamericanos de Indianápolis 1987. Buscábamos que mantuviera la velocidad y el sentido de la defensa arriba”.

Lo han ayudado muchísimo sus cinco temporadas participando en Alemania en la Bundesliga (luego se creó un grupo con los seis mejores equipos).

“Me faltaba confianza. Y la completé ahí. Bueno, también con más trabajo de los psicólogos. Presentaba ansiedad. Pensaba en llegar a las medallas sin enfocarme dentro de las competencias en el recorrido a realizar. Voy a ser campeón, pensaba. Y así lo dibujaba en mi mente, sin contar a rivales muy fuertes. No hacía lo de ir paso a paso”, nos dijo mostrando sentido crítico y locuacidad.

Entonces, impulsado también por la persistencia, porque nunca se rindió pese a etapas nada agradables tras los duros entrenamientos, llegó la medalla de bronce en París 2017.

“Eso fue, al fin, lograr algo muy ansiado. Yo empecé a los seis años, quizás una edad algo prematura. Mi padre fue luchador. Veía a muchos campeones cerca de mí, es algo que corría por mis venas. Quería una medalla mundial y una olímpica. Alcancé de las primeras. Me ha faltado la olímpica. Se trabaja para ella”.

Levantarse y esperar

Hoy es candidato a medalla olímpica. Pero ello no quiere decir que todo haya sido felicidad. Ha tenido que levantarse y esperar…

“Sí, claro, he pasado por momentos difíciles. En ellos he tenido el apoyo de mi familia. Los consejos muy sabios de mi padre. Me ha apoyado en esos períodos críticos: un mal resultado, una lesión. Si volviera a nacer quisiera que él fuera mi padre”, reveló.

A propósito: Calabaza tiene una hijita, Alexa Valdés, quien cumplirá cuatro años en octubre:

“Ha sido un impulso para mi vida. Me encontraba en Alemania cuando nació. No pude estar cuando vio la luz. Quiero ser un orgullo para ella. Después de que nació estuve un largo tiempo sin perder. Mi padre y ella me dan poderes”.

Bueno… ¿y los Juegos Olímpicos?

Alejandro “Calabaza” Valdés: candidato a medalla olímpica. / Foto: ACN Agencia Cubana de Noticias

Ha brillado también en Alemania. (Foto: svgermania04.de)

“Llegué en buena forma a los de Río 2016. Hacía dos años que me encontraba en la división de los 65 kilogramos, complicada y de muchos luchadores. Me presenté sin competencias, era el primer evento de ese nivel. Pero no creo fue solo por eso. Tuve también un poquito de ansiedad. No lograr en ellos un buen resultado me desmotivó un poco. Me salió la conciencia, la vergüenza. Mi padre me dijo: ‘Relájate. Disfruta. No pienses solo en la lucha. Te puedes hasta enfermar’. Empecé a disfrutar de otras cosas. Así disfruté más incluso de la lucha. Yo no tenía buenos resultados. Y gané las dos medallas mundiales”.

Calabaza y Calabacita

Y ahora llegó la hora de que Calabaza hable de Calabacita (por delicadeza le comentamos que pensábamos mencionarlo así).

“No tenemos un guion. Más bien improvisamos. Es mi hijo primogénito. Cuando yo era atleta él asistía a competencias, se relacionaba con la lucha libre. Mendieta era compañero de equipo. Él y yo hemos sido, para bien o para mal, sus entrenadores. Es un hijo y muchacho excelente. Nos colaboramos. Ya es licenciado en Cultura Física. Ahora va a buscar hacer una Maestría”, dijo.

Le volvemos a dar el micrófono a Mendieta:

“Me parece que Calabaza es uno de los luchadores de mayores posibilidades de llegar a una medalla en los Juegos Olímpicos, por la madurez que ha ido adquiriendo. Fue subcampeón mundial juvenil. Ha ganado otras dos medallas en Campeonatos Mundiales de adultos, participado en Copas del Mundo, y en la Bundesliga. Es uno de los mejores. Su aval permite pronosticar que puede ser uno de los cuatro medallistas en los Juegos Olímpicos”, dijo.

“Posee un buen nivel técnico-táctico. Todos los atletas lo conocen y respetan por su fogosidad. Si puede terminar pronto el combate. No da tiempo a que el contrario se recupere. Busca muy bien errores en los adversarios. Es muy disciplinado”, agregó.

“Se impone una precisión. Claro: él tiene las posibilidades, de una medalla olímpica, desde la de oro hasta una de las de plata. Pero hace falta que pueda realizar sin ninguna pausa larga su preparación, tanto la técnica-táctica como la especial. Nuestro deporte es muy traumático. Es muy importante que no se lesione. Si la pausa es leve no importa. Si es de más de un mes sí”, concluyó.

Una pregunta sin respuesta: ¿Podrá Alejandro Valdés en los Juegos Olímpicos servir un plato de “Calabaza a la cubana”?

 


Rafael Pérez

 
Rafael Pérez