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Publicado el 26 Septiembre, 2020 por Giovanni Martinez en Deportes
 
 

PALCO 211

¿Cómo frenar la ofensiva?

Un festival de batazos que en muchos casos no gusta. Las deficiencias en el pitcheo y la nueva Teammate son determinantes. Medidas para restar minutos innecesarios en los juegos arrojan resultados alentadores
No es tan fuerte la ofensiva, como bajo el peitcheo.

Frank Madan consiguió las primeras nueve argollas de su carrera. (Foto: cubadebate.cu).

Por GIOVANNI MARTÍNEZ

ANTAÑO HAN QUEDADO aquellos duelos de pitchers que por tantas emociones sacaban el corazón del pecho a los aficionados. Los primeros compases de la Serie 60 sobresalieron por una contundente ofensiva, que superó los 300 de average colectivo y maltrató sin piedad a los lanzadores, quienes promediaron de manera general 5.40 de carreras limpias y permitieron 1.98 jonrones por partido después del cierre de las tres primeras subseries de la lid. Sería ingenuo pensar que nuestros bateadores han elevado el nivel, lo que sucede es que los serpentineros siguen arrastrando viejos problemas. Las claves son las mismas de las últimas temporadas. Si el abridor no aguanta, el pitcheo estabilizador rara vez sostiene un marcador hasta que llega el turno del cerrador, para quien es casi imposible el salvamento cuando las pelotas han rodado de aquí para allá, como dice la canción. Este es un acápite del que no escapa ningún bullpen, aunque afortunadamente siempre llega alguna nota positiva desde la lomita, como la lechada del camagüeyano Frank Madal, la primera de su carrera y también el único 1-0 de la presente zafra, hasta el momento de escribir estas líneas en la redacción de BOHEMIA. Y me atrevería a presagiar que habrá poco dominio desde el montículo en lo que resta de la fase inicial. Los números a la ofensiva sobresalen, como por ejemplo el notable score de carreras que consiguió Holguín en un solo inning ante Artemisa, donde pisaron 14 veces el plato y dispararon cuatro vuelacercas. De este tipo de palizas sí estoy convencido que veremos algunas, hasta que la suerte nos acompañe en las semifinales, instancia donde los refuerzos –casi siempre pitchers– aportarán la tan necesaria dosis de strikes que el espectáculo necesita. Este año incluso podría caer la marca histórica de jonrones en series nacionales si tenemos en cuenta que solo en siete compromisos se pegaron 111, lo que hace temblar la cifra establecida desde la campaña 2009-2010 de 1 498 bambinazos y casi asegura superar la marca de los mil, batida por última vez en la Serie 55 con 1 049.

OTRO FACTOR determinante es la Teammate. La pelota oficial de la Serie 60 bota lo suficiente como para pensar en ir a buscarla después de una conexión a Italia, su país de origen. Lo fundamental no es el cuero, ni el estambre, sino el corcho del relleno interior, por lo cual, según los protagonistas, la esférica sale disparada como si quisiera regresar a Europa. Para quienes duden con respecto a la influencia de una bola u otra, recordemos el que fue quizás el cambio más notable, cuando llegó la Mizuno 200 y se dejó atrás la 150, en la temporada 2011-2012, momento en el que, al contrario de esta lid, casi desaparecieron los cuadrangulares.

CON TANTOS BATAZOS sacar tres outs puede atentar en contra del tiempo y demorar los juegos, una de las mayores preocupaciones de la Federación Internacional de este deporte en los últimos años. Por ello en Cuba se han tomado medidas para restar minutos innecesarios y afortunadamente los resultados se vieron desde el mismo arranque. Un promedio general de 2:49 horas de duración de los partidos en los primeros siete compromisos y un record de 1:59 para el de menos tiempo, disputado entre Holguín y Pinar del Río, exponen cifras casi extintas en nuestra escena. Los cambios en el reglamento han provocado que las visitas al box promedien 67 segundos de 90 permitidos, mientras que los directores se han tardado en un rango de 82 segundos para relevar a sus pitchers, cuando disponían igualmente de minuto y medio. Un mayor control de los lances reduciría aún más estos números y nuestro pasatiempo nacional ganaría en calidad. Esperemos que los serpentineros le encuentren la costura a la Teammate y rompan a gusto las curv


Giovanni Martinez

 
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