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Publicado el 23 Febrero, 2021 por Pastor Batista en Deportes
 
 

A PROPÓSITO DE LOS 60 DEL INDER

ACTIVIDAD FÍSICA: Mucha salud al andar

Si todos coincidimos en que “no por mucho madrugar se amanece más temprano”, tampoco por más correr usted logra la salud y las capacidades arrebatadas por millones de cubanos a pistas, terrenos deportivos, calles, parques y otros espacios públicos… simplemente caminando.
Salud al andar

Imágenes así han sido recurrentes en toda Cuba.

Texto y fotos PASTOR BATISTA VALDÉS

Si no significa plagio escribir acerca de lo mismo que anteriormente uno ha tecleado –y ese es mi punto de vista- entonces me pido permiso a mí mismo para ofrecer este puñado de párrafos que, de alguna manera, tienen relación también con la efeméride deportiva que hoy 23 de febrero celebra toda Cuba: el aniversario número 60 del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER).

Salud al andar. Hay quienes prefieren calles y avenidas cercanas a su hogar.

Hay quienes prefieren calles y avenidas cercanas a su hogar.

El título de lo entonces escrito fue Se hace salud al andar, y tuvo que ver con un fenómeno que durante años, décadas incluso, ha venido cobrando espacio en el ámbito social de muchas ciudades, más allá de donde, a mi modo de ver, siempre tuvo más fuerza (la capital del país). Me refiero a las cientos y miles de personas que, bien temprano en la mañana o al atardecer, se forran con enguatadas, monos deportivos, suéteres, capas y otros sudarios para salir  a caminar por calles, avenidas, pistas de atletismo, parques, terrenos de futbol y otros espacios a la medida de la actividad física.

Si bien en mis años mozos correr era la alternativa a la que mucha gente se aferraba para despojarse de las libritas que les sobraban, tiempos más recientes han ido concediéndole justa preponderancia a la opción de caminar, con fines también de salud y de estética para el cuerpo.

Salud al andar. Calentamiento, válido para todos los casos

Calentamiento, válido para todos los casos

Conscientes o no, cientos de miles de cubanos se han convertido en practicantes sistemáticos, por medio de una alternativa que se disfruta, beneficia al organismo y le imprime al entorno urbano una sensación de sosiego, de realización, de calidad de vida.

Recuerdo que cuando “caminé” sobre ese asunto a golpe mecanográfico, Yilian Castillo Sánchez, directora del Centro Provincial de Medicina deportiva en Ciego de Ávila comentaba: “Caminar es un excelente ejercicio, muy beneficiosa para la salud humana y si, además, se acompaña con una adecuada preocupación por los hábitos alimentarios, entonces resulta mucho mejor”.

Seguidamente añadió que así se lo habían transmitido varias personas, algunas de ellas con avanzada edad, quienes refirieron mejoría en las articulaciones, en los movimientos, reducción del agotamiento…”

Especialistas aclaran que caminar no es correr, no es la gimnasia aerobia o la actividad donde intervienen aparatos e implementos deportivos. En todo caso, lo que requeriría, como otros ejercicios, es, quizás, un calentamiento previo, para evitar dificultades.

Así lo hicieron jóvenes como Carlos Alberto Martínez y su compañera Celia Pérez Valdés, antes de “caerle encima”, por vez primera, a la pista de atletismo, con el propósito de “bajar un poco de peso, quemar grasa y estar en buena forma desde el punto de vista físico”.

Con más horas-tenis, Yurmirquis Martínez, trabajadora de la Salud, me confesó una vez tener suficientes motivos para sentirse atrapada por esa forma de ejercicio físico. “Suelo venir caminando, darle tres o cuatro vueltas al terreno y trasladarme luego hasta el gimnasio biosaludable del Parque de la Ciudad, donde cierro con broche de oro y sin exagerar.”

Salud al andar: Los adultos mayores tienen sus opciones y espacios.

Los adultos mayores tienen sus opciones y espacios.

A su lado, sin dejar de caminar, la jovencita Elisbeth Julia Castillo sonreía con cierta timidez, segura de que, si otras muchachas de su edad y personas más entradas en años han bajado de peso, ¿por qué ella no iba a conseguirlo igual?

La indeseable llegada del nuevo coronavirus al ámbito cubano creó escollos para esa sugerente opción, sobre todo en territorios donde el germen ha logrado transmitirse “a trote e incluso a la carrera”.

Del mismo modo que deportistas de alto rendimiento, muchísimos cubanos han optado, entonces,  por variantes hogareñas para mantener la forma y capacidades físicas, emplear sanamente determinado segmento de tiempo libre y combatir ese sedentarismo tan peligroso como enfermedades y estados de ánimo con las que suele coquetear, al estilo de la hipertensión, la artrosis, la diabetes, el stress… y eso a lo que algunos jocosamente definen como “oxidación de las bisagritas” (articulaciones) que a nada bueno conducen.

Publicaciones y sitios especializados, médicos y conocedores del tema, coinciden en que caminar tiene una amplia gama de beneficios para la persona que se decide a hacerlo de forma sistemática.

Salud al andar. Niños y adolescentes tampoco quedan fuera de la actividad física sana.

Niños y adolescentes tampoco quedan fuera de la actividad física sana.

Entre otras ventajas, disminuye el peligro de hipertensión, puede reducir el colesterol, previene la aparición de diabetes, mejora la vida sexual, aumenta los niveles de vitamina D, baja el peso corporal mediante la quema de grasa, evita la obesidad y los depósitos de celulitis, contribuye a tomar menos medicamentos, favorece la respiración, la circulación y previene el surgimiento de várices, tonifica piernas, glúteos y abdomen; es bueno para los huesos, combate el cáncer de mama y disminuye el riesgo de contraer el de colon, fortalece el corazón, enfrenta al estrés y aleja el riesgo de complicaciones en los vasos cerebrales.

Conocido es, también, el modo en que entran en actividad un importante número de músculos, incluso más allá de los que intervienen directamente en la locomoción.

Y no puede ser ignorado un elemento que han resaltado varios ciudadanos: caminar no requiere muchos recursos. En todo caso, voluntad, y esa puede ser inagotable dentro del caminante. Tampoco ocasiona mucha más merma que aquello perjudicial para el cuerpo: grasa, sudor, impurezas, obesidad, riesgo de diversas complicaciones.

En fin que, como escribí hace algún tiempo, si para el poeta español Antonio Machado ante el caminante no hay camino, para miles de cubanos sí lo hay, porque siguen encontrando, con la prudencia que aconsejan estos tiempos de coronavirus, una envidiable manera de hacer salud al andar.


Pastor Batista

 
Pastor Batista