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Publicado el 27 Marzo, 2021 por Giovanni Martinez en Deportes
 
 

PALCO 211

¿Los numeritos hablan?

Granma y Matanzas nunca habían coincidido en una final de la pelota cubana
Lanzador Matanzas

El pitcheo matancero promedió 2.71 entre cuartos y semifinal. (Foto: ecured.cu)

Por GIOVANNI MARTÍNEZ

  • MATANZAS ACUMULÓ en sus cotejos de postemporada ante Cienfuegos y Las Tunas 103 imparables en 325 turnos, para un promedio general ofensivo de 317 (10 jonrones y 62 carreras anotadas). En cambio, el average de Granma fue 294 ante sus dos rivales de esta fase: Industriales y Pinar del Río, aunque fueron superiores en OBP (frecuencia con la que un pelotero alcanza la base por cualquier motivo, menos por error), 419 por 403. Los Alazanes conectaron seis vuelacercas, cuatro menos que los Cocodrilos, pero anotaron más carreras (68), seis por encima de los yumurinos. El pitcheo de los discípulos de Carlos Martí promedió para 3.54, con 50 ponches y 40 bases por bolas, frente a un mejor 2.71 de Matanzas, que sacó 48 outs por la vía de los strikes y solo otorgó 35 boletos. Por último, los números a la defensa de los dirigidos por Armando Ferrer son inferiores (960), 15 errores en nueve juegos, marcado en gran medida por los dos primeros choques ante los Leñadores, donde acumularon nueve. Al mismo tiempo, los Alazanes solo sumaron 10 pifias en 11 desafíos, para un favorable 977.
  • PERO MÁS ALLÁ de las estadísticas, resulta muy importante tener en cuenta que los surorientales se vieron afectados por la presencia de la covid-19 en su nómina previo al inicio de la final, por lo que el tiempo de inactividad al que ya estaban sometidos por haber jugado su semifinal contra los Vegueros antes de la reanudación del cruce de cuartos entre Las Tunas y Santiago, terminó por extenderse aún más tras el obligatorio confinamiento (desde el 27 de febrero hasta el 28 de marzo). En el caso de Matanzas fue todo lo contrario, pues solo detuvo la acción por 14 días entre un duelo y otro, además de que no dejó de entrenar. Lo cierto es que Alazanes y Cocodrilos se abrazan por vez primera en la disputa por el trono de nuestros clásicos beisboleros. Una final inédita y como siempre, el terreno dirá la última palabra.
  • EN LA PASADA ENTREGA de Palco 211 nos referimos a la incidencia que empañó el cierre del cruce semifinal Matanzas-Las Tunas, cuando en las postrimerías del sexto y definitivo encuentro el noveno en la tanda de los Leñadores, Héctor Castillo, se deslizó de manera antideportiva en segunda base. Ello derivó en una trifulca y varias expulsiones. Afortunadamente, la decisión de la Comisión Nacional de Béisbol fue equilibrada, en aras, sobre todo, de proteger el espectáculo, pues los matanceros Joel Suárez y Yadir Drake, vivos en la competición, solo fueron suspendidos por margen de un partido. La mayor condena recayó, como debe ser, sobre quien desató el problema, por lo que el jardinero tunero se ausentará en las dos primeras subseries de la próxima temporada. Los otros castigados también pertenecen a la nómina de los derrotados en semifinales: Yunieski Larduet se perderá los dos juegos iniciales de la próxima campaña, así como Alberto Pablo Civil y Andrés Quiala, quienes no verán acción en el primer choque de la venidera serie.

Giovanni Martinez

 
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