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Publicado el 14 Junio, 2021 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

JUEGOS OLÍMPICOS

“Juantorena con el corazón…”

El deporte cubano siguió creciendo en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976
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Alberto Juantorena ganando aquellos 800 metros. (cubadebate.cu)

Alberto Juantorena ganando aquellos 800 metros.
(cubadebate.cu)

Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS

“Ahí viene Juantorena con el corazón, viene Juantorena de Cuba…”. No pocos lo recordamos y nos estremecemos. Fue el comentarista de la televisión, ya fallecido, Héctor Rodríguez narrando casi sin voz (valga la curiosidad: desde La Habana), una de las carreras del Elegante de las Pistas en su doble triunfo en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976, en los 400 y los 800. Quizás es lo que más quedó de ellos en nuestras memorias. Pero ¡hubo mucho más!

Uno de esos puntos trascendentales es que nuestro país mantuvo el ascenso mostrado en Juegos Olímpicos tras el Triunfo de la Revolución, de lo cual hemos escrito ahora en ediciones anteriores, y nos parece vale la pena recordar de forma muy breve.

Tokio 1964:

0 de oro-1 de plata-0 de bronce=1 (Lugar 30).

La ganó Enrique Figuerola, en los 100 metros planos.

México 1968:

0-4-0=4 ( Lugar 31).

Los dos relevos de 4×100 (femenino y el masculino), y los boxeadores Enrique Regüeiferos (63.5), Rolando Garbey (71).

Múnich 1972:

3-1-4=8 (Lugar14).

Las tres doradas las aportó el boxeo: Orlando Martínez (54), Emilio Correa (67), Teófilo Stevenson (+81).

La de plata del pugilista Gilberto Carrillo (81).

Y las de bronce también de uno de los cuadriláteros, Douglas Rodríguez (51); la velocista Silvia Chivas (100), las chicas del 4×100, el equipo masculino de baloncesto.

El judoca Héctor Rodríguez combatiendo en Montreal 1976.

El judoca Héctor Rodríguez combatiendo en Montreal 1976.

Montreal 1976:

6-4-3=13 (Lugar 8).

Las seis de oro: Alberto Juantorena (400-800), Héctor Rodríguez (judo), los boxeadores Jorge Hernández (48), Ángel Herrera (57), Teófilo Stevenson (+81).

Las cuatro de plata: Alejandro Casañas (110 metros con vallas), los boxeadores Ramón Duvalón (51), Andrés Aldama (63.5), Sixto Soria (81).

Las tres de bronce: dos también de pugilistas, Rolando Garbey (71), Luis Felipe Martínez (75), y el equipo masculino de voleibol.

El doble de los títulos ganados cuatro años atrás, seis lugares por debajo, ya superando la barrera de los diez primeros.

Colosos

En el caso de nuestro doble monarca en esa justa obligó a decir “antes o después de Alberto Juantorena”. Lo que cambió fue el concepto. Hasta ese momento sus dos eventos se consideraban imposibles de ligar, como el aceite y el vinagre: los 400 eran una modalidad de velocidad y los 800 de medio fondo.

Los 800 los ganó con récord olímpico y mundial de 1:43.50 minutos, que luego se encargó de superar, y los 400 tras un 44.26 segundos, mejor marca a nivel del mar.

Tenía los pies planos, zapatillas especiales de distinto tamaño, y un paso al correr que no parecía humano, sino diseñado en una computadora. Lo apodaron también El Caballo y en casi todo el planeta se disfrutó de su imagen de hombre seguro, con las manos en la cintura antes o después de las competencias. Y también mirando con frecuencia hacia atrás, en unas de esas grandes tonterías que también cometen las leyendas… ¿quién podría alcanzarlo?

El gran Teófilo Stevenson había sido campeón en los de Múnich 1972, en buena medida desde que venció al estadounidense Duane Bobick, La Esperanza Blanca. Pero tenía gasolina para mucho más. Lo demostró en Montreal 1976 (luego en Moscú 1980).

Si cuatro años atrás ninguna de sus peleas llegó a la votación, aquí ocurrió lo mismo: nocao a los 0.58 segundos del segundo asalto al senegalés Drame Mamadou; demoledor RSCH a los 1:55 minutos del primero al finlandés Pekka Ruola; nocao a los 1:29 minutos del primero al estadounidense John Tate; abandono ya en la final a los 2:35 del tercero del rumano Mircea Simon.

Jorgito Hernández aportó una de las del boxeo. (as.com)

Jorgito Hernández aportó una de las del boxeo. (as.com)

En los cuadriláteros estuvieron también inmersos en su camino los ya mencionados Jorge Hernández y Ángel Herrera.

Y brillante estuvo sobre los tatamis el judoca Héctor Rodríguez, quien en tres de sus victorias aplicó su técnica favorita del uchi-mata, la cual lo impulsó, con 22 años de edad, a conquistar el primer título olímpico de nuestro país en ese milenario arte.

Unos datos finales

La delegación cubana estuvo integrada por 160 deportistas (135 hombres-25 mujeres), y participó en 15 disciplinas. Esos números fueron superiores también a los de Múnich 1972: 143 (116 y 27).

Los diez primeros países en la tabla de medallas: 1.-Unión Soviética (49-41-35=125), 2.-República Democrática Alemana (40-25-25=90), 3.-Estados Unidos (34-35-25=94), 4.-República Federal Alemana (10-12-17=39), 5.-Japón (9-6-10=25), 6.-Polonia (7-6-13 =26), 7.-Bulgaria (6-9-7=22), 8.-CUBA (6-4-3=13), 9.-Rumania (4-9-14=27), 10.-Hungría (4-5-13=22).

Los juegos se disputaron del 17 de julio al 1o. de agosto; la mascota fue el castor Amik, un animal típico de Canadá; participaron 6084 atletas (4824 hombres y 1260 mujeres) de 92 naciones, compitiendo en 21 deportes y 198 especialidades; hubo conflictos políticos y raciales, por la exclusión de Taiwán y el boicot de 30 países africanos por la presencia de Nueva Zelanda (su selección de rugby había jugado contra la de Sudáfrica, país excluido del Comité Olímpico Internacional por su política racista); por primera vez se otorgó la calificación de 10 en la gimnástica, a la rumana Nadia Comaneci, llamada La Reina de Montreal.

Ahora bajó este telón olímpico. Pero volverá a subirse…

 

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Rafael Pérez

 
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