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Publicado el 10 Junio, 2021 por Prensa Latina en Deportes
 
 

JUEGOS OLÍMPICOS

¿Qué nos dijo ahora Figuerola?

El subcampeón olímpico de los 100 metros planos en los de Tokio 1964, ya casi con 83 años de edad, se cuida de la Covid-19, y sigue trasladando su experiencia

Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS

Enrique Figuerola: meritorio cuarto lugar en los 100 metros. (Foto: Archivo de BOHEMIA).

Enrique Figuerola: ¡subcampeón olímpico en los 100 metros planos! (Archivo de BOHEMIA)

Un poco antes de empezar a teclear tuvimos la suerte de hablar con Enrique Figuerola. El espectacular subcampeón olímpico de los 100 metros planos en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964 tiene ya casi 83 años de edad (nació el 15 de julio de 1938). Sí, por teléfono, para resguardarnos de la terrible pandemia del Covid-19.

Y el resorte liberado que movió una nueva conversación con él, en declaraciones exclusivas para los lectores de BOHEMIA, fue aquel desempeño en la capital nipona, que pretende organizar una nueva edición. Ahora, tras la suspensión del año pasado, prevista del próximo viernes 23 de julio hasta el domingo 8 de agosto.

Pero antes de llegar a correr otra vez aquellos 100 metros planos, en los cuales de forma espectacular terminó subcampeón, nos pareció oportuno esta vez empezar con temas de actualidad.

“Sí, me cuido todo lo que puedo de la Covid-19. Lo hago cumpliendo todas las medidas orientadas por el estado, el Gobierno, el Ministerio de Salud Pública. Y más nosotros, los de edad avanzada, que somos más vulnerables. Las sigo al pie de la letra. Hay un gran peligro, no solo en Cuba, en todo el mundo”.

Y siguió casi embalado:

“Salgo nada más lo necesario. Claro, no hemos dejado de apoyar actividades del deporte. Hace poco Juan Morales, también integrante de nuestra posta de 4×100 que ganó medalla de plata en los Juegos Olímpicos de México 1968, y yo nos reunimos con las muchachas al Campeonato Mundial de Relevos, en el cual fueron campeonas. Lo hicimos por una petición de la comisionada nacional de atletismo, Yipsi Moreno. Les dimos algunos consejos, orientaciones técnicas de cómo hacer los cambios. Y les hablamos de la importancia de participar en unos Juegos Olímpicos”.

Vamos a recordarlo (aunque le dedicaremos un espacio en esta edición): Ésa competencia se disputó en la ciudad polaca de Silesia, donde se pudo ver el gran triunfo, más allá de alguna ausencia, de la cuarteta formada por Zurian Hechavarría, Rose Mary Almanza, Lisneidy Veitía y Roxana Gómez, las cuales se clasificaron para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (este año con igual nombre). Las chicas marcaron 3:28.41 minutos.

Elogios y preocupaciones

“Ellas hicieron un esfuerzo grandioso. El Pueblo siempre agradece ese tipo de entrega. Y así será con nuestra delegación deportiva en general, no solo la del atletismo, si por fin se pueden organizar este año los Juegos Olímpicos de Tokio”, afirmó.

“Me parece que hay una gran incertidumbre con ellos. La población de Japón se encuentra muy preocupada. El virus se encuentra amenazando con toda su fuerza, causando cada día un número elevado de fallecidos. Quizás haya países que no puedan asistir. Hasta la forma de llegar es una incógnita. Se debe conseguir la vacuna. No se sabía si se permitirá público. El Comité Olímpico Internacional, y el Comité Organizador, no habían definido todavía una serie de aspectos muy importantes”.

Un hombre muy optimista (ARMANDO HERNÁNDEZ).

Un hombre muy optimista (ARMANDO HERNÁNDEZ).

Entonces soltó su optimismo acostumbrado:

“Nuestros atletas, en medio de circunstancias tan difíciles por la Covid-19, han estado preparándose lo mejor posible, dándolo todo por lograr las clasificaciones. Si los juegos se efectúan nuestra delegación, como es acostumbrado, va a dar el máximo para darle alegrías a nuestro pueblo, al país”.

Volviendo a 1964

Entonces, luego de ese recorrido por temas de actualidad, nos pareció oportuno ya volver a aquellos Juegos Olímpicos de Tokio 1964, en los cuales, vamos a repetirlo con toda intención, ganó la medalla de plata en los 100 metros planos, una hazaña tan poderosa como para no olvidarla jamás.

“Fue lo más grande de mi carrera deportiva. Una alegría que sé nuestro pueblo disfrutó muchísimo. Se trató de la primera medalla de Cuba tras el Triunfo de la Revolución. Me consta que los demás miembros de la delegación también hicieron todo lo posible por lograr la mejor actuación”.

Hora de repasar otros aspectos:

Antes de aterrizar en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964, recordó hace un año para nuestros lectores, ya había competido en los de de Roma 1960, en los cuales logró un cuarto lugar que tuvo muchísimo mérito. Y no solo por ser el primer cubano en una final olímpica de ese tan atractivo evento. Veamos…

“En aquel momento yo no solo me dedicaba al atletismo, sino más bien al béisbol, que es del cual procedo. Mi primera competencia internacional había sido en1959, los Juegos Panamericanos de Chicago 1959, en los cuales terminé con medalla de bronce. Los entrenamientos, repito, eran del béisbol”, nos dijo.

Un gran impulso

“Después de Roma 1960 es que me integro más al atletismo. Fue una experiencia muy grande. No tenía noción de la magnitud de unos Juegos Olímpicos. En los primeros cincuenta metros estuve parejo con el alemán Armin Hary, quien fue el primer hombre en marcar diez segundos”, indicó.

“Roma 1960 me sirvió de un gran impulso. Un año después gané la medalla de oro en los Juegos Mundiales Universitarios de Sofía. Y luego, como acabamos de ver, la de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964”.

La vida le dio la oportunidad de otra medalla olímpica: la de formar el relevo de 4×100 subcampeón en los de México 1968, junto a Pablo Montes, Hermes Ramírez, y el ya mencionado Juan Morales. En aquel ambiente quedó flotando la inconformidad…

Cuando Fidel le entregó el Premio Fair Play (o Juego Limpio), otorgado por el Comité Olímpico Internacional. (granma.cu)

Cuando Fidel le entregó el Premio Fair Play (o Juego Limpio), otorgado por el Comité Olímpico Internacional. (granma.cu)

De México 1968 se recuerdan muchos puntos. Una de esas historias que siempre vale la pena recordar ocurrió en la premiación de los 200 metros planos. En ella los atletas afroamericanos Tommie Smith (oro) y John Carlos (bronce) elevaron sus puños envueltos en guantes negros y agacharon las cabezas, en señal de protesta por la discriminación racial y las injusticias imperantes en su país.

En la vida de Enrique Figuerola hay otros muchos hechos inolvidables:

“Entre los que recuerdo con un gran honor se encuentran dos momentos muy significativos con Fidel. Uno fue cuando me entregó el reconocimiento por haber sido seleccionado el mejor atleta cubano de la década de los años 60. El otro, en 2006, el Premio Fair Play, o Juego Limpio, del Comité Olímpico Internacional”.


Prensa Latina

 
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