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Publicado el 22 Julio, 2021 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

La magia de los deportes de combate

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Llegaron los Juegos Olímpicos de Tokio (¡al fin!). Las comparaciones son inevitables. Entre ellas, la mirilla telescópica enfoca a los más recientes. Sí, es la hora de cerrar nuestro largo recorrido histórico. Nos vamos hoy para los de Río 2016.

Los cubanos terminaron con cinco medallas de oro-dos de plata-cuatro de bronce=11, válidas para el lugar 18 por naciones. En los de Londres 2012 la cosecha fue de 5-3-7=15 (16to.), mejor por cierto que el traspiés de Beijing 2008 (3-10-17=30/Lugar 19).

El punto más alto de los difíciles podios de premiaciones lo alcanzaron Mijaín López (Lucha grecorromana/división de los 130 kilogramos), su coequipero de la misma modalidad Ismael Borrero (59), y tres boxeadores: Julio César La Cruz (81), Arlen López (75) y Robeisy Ramírez (56), campeón también en Londres 2012.

¡No queremos demorarnos en recordarlo..!

La foto dice más que mil palabras: Mijaín López en Río 2016 acabando con los sueños de Riza Kayaalp. (cubahora.cu)

La foto dice más que mil palabras: Mijaín López en Río 2016 acabando con los sueños de Riza Kayaalp. (cubahora.cu)

Mijaín López va por su cuarta medalla de oro en Juegos Olímpicos (antes resultó invencible en Beijing 2008, Londres 2012 y Río 2016), lo cual no ha logrado antes ningún luchador. Él ha ratificado más de una vez con toda fuerza ese deseo, a pesar del aplazamiento por la pandemia de unos Juegos Olímpicos que se hubieran celebrado en 2020 (¡él llega con 38 años de edad, 11 meses y algunos días!). Ahora, mientras escribimos, llevaría ya unos 12 meses retirado de los colchones.

Esa hazaña por la que llegó a Tokio ni siquiera la consiguió el también súper completo Alexander Karelin, el “Oso Siberiano”, quien se impuso en Seúl 1988 (compitiendo por la Unión Soviética), Barcelona 1992 (Comunidad de Estados Independientes) y Atlanta 1996 (Rusia). Pero quedó en plata en Sídney 2000 al ceder ante el estadounidense Rulon Gardner, un rival inferior.

¿Se volverán a enfrentar Mijaín López y Riza Kayaalp?

El turco le ganó como local en los mundiales de Estambul 2011. A la hora de la verdad el pinareño se desquitó en los entonces cercanos Juegos Olímpicos de Londres 2012. Kayaalp (bronce esa vez) volvió a vencerlo en la final del mundial de Las Vegas 2015. Es decir, otra vez una victoria suya en el año previo a los Juegos Olímpicos, en este caso los de Río 2016. En este certamen, los sueños olímpicos del europeo deben haber durado… ¡los primeros 20 segundos! Entonces casi al final, impotente al no poder si quiera mover a lo que parecía ser una pared de acero, se le escapó una actitud muy antideportiva: le lanzó un manotazo. “Tuvo un mal momento”, me dijo comprensivo después Mijaín, quien con gran madurez no perdió los estribos.

Julio César La Cruz (derecha), como muestra la imagen de Río 2016, fue otra vez muy difícil de golpear. (español.cctv.com)

Julio César La Cruz (derecha), como muestra la imagen de Río 2016, fue otra vez muy difícil de golpear. (español.cctv.com)

Quieren otra

¡Tampoco queremos demorarnos en recordar algo más..!

Otros tres de nuestros cinco campeones en Río 2016 aterrizaron en los de Tokio 2020 con el propósito de llegar a su segunda medalla de oro en Juegos Olímpicos: Ismael Borrero, Julio César La Cruz y Arlen López. Hay otro boxeador también por una segunda, Ronniel Iglesias (64), oro en Londres 2012. Es bien complicado ese objetivo para todos (¡y para cualquier competidor!); pero como dijimos al principio, apuntar con la mirilla telescópica y hacer comparaciones, forman parte también del muy rico manantial del deporte.

Las dos preseas de plata las conquistaron, al igual que las cinco de oro, representantes de los deportes de combate: Idalys Ortiz (Judo/+78) y Yasmany Lugo (Lucha grecorromana/98). Ortiz había sido bronce en Beijing 2008, oro en Londres 2012 y plata en Río 2016, la cual también la dejó muy satisfecha. A Tokio llega con posibilidades muy sólidas en busca de su cuarta presea. Unas pocas horas antes de que tecleáramos dijo ya en suelo nipón que… ¡no sabe si se retirará después!

El camino para Lugo se había vuelto muy espinoso después de haber sido invencible en el Campeonato Mundial Juvenil de Ankara 2009. Como parte de ello, los técnicos hasta optaron por otros a la hora de integrar varios equipos. Mas no se rindió. Y siete años después, tras mucho sacrificio, se despidió con oro en el Campeonato Panamericano 2016.

¿Quiénes ganaron las cuatro de bronce?

Una perteneció a Denia Caballero (Atletismo/Lanzamiento de disco). Las otras tres las aportaron también boxeadores: Joahnys Argilagos(49), ErislandySavón (91) y Lázaro Álvarez (60). Vamos a repasar: de las once medallas, diez fueron de representantes de los deportes de combate (seis del boxeo, tres de la lucha y una del judo). La excepción resultó Denia Caballero. Un dato: aún sin la valiosa medalla de la discóbola hubiésemos mantenido el lugar 18. Ahhh… nada de magia, sí de una tradición y del esfuerzo.

Seguimos con la mirilla telescópica: si Cuba hubiese asistido a Río solo con el equipo de lucha grecorromana las dos preseas de oro y una de plata la habrían colocado en el lugar 39 entre 206 comités olímpicos nacionales.

Los multimedallistas
Ismael Borrero tras ganar en Río 2016. (ROBERTO MOREJÓN RODRÍGUEZ/JIT)

Ismael Borrero tras ganar en Río 2016. (ROBERTO MOREJÓN RODRÍGUEZ/JIT)

 

Hubo ocho que conquistaron tres o más medallas de oro: los nadadores estadounidenses Michael Phelps (5-1-0=6) y Katie Ledecky (4-1-0=5); la gimnasta de ese país Simone Biles (4-0-1=5); la nadadora húngara Katinka Hosszú (3-1-0=4). Un cuarteto terminó con tres de oro: el brillante atleta jamaicano Usain Bolt, el ciclista británico Jason Kenny, la piragüista húngara Danuta Kozák, y el nadador estadounidense Ryan Murphy.

Los cinco primeros países: 1.-Estados Unidos (46-37-38=121), 2.-Reino Unido (27-23-17=67), 3.-China (26-18-26=70), 4.-Rusia (19-18-19=56), 5.-Alemania (17-10-15=42). Bueno, vamos a incluir al sexto por ser ahora la sede: Japón (12-8-21=41).

La fiesta se desarrolló entre el 5 y el 21 de agosto de 2016, con 11 551 atletas de 207 comités olímpicos nacionales (entre los cuales Kosovo y Sudán del Sur participaron por primera vez), quienes compitieron en 306 eventos de 28 deportes, incluyendo el rugby y el golf, agregados al programa olímpico en 2009.

No resultó nada fácil lograr la sede. En un primer momento presentaron de forma oficial su interés siete ciudades. Luego de una primera etapa de evaluación la lista se redujo a cuatro: Chicago, Río de Janeiro, Madrid y Tokio. La suerte quedó echada: los cinco

aros llegarían por primera vez a una nación sudamericana y, por segunda, a una latinoamericana, tras aquella lejana edición de México 1968 (¡entre una y otra transcurrieron 48 años!).

Hay otras muchas curiosidades sobre la sede, pero esta es de las que no puede faltar: Brasil fue el cuarto país que organizó de forma consecutiva la Copa Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos, en 2014 y 2016, respectivamente, considerados los dos eventos más importantes del deporte. Los otros tres: México en 1968 y 1970; Alemania en 1972 y 1974; y Estados Unidos en 1994 y 1996.

Una verdad de Perogrullo antes de poner hoy el punto final. Cuando se acerquen los Juegos Olímpicos de París 2024 volverá a ser inevitable la mirilla telescópica para hacer comparaciones. Se encontrará dirigida entonces a lo que haya ocurrido en Tokio 2020.

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Rafael Pérez

 
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