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Publicado el 8 Agosto, 2021 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

“¡GRACIAS, TOKIO!”

 En el “más desafiante viaje olímpico”, según se dijo en la clausura, Cuba quedó en el lugar 14
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Clausura Tokio 2020

Un momento de la clausura. (marca.com)

Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS

La frase ha salido de millones de corazones: “¡GRACIAS, TOKIO!” Esa idea persistente rondaba la mente hace pocas horas, mientras se vivía el momento de clausura de la gran fiesta. “Ha sido el más desafiante viaje olímpico”, dijo antes del final Thomas Bach, el presidente de su Comité Olímpico Internacional.

Unos juegos que debían haberse disputado en 2020, y que con dudas sobre su futuro debieron aplazarse por la pandemia… La incertidumbre flotando… Rebrotes de la enfermedad… Situación crítica en el mundo y en la capital nipona… Una parte grande de la población local en contra de efectuarlos… Nasobucos… Sin público… Lógicas medidas especiales para el cuidado de la salud…

¡Pero hubo Juegos Olímpicos!

En la clausura flotaba el desempeño de nuestra delegación, la cual llevaba el difícil pronóstico oficial de ubicarse entre los 20 primeros países, lo cual sobre cumplió: lugar 14, con siete medallas de oro, tres de plata y cinco de bronce, para un total de 15. Ha sido la mejor ubicación en los últimos 13 años, por encima de Beijing 2008 (3-10-17), Londres 2012 (5-7-15) y Río 2016 (5-2-4).

La despedida, tocada por el concepto de los Mundos que compartimos, tuvo como es tradicional diversos momentos, pero prevaleció, como en la inauguración, el propósito, a tono con los tiempos de pandemia, de no hacer un derroche de tecnología o recursos, sino que estuvo marcada la austeridad.

Ello no restó, por supuesto, que fuera una colorida y multicultural ceremonia, en la cual no podían faltar lógicas muestras de la rica y milenaria cultura japonesa, o la presencia de reconocidos artistas.

Algunos Momentos

La presidenta del Comité Organizador, Seiko Hashimoto, dijo: “Si hubiera habido público no habríamos podido garantizar la seguridad sanitaria”, y “el deporte tiene el poder de cambiar el mundo y nuestro futuro”, y también “el deporte tiene el poder de cambiar el mundo”.

Si siempre hay que rendir un merecido reconocimiento a los voluntarios, ahora esas razones se han disparado, por lo ya mencionado de la pandemia, el riesgo del contacto con delegaciones de diversos países, el alejamiento del hogar… Los hubo de todas las edades. Y en la representación simbólica de esta clausura se pudo ver a uno de ellos en una silla de ruedas.

Bach remarcó que fueron “los Juegos Olímpicos de la esperanza, la solidaridad y la paz”… “muy exitosos dadas las circunstancias”, y también, como ya escribimos al inicio, pero vale la pena repetir, que “fue el más desafiante viaje olímpico”.

Y todo ello con gradas vacías… los nasobucos ya citados… Bach saludando con el codo a atletas premiados…

Un momento de gran importancia ocurrió cuando la gobernadora de Tokio, Yuriko Koike, entregó la bandera olímpica a Bach, quien enseguida la pasó a las manos de Anne Hidalgo, alcaldesa de la capital francesa, que acogerá la edición de 2024.

La escena ha quedado lista para los Juegos Paralímpicos, a partir del día 24. Esperemos que haya que decir otra vez: “¡GRACIAS, TOKIO!”

Ver también en BOHEMIA:

¿En qué lugar terminó Cuba?

Una HAZAÑA, en el 14, con siete medallas de oro, tres de plata y cinco de bronce
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Rafael Pérez

 
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