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Publicado el 10 Agosto, 2021 por Redacción Digital en Deportes
 
 

Triunfo de atletas olímpicos venezolanos revela (y renueva) atmósfera política del país

Los logros en Tokio 2020 han sido reconocidos hasta por los más conspicuos radicales del espectro político, lo que sirve de marco para un diálogo en ciernes
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La medallista de oro, Yulimar Rojas, de Venezuela celebra en el podio. 2 de agosto de 2021

La medallista de oro, Yulimar Rojas, de Venezuela celebra en el podio. 2 de agosto de 2021 / Foto en RT

Las reacciones ante los exitosos resultados obtenidos por Venezuela en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 dan cuenta de la nueva atmósfera que vive el país, según reporta RD

Venezuela quedó en el lugar 47 del medallero olímpico, seguida, entre los países de la región, por Puerto Rico, que quedó en el escaño 63; Colombia en el puesto 66; y República Dominicana, en el 68.

Es la delegación con mejor desempeño y resultados que haya enviado el país a las olimpíadas y solo es superada por Brasil, que quedó en el puesto 12 del medallero; Cuba, en el 14; y Ecuador, en el 38.

Es la delegación con mejor desempeño y resultados que haya enviado el país a las olimpíadas y solo es superada por Brasil, que quedó en el puesto 12 del medallero; Cuba, en el 14; y Ecuador, en el 38.

Cómo es que Venezuela, un país que ha sido señalado de sufrir una intensa crisis humanitaria, termina siendo la cuarta nación de la región con mejor desempeño en Tokio 2020, por encima de potencias deportivas como México y Argentina, por no nombrar a Colombia, con quien siempre ha reñido deportivamente.

Venezuela consiguió una medalla de oro y tres de plata.

En contraste, por ejemplo, la delegación de Chile no llevó medalla alguna. Tampoco lo hicieron, para seguir ubicándonos en Latinoamérica, países como Perú, Uruguay, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Bolivia, Panamá y Paraguay.

Con esta comparación puede afirmarse que Venezuela se ha convertido en este ciclo olímpico en una potencia deportiva, lo que puede sonar aleccionador para los gobiernos que hasta hace poco pedían su intervención debido a la “destrucción” que sufre el país.

Una nueva atmósfera

Pero lo sorpresivo no se limita al resultado, sino que se expande hacia el fervor de unión que ha producido este evento deportivo entre las distintas tendencias políticas.

Años atrás, cuando la atleta Yulimar Rojas ganaba, las redes y los actores políticos explotaban en su contra por haberse declarado chavista.

En esta ocasión, los logros obtenidos en Tokio 2020 han sido reconocidos hasta por los más conspicuos radicales, quienes tuvieron que felicitarla y alegrarse por su triunfo.

El que sí chocó con mucha resistencia fue el medallista de plata en levantamiento de pesas Julio Mayora, quien le dedicó la presea al expresidente Hugo Chávez, lo que generó reacciones de odio en su contra por parte de algunos sectores opositores.

El pesista, con la medalla en la mano, le dijo al presidente Nicolás Maduro: “De verdad que esta medalla de plata es para el presidente Hugo Chávez”.

En las redes, los radicales explotaron en rechazo a sus declaraciones, pero los políticos de oposición en esta ocasión prefirieron mantener el apoyo al deportista y celebrar su inesperado éxito.

Después de Mayora, ganaron plata otros dos venezolanos, el ciclista de BMX Daniel Dhers y el pesista Keydomar Vallenilla, y luego vino la medalla de oro de Yulimar Rojas, con su récord mundial incluido. Esos triunfos hicieron que el ambiente tenso cediera ante lo que ha sido el primer acontecimiento que ha unido a todos los sectores políticos.

Este hecho no se había visto en ninguna esfera social ni deportiva durante los últimos años, ya que estaban siempre impactadas por las interpretaciones políticas.

Los políticos de derecha más radicales en el exilio tuvieron que tragar grueso y felicitar a los atletas, uno a uno, y con ello tuvieron que aceptar, así fuera de manera momentánea, que Venezuela no obedece a un escenario de situación terminal por el que “hay que intervenir militarmente para así poder rescatar a unos hambrientos venezolanos”.

En esta ocasión, los resultados dejaron ver que hay un proceso de despolarización que permite celebrar una victoria nacional, por parte de todos los bandos políticos, incluso cuando los protagonistas se han identificado como chavistas u opositores.

“Dejen la intensidad con lo del tema político”

Pero lo más interesante del clima que generó el éxito deportivo fue el grado de unión y fraternidad con que el pueblo venezolano recogió la noticia.

También la forma en que los deportistas victoriosos se refirieron a Venezuela, en términos de alegría y de forma totalmente positiva.

Los discursos lastimeros sobre el país han sido superados durante este mes olímpico, en el que la política deja terreno al deporte.

Los discursos lastimeros sobre el país han sido superados durante este mes olímpico, en el que la política deja terreno al deporte.

El escenario, además, es propicio. Este mes, los políticos del gobierno y la oposición se preparan para encarar una mesa de diálogo que se llevará a cabo en México, gracias a la mediación del país anfitrión y el Reino de Noruega. El encuentro también coadyuva a un clima menos pendenciero, políticamente, a pesar de que la crisis económica se sigue sintiendo con mucha intensidad.

Dhers, por su parte, dejó claro lo que muchos piensan en la relación entre el deporte y la política, especialmente cuando esta última termina siempre generando mucha conflictividad y escasa unión.

“Dejen la intensidad con lo del tema político. Queremos hacer cosas por Venezuela, indiferentemente de la inclinación política. Hay que enfocarse en los nuevos chamos, en la nueva generación. Es hacer cosas por nuestra sociedad”. Y agregó: “Hacemos deporte y el deporte tiene que ser neutral”.

El ahora medallista comentó, después de la llamada al presidente, y algunos insultos recibidos: “Supérenlo, hermano. Creo que fui lo más cordial y así como puede ser del lado del Gobierno, del lado de la oposición, si tiene que ver con deporte, me llaman, y yo no tengo por qué cerrarle la puerta a nadie si quieren hacer cosas de deporte”.

Más allá de escaramuzas virtuales, por primera vez, en años, reinó en Venezuela una atmósfera de cordialidad hacia los atletas y de entusiasmo por cada una de las participaciones, lo que da cuenta de un nuevo clima postpolítico, que tiene oportunidad de afianzarse con las negociaciones que debe haber en México en los próximos días.

Ociel Alí López, es  sociólogo, analista político y profesor de la Universidad Central de Venezuela. Ha sido ganador del premio municipal de Literatura 2015 con su libro Dale más gasolina y del premio Clacso/Asdi para jóvenes investigadores en 2004. Colaborador en diversos medios de Europa, Estados Unidos y América Latina.

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Redacción Digital

 
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