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Publicado el 21 Septiembre, 2021 por Pastor Batista en Deportes
 
 

Rescatan y mejoran instalaciones deportivas

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Texto y fotos Pastor Batista Valdés

Fachada, vestíbulo, techo, baños, dog outs, terreno… giro total en el Victoria de Girón espirituano.

Fachada, vestíbulo, techo, baños, dog outs, terreno… giro total en el Victoria de Girón espirituano.

Contrario a la inercia que ha empollado la Covid-19 en otros lugares, el deporte en Sancti-Spíritus está aprovechando esta adversa coyuntura para, con inteligencia y los limitados recursos disponibles, mejorar e incluso rescatar un grupo de instalaciones que intervienen de forma directa en la preparación de atletas o en la actividad física y deportiva de la población.

El terreno de béisbol Máximo Gómez, ubicado en el reparto Escribano, por ejemplo, ya no es el área perdida en malas hierbas, donde hasta hace poco tiempo crecía el olvido y cualquiera traía su caballo, lo dejaba a rienda suelta allí para que pastara a sus anchas, colocaba un candado a la entrada y se iba a su casa con el problema resuelto.

Brazos de profesores que enseñan los secretos del béisbol, con apoyo de la comunidad, le han dado un giro de 180 grados a la instalación, aun cuando todavía hay asuntos como la malla protectora detrás del home y otros detalles para cuya solución autoridades gubernamentales del territorio han expresado su total voluntad de cooperar.

Sin embargo, como afirma Jorge Morell Valdivia, director de Deportes en el municipio cabecera, dicho terreno es solo uno entre los múltiples ejemplos que ponen de manifiesto el empuje a favor de la salud, vitalidad e imagen de áreas e instalaciones deportivas en la llamada Tierra del Yayabo, con el concurso, además, de fondos procedentes de la contribución territorial que realizan las empresas a partir de sus resultados económicos.

“El estadio Victoria de Girón estaba prácticamente abandonado, explica Morell, y en alrededor de cuatro meses logramos recuperar todo allí: dog outs, cafetería, cabinas de audio o transmisión, césped, cerca perimetral, fueron construidos los baños, colocadas las puertas, rejas, reparada la acera exterior y hasta fue techado, por fin, el graderío…”

Con este acceso, el terreno comunitario Máximo Gómez no puede quedarse atrás.

Con este acceso, el terreno comunitario Máximo Gómez no puede quedarse atrás.

Apto ahora para trabajar con peldaños que van desde los 9-10 años, transitando por los juveniles hasta la primera categoría, el viejo, pero reoxigenado estadio espirituano resulta de extraordinario valor para la academia provincial de ese deporte, aledaña, y para la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE), con perspectivas incluso de campeonatos nacionales en cualquier categoría, lo que, evidentemente, libera un poco de su carga al emblemático estadio José Antonio Huelga.

Fantástico se torna el horizonte para el emblemático “terrenito de Agramonte” (así se le conoce desde siempre), de acuerdo con un proyecto que, bajo el nombre de Complejo Deportivo Recreativo comunitario Ignacio Agramonte abrirá espacio al softbol aficionado o de esparcimiento hasta la tercera edad, minifutbol, volibol, pelota, gimnasio biosaludable…

Si a ello se une lo que ya se ha logrado en el gimnasio de boxeo, el de cultura física Pedro Fermín Alma Reina, el de pesas y esgrima, así como la perspectiva de cambiar el tabloncillo de la Sala Yara (ahí desde que se inauguró en 1984), entonces no hay duda de que  los espirituanos han calculado bien dónde están las mayores llagas sobre la piel del deporte y, en consecuencia, en qué dirección concentrar los recursos, para sacarle el zumo a cada centavo.

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Pastor Batista

 
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