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Publicado el 14 Octubre, 2021 por Redacción Digital en Deportes
 
 

La nueva canción del inmigrante

Los movimientos de personas de una latitud a otra son tan antiguos como la humanidad misma y presenta un curso natural y comprensible, sin embargo, algunos son provocados por intereses políticos
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Yrisbel Gracial en béisbol de Japón

Yurisbel Gracial, mejor bateador de la Liga del Pacífico. Imagen ilustrativa: Prensa Latina

Por ERNESTO V. FERNÁNDEZ

Existen desacuerdos entre los científicos acerca de cuándo comenzaron las primeras migraciones de homínidos (Homos Erectus, Homos Habilis y Homo Rudolfensis), pero parece ser que data de entre 275 a 600 mil años atrás, aproximadamente, según la información que ofrecen los restos fósiles encontrados en diversas partes del mundo.

Todo indica que estos movimientos migratorios surgieron en el África ecuatorial, cruzaron lo que es hoy Etiopía y llegaron a la península Arábiga para posteriormente bifurcarse hacia Europa unos, y hacia el continente asiático otros.

Entre 40 000 y 30 000 años en retrospectiva aparece el Homo Sapiens-Sapiens –el hombre moderno–, cuyas hordas partieron desde el norte africano hacia tierras europeas y asiáticas en busca de lugares de mejores condiciones climáticas donde desarrollarse.

La última gran expansión del Homo Sapiens-Sapiens, de acuerdo con el informático e historiador catalán Jordi Carreño Crispín, ocurrió hace unos 15 000 años y se dirigió hacia el sudoeste europeo llegando a Australia por una parte, y de otracon dirección a Siberia. Desde allí, por el Estrecho de Behring, hasta territorio americano.

Sin embargo, no todas las migraciones tuvieron como único objetivo paliar las duras condiciones de vida de los lugares de origen; algunas también apuntaron hacia guerras de rapiña en las que la esclavitud comenzó a aflorar.

Una vieja tonada de los años 70, The Inmigrant Song (La canción del inmigrante), interpretada por el grupo británico de rock, Led Zeppelin, glorifica las cruentas incursiones vikingas a la Galia y a la Sajonia: “El martillo de los dioses conducirá nuestros barcos a nuevas tierras”.

El arribo de Cristóbal Colón a nuestros lares en el siglo XV, abrió las puertas de una inmigración que tuvo como resultado el exterminio de gran parte de la masa indígena y el empobrecimiento de su patrimonio tangible.

En resumen, las migraciones humanas han existido siempre, lo que ha variado son sus propósitos y formas: desde las simples ocupaciones pacíficas de tierras con el fin de  sobrevivir, hasta furibundas invasiones que edificaron puentes de fuego para ocupaciones permanentes, como la efectuada por los Estados Unidos contra México en 1848.

Otro cambio en las migraciones humanas pudo observarse desde finales del siglo XIX hasta el presente, cuyo patrón es un éxodo de trabajadores empobrecidos hacia naciones más promisorias.

Como mariposas a la luz, comenzaron a arribar a naciones como los Estados Unidos emigrantes de Irlanda, Escocia, China, Japón y México, entre otros, de manera que alguien dijo una vez que solo los indios locales podrían llamarse con propiedad estadounidenses. Fueron, básicamente, migraciones económicas las que en gran medida poblaron esa inmensa nación. Las hay también por conflictos étnicos y/o religiosos, invasiones, guerras civiles, cambio climático, preferencias geográficas y personales, entre otras.

Retomemos la variada etnicidad en la nación de Lincoln. Si, por ejemplo, las autoridades deportivas estadounidenses decidieran competir solo con figuras propias en cualquier evento, la nómina se reduciría en buena medida.

Aramis-Ramirez

Aramís Ramírez, exjugador profesional de Grandes Ligas de origen dominicano.Tomado de delphipages.live

Pongamos por caso el béisbol de las Grandes Ligas (MLB). En información aparecida en el sitio ESPN deportesel 5 de octubre de este año, “256 peloteros nacidos fuera de los Estados Unidos (equivalente al 28,3%) integraron los rosters de los 30 equipos el día inaugural de la temporada del 2021”. De ellos, 228 jugadores provienen de América Latina, añadimos nosotros.

Como un “agujero negro”, tanto el béisbol como otros deportes en modo amateur, son absorbidos por el profesionalismo multimillonario con promesas de seis o más cifras. Por lo general, los cheques son entregados en manos de jugadores valiosos cuyos países de origen no pueden equiparar sus recursos financieros con los de las grandes corporaciones patrocinadoras.

Las autoridades deportivas cubanas, sin descuidar el amateurismo, han tenido la sensatez de atemperarse a esa realidad.

Muchas temporadas han transcurrido en lides extranjeras profesionales desde que la participación fructífera de jugadores cubanos es un hecho innegable. Un botón de muestra lo constituye la liga japonesa de béisbol profesional, en la que toman parte figuras de la dimensión de Alfredo Despaigne, Yurisbel Gracial y LivánMoinelo, entre otros.

Si tomamos como ejemplo a Despaigne, es bueno señalar que tiene el mérito de ser el máximo jonronero cubano en Japón al compilar de por vida 161 en ocho temporadas, mientras que Yurisbel Graciales el mejor bateador de la Liga del Pacífico.

OMAR-LINARES

Omar Linares, pionero de los contratos de peloteros cubanos en ligas profesionales. Tomado de cubadebate. cu

Un pionero de incursiones en ligas profesionales lo fue Omar Linares, cuando en 2002, a sus 35 años, defendió durante tres años la camiseta de los Dragones de Chunichi.

Aquí un gran punto y aparte. La mencionada “succión” de prospectos hacia el profesionalismo adquiere en muchas ocasiones más tintes políticos que de desarrollo deportivo, como el reciente caso de jóvenes peloteros cubanos–en el Mundial Sub-23 de México– tentados por la fila de ceros en los talones de compra de su persona y utilizados con el objetivo de infligir un golpe bajo al movimiento deportivo cubano. No obstante, para que este proceso cristalice debe concurrir, además, una buena dosis de decisión personal: ¿los recursos que el Estado cubano depositó en el colectivo los convierto en provecho personal?

Para quienes respondieron afirmativamente, la estrofa ya conocida de “La canción del inmigrante” debe sustituirse por “ni el martillo de los dioses conducirá a tierras de honor”.

Nuestro Apóstol, en su siempre clara previsión advirtió: “Importa poco llenar de trigo los graneros, si se desfigura, enturbia y desgrana el carácter nacional”.

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Redacción Digital

 
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