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Publicado el 15 Octubre, 2021 por Giovanni Martinez en Deportes
 
 

PALCO 211

Más nuestro que nunca

Beisbol cubano: Patrimonio Cultural de la Nación, un concepto que se justifica de infinitas maneras
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Con jonrón decisivo ante China Taipei y hit que dejó al campo a Panamá, Yuddiel González fue el más oportuno en tierras aztecas. (Foto: WBSC)

Con jonrón decisivo ante China Taipei y hit que dejó al campo a Panamá, Yuddiel González fue el más oportuno en tierras aztecas. (Foto: WBSC)

Por GIOVANNI MARTÍNEZ

  • SI BIEN LA DECLARACIÓN del beisbol cubano como Patrimonio Cultural de la Nación llega en un momento de poco glamour para nuestro deporte nacional (no se gana un título internacional desde la corona en el mundial sub-15 de 2016), sí constituye la mejor noticia del año para los amantes de la pelota en la mayor de las Antillas. El ejemplo más cercano en el tiempo de un torneo allende nuestras fronteras con participación cubana fue el III Mundial sub-23 (23 de septiembre al 2 de octubre de 2021), en el cual finalizamos en un decoroso cuarto puesto y terminó por ser la cita perfecta para probar la valentía de muchos de nuestros peloteros, que a pesar del acecho extradeportivo al cual fueron sometidos siguieron adelante y guerrearon, tanto dentro como fuera del terreno. Y a fuerza de voluntad llegaron incluso a discutir las medallas de bronce. A ese partido ante Colombia, por la deserción hasta ese momento de nueve jugadores (y al final de doce), se llegó sin opciones en el banquillo y con el line-up justo –nueve bateadores–, un hecho que sin dudas nos lleva a fortalecer la formación de nuestros deportistas y precisa nuestro incansable reclamo de retomar el acuerdo entre la Federación Cubana de Beisbol y las Grandes Ligas, documento anulado antes de que pudiera ponerse en práctica durante la inoportuna función de Donald Trump al frente de la Casa Blanca, en los Estados Unidos. Misma nación desde donde se promueven campañas con toda la mala intención, persiguiendo desenfrenadamente el objetivo de deteriorar la calidad de nuestro beisbol e incentivando además el tráfico ilegal de personas. Estas maniobras, que carecen de toda la ética, tanto moral como deportiva, fueron descritas en pocas palabras y entre lágrimas por Luis Daniel del Risco, tesorero de la Federación Cubana de Beisbol, directivo que viajó al frente del elenco a México. A su llegada a La Habana confesó que “querían desaparecer al beisbol cubano y que descendiéramos puestos en el ranking”. Pero lo cierto es que ese cuarto lugar, muy honorífico, vale también para ascender escaños cuando se reorganice la lista de países pertenecientes a la Confederación Mundial de Beisbol y Sóftbol (WBSC, por sus siglas en inglés), donde ocupábamos la oncena plaza antes de partir a tierras aztecas. Ello, sumado a la declaratoria de la pelota cubana Patrimonio Cultural de la Nación, oxigena a nuestro pasatiempo nacional.
    Los cubanos dieron guerra en el Mundial sub-23. (Foto: WBSC)

    Los cubanos dieron guerra en el Mundial sub-23. (Foto: WBSC)

  • HAY UN ESTUDIO, titulado La dimensión cultural del beisbol: El juego de pelota, saberes y prácticas asociadas, realizado por varios especialistas cubanos que por años sumaron evidencias de que este deporte es parte inseparable de nuestra identidad. Que lo podemos considerar, sobre todo los que le amamos, como una valiosa herencia del pasado, que será transmitida interminablemente a las generaciones futuras. Esperemos entonces que nuestro pasatiempo nacional levante vuelo y conserve su esencia de antaño, fusionándose para bien con términos actuales, en consecuencia con los tiempos que corren, pues urge rescatar la pelota cubana de antiguas teorías y adentrarla de una vez en la mecánica del beisbol moderno para embellecer el espectáculo y llegar precisamente al corazón de los más jóvenes, que representan en definitiva el sustento del mañana. Trabajar para fortalecer la base, mejorar las condiciones de las instalaciones deportivas y ofrecer un mejor trato a las leyendas de nuestro deporte nacional también declinarán en oportuno legado, pues el prestigioso renombre del deporte de las bolas y los strikes en la Isla debe significar amor, compromiso y pasión, tanto de los protagonistas en el terreno, como del pueblo y sus entidades reguladoras. Confiemos en que le espera un futuro prometedor al beisbol, que hoy más que nunca, es de todos los cubanos.
  • EL CONCEPTO se justifica de muchas maneras. En este Archipiélago la pelota es parte de la idiosincrasia de sus habitantes. Los niños prácticamente nacen con un bate en la mano y hasta hemos modificado el lenguaje popular, introduciendo en su uso cotidiano frases típicas que, absolutamente todos, incluso los detractores del beisbol, entienden a la perfección. Por cierto, de batazo contra la cerca podemos catalogar la presencia en la preselección del equipo Cuba, que al cierre de esta edición de BOHEMIA entrenaba con vistas a los I Juegos Panamericanos Junior Cali Valle 2021 (25 de noviembre al 5 de diciembre de 2021) del talentoso receptor Ariel Pestano Jr., hijo del ya retirado villaclareño de igual nombre e integrante de varios equipos Cuba, así como del jardinero capitalino con muchas cualidades, tanto en las praderas como bate en mano, Cristian de Jesús López, ambos necesitados de roce allende nuestras fronteras e inscritos en un listado inicial de 27 peloteros que solo conservó siete nombres de los 12 que finalizaron en el cuarto lugar del Mundial sub-23 acontecido en las ciudades mexicanas de Obregón y Hermosillo.
  • Portada del libro Cuando el beisbol se parece al cine. (Foto: Tomada de Facebook)

    Portada del libro Cuando el beisbol se parece al cine. (Foto: Tomada de Facebook)

    COMO PARTE de la jornada de la cultura cubana (del 10 al 20 de octubre) se presentó el libro Cuando el beisbol se parece al cine, del autor Norberto Codina y bajo el sello de Ediciones Icaic. La nueva entrega es una reivindicación del deporte de las bolas y los strikes como espectáculo; así como una invitación a los peloteros a salir al terreno a divertirse. “Es una expresión de los vasos comunicantes de la pelota con la cultura nacional y también una manera de llamar la atención de la deuda que tiene el cine con nuestro beisbol”, afirmó el escritor durante el lanzamiento, que tuvo lugar en los jardines de la Sala Villena, en la sede de la Uneac.

  • EL BEISBOL CUBANO tiene un nuevo comisionado nacional. Su nombre es Juan Reinaldo Pérez Pardo. De 49 años de edad, Licenciado en Cultura Física y Deporte, Máster en Ciencias de la Educación Superior y Doctor en Ciencias de la Cultura Física, es especialista en beisbol, a lo que suma una amplia experiencia en los ámbitos docente, científico y de dirección. Ha sido metodólogo y comisionado nacional de softbol, cargo al que fue promovido en 2016. Viene a sustituir a Ernesto Reinoso, fallecido por covid-19, quien dejó la varilla muy alta. Sin dudas tiene por delante una misión complicada.
  • LA SERIE NACIONAL 61 aún no tenía fecha de inicio cuando escribíamos estas líneas. Al respecto, el nuevo comisionado nacional aclaró que se prevé un recorrido por todo el país para explorar, entre otras cosas, las condiciones actuales de los estadios. En una fecha posterior al 6 de noviembre, cuando debe finalizar la gira de varios directivos en la escala final prevista en el Cristóbal Labra, de la Isla de la Juventud, se informará sobre el arranque de la contienda, que seguramente tendrá condiciones atípicas, como va siendo costumbre ya en todos los ámbitos, deportivos o no, a raíz de la pandemia de la covid-19. Juan Reinaldo Pérez Pardo aclaró también que se revisará la capacitación técnica en un lustro donde no se jugó ni siquiera el campeonato provincial para lograr que la fecha de arranque se haga en las mejores condiciones.

 

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Giovanni Martinez

 
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