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Publicado el 19 Octubre, 2021 por Giovanni Martinez en Deportes
 
 

 Por su valor espiritual y material

Nuestro beisbol fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación, en un simbólico acto que tuvo lugar en el estadio Palmar de Junco
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Por GIOVANNI MARTÍNEZ
Fotos: OMARA GARCÍA MEDEROS

Osvaldo Vento recibió de manera oficial la declaratoria.

Osvaldo Vento recibió de manera oficial la declaratoria.

Matanzas. -Aquí sonaron los bates de nuestros antepasados y en las tribunas del Palmar de Junco, robustas desde hace más de un siglo y medio, se escucharon los mismos vítores de emoción que también antaño desataba el beisbol, o simplemente la pelota, como mejor le conocemos en Cuba.

Cuentan que, tras la prohibición de la práctica de este deporte en la Isla por las autoridades españolas, no pudo ser hasta diciembre de 1874 cuando se registró el primer juego documentado, acontecido en el propio Palmar de Junco entre un equipo local y el Club Habana.

Fue así que, como parte de la Jornada de la Cultura Cubana (del 10 al 20 de octubre), regresamos en la tarde de hoy al recinto matancero, primera instalación deportiva del país en ser declarada Monumento Nacional (23 de julio de 1991) para reconocer al béisbol cubano como Patrimonio Cultural de la Nación, un concepto que se justifica en todo el archipiélago de disímiles maneras y que se consolidó tras un exhaustivo estudio que reunió a varios expertos para recopilar evidencias sobre La dimensión cultural del beisbol: el juego de pelota, saberes y prácticas asociadas.

En simbólico acto donde estuvieron presentes, entre otras personalidades y glorias deportivas, Jorge Luis Broche, miembro del secretariado del Comité Central del Partido; Liván izquierdo, primer secretario del Partido en Matanzas; Mario Sabines, gobernador de la provincia; Osvaldo Vento, presidente del Inder; Juan Reinaldo Pérez, comisionado nacional de este deporte; y el Doctor Félix Julio Alfonso, historiador adjunto de la ciudad de La Habana, nuestro beisbol fue preponderado como una de las manifestaciones más trascendentes y perdurables de nuestra sociedad.

Osvaldo Vento agradeció al ministerio de Cultura y a todos los que aportaron para que un momento así fuera posible, he hizo mención especial a Fidel Castro, forjador incansable del movimiento deportivo cubano.

Homenaje a la familia Sánchez

Homenaje a la familia Sánchez

Al acto no faltaron glorias del beisbol local, como la familia Sánchez (Wilfredo, Fernando, Felipe y Arturo) quienes fueron homenajeados de manera particular, por el importante aporte que brindaron a la pelota cubana.

Ciertamente, los aficionados reconocen al beisbol como uno de los espectáculos más gustados y masivos, y sin lugar a dudas constituye un gran entretenimiento para el pueblo.

En cuanto a este último aspecto, es oportuno recordar que nuestra pelota no goza de la mejor salud y precisa cambios urgentes.

Por tanto, ahora que lo ratificamos como parte inseparable de nuestra identidad y podemos considerarlo una valiosa herencia del pasado, debemos rescatarlo de antiguas teorías y adentrarlo de una vez en la mecánica del beisbol moderno. Nutrirlo y alimentar así el corazón de los más jóvenes, que representan en definitiva el sustento del mañana.

Sin dudas, es buen momento para confiar en que le espera un futuro alentador al beisbol en la Isla, que hoy más que nunca, es de todos los cubanos. Entonces, cuando los mismos vientos del pasado que retumban en los contornos del barrio yumurino de Pueblo Nuevo, donde está enclavado el Palmar de Junco, se fusionen con el presente, podremos decir que “el futuro está en la mezcla”, como reza el estribillo de una popular canción del grupo de rock español Jarabe de Palo.

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