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Publicado el 3 octubre, 2016 por Delia Reyes Garcia en En Cuba
 
 

SALARIOS: Tras la huella de la 6

La nueva resolución del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, que fija las formas y sistemas de pago, tuvo mejor despegue que su antecesora, la R-17, según apreció esta publicación en visitas a centros laborales de ocho provincias. Sin embargo, hay una serie de problemas que limitan el impacto de la medida en la eficiencia empresarial y en la retribución

 

Por DELIA REYES GARCÍA
Fotos: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA

El Parque del Amor en Bayamo tenía mucho ajetreo al momento de nuestra visita. Los constructores aprovechaban el tiempo al máximo, antes de que cayera el próximo chubasco. Luis Enrique Castillo Leyva, ayudante de albañilería, andaba de prisa en la cimentación del piso. Debían dejar listas las condiciones de esa nueva zona Wi-Fi para finales de julio.

El joven lleva dos años en la Unidad Empresarial de Base (UEB) de Negocios, subordinada a la Empresa de Construcción y Mantenimiento Constructivo de Granma. “Nos pagan de acuerdo con lo que hacemos”, reconoce, mientras descansa unos minutos.

Esta entidad es una de las 1 306 del país que aplican el pago por rendimiento, según lo dispuesto en la Resolución N° 6 (R-6) del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, puesta en vigor desde su publicación en la Gaceta Oficial Extraordinaria del 23 de marzo de 2016.

Un debate a todos los niveles precedió la instrumentación de esta normativa, confirma Guillermo Sarmiento Cabanas, director de Organización del Trabajo y los Salarios, del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS). “Los primeros tres meses del año, sostuvimos intercambios directos con alrededor de seis mil directores y especialistas de organismos globales de la economía y representantes del movimiento sindical de todas las provincias”, explica.

Agrega que “las Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial (OSDE) prepararon a casi un millón 400 mil trabajadores, que representan alrededor del 84 por ciento de los del sistema empresarial. La cifra hoy puede ser superior, porque la preparación continuó después de la salida de la Resolución 6”.

Efectivamente, en visitas a colectivos laborales de ocho provincias esta publicación comprobó que, a diferencia de lo ocurrido con la anterior normativa salarial, para implementar la R-6 se hizo un programa de capacitación en el que las direcciones provinciales de Trabajo incluso solicitaron documentos probatorios de su realización a las empresas, tanto de subordinación local como nacional.

En menos de 10 años, las normativas que rigen las formas y sistemas de pago han cambiado a gran velocidad: desde la Resolución 9, de 2008, del propio MTSS, hasta la R-6, vigente hoy. Eso responde a la prioridad conferida al tema por el Partido, el Gobierno y la Central de Trabajadores de Cuba. Pero, como bien señala Sarmiento Cabanas, la nueva resolución “también es retadora”.

Oculto tras los planes

Constructores de Granma

De los más de 1 600 trabajadores que laboran directamente en la producción en la Empresa de Construcción y Mantenimiento Constructivo de Granma, solo 91 cobran a destajo

En la fábrica de Conservas y Vegetales de Guaso, la línea de producción está parada. El guantanamero Luis Amado Masa, director del centro perteneciente a la UEB Industrias, de la Empresa Provincial de la Industria Alimentaria, ya no sabe qué hacer ante tantas dificultades. Las 500 toneladas de pulpa para compotas que tenían contratadas con la industria alimentaria de Sancti Spíritus, tardaron meses en venir a buscarlas; no tienen asignación de ácido cítrico para producir mermelada de guayaba o de piña, los suministros llegan con atraso, la cosecha de mango demoró mucho en comenzar…

Para colmo, durante los primeros meses del año les cambiaron los planes varias veces. “Este es el último aprobado, tiene fecha 8 de mayo, y dijeron que está sujeto a variaciones también. Tenemos que hacer, en valores, 10 millones 879 080 pesos. Pero es posible que vuelvan a traer otras cifras”.

Con esos vaivenes pierde efectividad cualquier forma de pago por rendimiento que se quiera aplicar. No es casual, por tanto, el disgusto de este colectivo guantanamero que ve afectados con tantas dificultades su eficiencia y sus ingresos.

Paulino Galano Furones, subdirector de Organización y Salarios en la provincia, conoce bien los problemas de Guaso. “La Alimentaria lo que necesita son más insumos. La entidad tiene capacidad para triplicar sus producciones, pero le asignan pocas cantidades de azúcar, harina y otros, y eso limita tanto la producción como los ingresos de los trabajadores”.

Otro problema, señala, es la necesidad de desagregar los planes desde las estructuras superiores de dirección empresarial hacia las UEB, para que allí realicen análisis económicos, y puedan formar y distribuir salarios, como plantea la R-6.

Este es un elemento importante, considera Galano Furones, ya que ha decrecido el número de empresas en Guantánamo. “Teníamos las dos salineras más poderosas del país, que ahora son UEB. Igual sucedió con la de cervezas; la de chocolate, de Baracoa, y unas cuantas más”.

También en aprietos, por falta de materia prima, está el Grupo Empresarial de Producciones Varias, Viclar, en la central provincia de Villa Clara. De la que requerían para cumplir el plan en 2015 solo les asignaron el 42 por ciento. “Ahora –este año– dieron un poquito más, pero es insuficiente. Estamos acostumbrados a trabajar bajo presión”, dice Eddy Sánchez Cañizares, director de Recursos Humanos.

Guillermo Sarmiento Cabanas, director de Organización del Trabajo y los Salarios, del MTSS.

Guillermo Sarmiento Cabanas, director de Organización del Trabajo y los Salarios, del MTSS, precisa que en el sector empresarial cada trabajador aportó más de 26 000 pesos el pasado año. (Foto: CLAUDIA RODRÍGUEZ HERRERA).

Las variaciones de planes preocupan asimismo al colectivo de la Empresa Productora de Ómnibus Evelio Prieto, conocida comercialmente como Caisa, en la provincia occidental de Artemisa. Según Celia González González, especialista de Recursos Humanos, “cada vez que los cambian, tenemos afectaciones”.

Caisa tiene, además de su plan de este año, otro operativo para recuperar las 195 guaguas Diana que no pudo ensamblar el año pasado por falta de financiamiento y entrada tardía de importaciones. Así lo señala su director Enrique Martínez Hernández, quien agrega que el país necesita un esquema financiero que respalde la producción de ómnibus. “El problema fundamental es la falta de dinero para hacer las compras y garantizar la producción”, asevera.

A mediados de agosto, la Empresa de Impermeabilizantes Manuel Casimiro, Imperasfalt, de La Habana, dio vacaciones masivas a sus trabajadores. Las reducciones de portadores energéticos anunciadas por el Estado llevaron a buscar una nueva estrategia para seguir produciendo, pues luego de haber cumplido el plan anual de un millón 220 mil metros cuadrados de manta asfáltica no podían seguir recibiendo la materia prima del anterior suministrador.

“Trabajar en campaña, es decir, de manera concentrada la primera quincena del mes; buscar otro proveedor de mezcla asfáltica, en Cabaiguán, Villa Clara -aunque eso aumente un poco los gastos de transportación-, para no afectar totalmente los ingresos de los trabajadores, fue la decisión que adoptamos colegiadamente en la empresa”, explica su director, Fernando Sánchez Elías.

Si contaran con suministro estable de materia prima, no tendrían que parar. “Pero el país -valora el directivo- no se puede planificar por deseos, tiene que hacerlo por realidades objetivas. Estos dos años van a ser difíciles, no es un secreto. Por eso hay que seguir guapeando”.

Según establece la Resolución 6, las formas de pago que se vayan a aplicar se aprueban anualmente, al elaborar el plan, y excepcionalmente pueden ser modificadas una sola vez en el año, cuando por razones ajenas a la empresa cambien las condiciones que se tuvieron en cuenta para su aprobación.

Sin embargo, ante los problemas descritos, la reducción del consumo de portadores energéticos, y otras dificultades derivadas de las incertidumbres que afronta la economía cubana, ¿cuántas veces necesitarán modificarse realmente las formas de pago en el plan anual de las empresas?

Polémicas del destajo

Empresa Productora de Ómnibus Evelio Prieto.

La Empresa Productora de Ómnibus Evelio Prieto, conocida comercialmente como Caisa, en Artemisa, ha tenido que modificar sus planes por dificultades con el financiamiento y la entrada tardía de suministros.

Norgelia Osorio Salazar sigue el traquetear de la aguja. Sus compañeros afirman que es la costurera más larga del taller de confecciones de Viclar, donde todos los trabajadores están incluidos en dos sistemas de pago: a destajo y por resultados.

“Recibimos los beneficios de la R-6. La UEB de Confecciones y Calzado, a la que pertenecemos, repartió en un mes unos 30 000 pesos por resultados. Las costureras promedian entre 800 y 900 pesos mensuales, y algunas como Norgelia ganan mucho más, explica Roberto Morffi Cazorla, jefe del taller.

Al cierre de abril de este año, Viclar, el grupo empresarial, tenía 1 443 trabajadores, la mayoría con sistema de pago a destajo y un salario medio de 1 071 pesos.

Pero no todos los trabajadores corren la misma suerte. Desde la Unidad Empresarial de Base de Jiguaní, de la Empresa de Construcción y Mantenimiento Constructivo de Granma, llegaron siete hombres para apoyar la obra del parque tecnológico en Bayamo. Carlos Pérez Rosabal es uno de ellos y no conoce por qué sistema recibe el salario.

Alguien de la Empresa le “sopla” a Carlos: “por resultados”. De los más de 1 600 trabajadores que laboran directamente en la producción en la entidad, solo 91 cobran a destajo. Al cierre de abril, el salario medio era de 708 pesos.

¿Por qué aplican tan limitadamente el destajo? “Para aplicar ese sistema hay que tener garantía de recursos y eso hoy es un problema. Tenemos una doble dependencia, del inversionista y del suministrador. A veces las obras se paran porque falta una tubería o cualquier otro insumo”, refiere la ingeniera María Esther Rodríguez Silva, directora de la entidad y quien lleva más de tres décadas en la construcción.

Temeroso también de aplicar el destajo está Florentino Marrero García, director de la UEB Consumibles de Impresión, en la Empresa de Componentes Electrónicos Ernesto Che Guevara, de Pinar del Río. “Lo aplicamos de manera individual y colectiva el pasado año, pero luego estuvimos parados cinco meses, sin materia prima. Nosotros sustituimos importaciones, al país le interesa que hagamos más, porque de lo contrario tiene que importar. Sin embargo, el plan es solo de 230 000 unidades y se acabó”.

Trabajadores de Viclar, en Villa Clara.

Todos los trabajadores de Viclar, en la central provincia de Villa Clara, están incluidos en los dos sistemas de pago, a destajo y por resultados.

A juicio de Sarmiento Cabanas, el destajo es una de las formas más fáciles de identificar el aporte individual de los trabajadores. La medición para establecer la norma –señala– pueden realizarla tecnólogos, especialistas de recursos humanos u otros con perfiles afines; no obligatoriamente normadores del trabajo, especialidad que ya no se enseña en las aulas.

Si no existen garantías de aseguramientos y recursos, agrega, no se pueden aplicar las formas de pago por rendimiento en ninguna de sus dos variantes, es decir, a destajo, o por resultados.

Escala sin escaleras

A Fernando Sánchez Elías, director de Imperasfalt, le preocupa la escala salarial vigente porque los trabajadores que laboran directamente en la producción ganan más al cobrar por los resultados finales -incluyen los indicadores directivos, como el cumplimiento de las ventas netas totales y del encargo estatal-, que con el destajo, en el que se paga la cantidad de trabajo realizada en un tiempo determinado.

Para José María Pérez Monterrey, director de Capital Humano de la Che Guevara, otro problema es la poca diferenciación salarial entre los grupos de la escala. “Un operario A gana 280 pesos, mientras un profesional del grupo XI recibe 360 pesos, lo que hace una diferencia de solo 80 pesos, cuando el nivel de responsabilidad y conocimientos es mucho mayor”.

Por eso, Rolando Sánchez Rodríguez, ayudante de la construcción en Bayamo con más de 30 años de experiencia y destrezas como para ser albañil A, refiriéndose a su desinterés por esa calificación, expresa: “Para qué, si gano casi lo mismo y así, como estoy, me quito mil vainas de arriba”.

Límites confusos

Componentes Electrónicos Ernesto Che Guevara, de pinar del Río

En la Empresa de Componentes Electrónicos Ernesto Che Guevara, de Pinar del Río, temen aplicar el destajo ante las posibles limitaciones en los insumos.

Alrededor de una extensa mesa se reúne el consejo de dirección de la Empresa Provincial de Campismo de Las Tunas. Debaten los resultados económicos del mes anterior. Los rostros están contrariados, pues aunque cumplen las ventas, se quedan atrás en las utilidades. Por tal razón recibirán bien poco para el bolsillo. El salario medio es de 345 pesos. Se sienten desmotivados.

“El resto del personal del Turismo recibe un estímulo en divisa de 10 CUC, más la idoneidad, que oscila entre 40 y 80 pesos. Nosotros no. Eso suma otro salario. Han dado explicaciones que no convencen. Del pago por idoneidad no han dicho una sola palabra”, expresa con disgusto Laritza Zamora, directora de Capital Humano de la entidad.

Arcelio López Torres, subdirector de Organización del Trabajo y los Salarios en la misma provincia, plantea que los trabajadores de Campismo deben ventilar estos asuntos con sus superiores para encontrar una solución. Recuerda que la R-6 regula aspectos específicos en el Turismo, en relación con los indicadores directivos, los cuales, quizá, no se han tenido en cuenta en el análisis económico.

En tierra espirituana, otras son las inquietudes de Aurora Damián, directora de Capital Humano de la Empresa Azucarera Sancti Spíritus, del Grupo Empresarial Azcuba. La anterior regulación (R-17) no aseguraba totalmente una distribución justa de los ingresos, al favorecer en ocasiones a los directivos más que a sus subordinados. Pero ahora se corre el riesgo de ir al otro extremo.

“Con la R-6, el salario del director puede ser solo hasta 2.5 veces el salario medio de la empresa, y hasta dos veces, en el caso del resto de los cargos en la oficina central de la empresa. Esta proporción afecta la política de cuadros. Hoy los directores de los centrales Melanio Hernández y Uruguay ganan mucho más que el propio director general de la empresa, que abarca los dos centrales y las otras UEB agroindustriales”, sostiene la especialista.

Entre algoritmos y matrices complejas, el ingeniero Rolando Ernesto Almaguer Osoria, especialista en Ciencias Informáticas de Acinox Tunas, reflexiona sobre lo dispuesto en la Constitución, la Ley 113 Código de Trabajo, la R-6 y las realidades que vive el país.

¿Por qué –se pregunta– dos profesionales similares reciben diferente salario, en dependencia del lugar donde trabajen? En una empresa estatal socialista como esta, 600 pesos, y en una mixta, 16 000.

El cuartico, igualito

Empresa Provincial de Campismo en Las Tunas

Los directivos de la Empresa Provincial de Campismo en Las Tunas se preguntan por qué no pueden disfrutar de los beneficios que tienen los demás trabajadores del Turismo.

La temperatura no solo es alta en los hornos de Acinox Tunas. Tanto directivos como trabajadores allí coinciden en que “ni la anterior resolución, ni la actual, nos han beneficiado. Cuando incumplimos nos penalizan doble, por las ventas netas totales y por las ventas para la exportación. Pero cuando cumplimos o sobrecumplimos, no nos bonifican. El cuartico está igualito. La empresa produce 40 000 toneladas de acero e igual cifra de barras corrugadas, ya llegó al máximo de sus capacidades productivas, y sin nuevas inversiones será difícil dar un salto cualitativo.

“Todos los indicadores están montados sobre un plan en el cual, si baja el precio de nuestros productos en el mercado internacional, se deteriora la eficiencia”, analiza el director en funciones, Ramón Wilfredo Zambrano.

El colectivo ve una luz al final del túnel: pudieran vender por acuerdo las barras de tercera, que no son encargo estatal. Así incrementarían el valor agregado bruto y subirían el salario medio de 631 pesos. Pero todavía no tienen las aprobaciones pertinentes.

Valores en bruto

Preocupan los límites establecidos en la R-6 para el personal de la oficina central.

En la Empresa Azucarera Sancti Spíritus preocupan los límites establecidos en la R-6 para el pago a los directores y personal de la oficina central.

Los expertos definen el valor agregado bruto (VAB) como la producción de bienes y servicios menos el gasto material y los servicios comprados. La Resolución 6 plantea, como cuestión fundamental, que no debe deteriorarse el gasto de salario por peso de VAB, cosa que parece sencilla, pero no siempre se consigue, ni se logra, por tanto, la eficiencia real de las empresas.

“Existen brechas todavía en la nueva resolución, relacionadas con el cálculo del VAB. Por ejemplo, las empresas dejan de ejecutar gastos planificados, que luego se distribuyen en salario. Al evaluar los estados financieros salen estos elementos”, reconoce Yusleidys Díaz Álvarez, subdirectora de Organización del Trabajo y los Salarios en Pinar del Río.

También sucede que con el incremento de los precios de venta se puede aumentar el VAB, sin que necesariamente ocurra lo mismo con las producciones físicas, que son las nuevas riquezas creadas, precisa la especialista.

Su coterráneo José María Pérez Monterrey agrega que el VAB se afecta, entre otras causas, por servicios comprados a terceros, los cuales no siempre se reciben cuando se planifican, y pueden subir los gastos y afectar este indicador.

En tanto el cálculo del VAB sigue siendo una asignatura pendiente para algunas organizaciones, sugerimos a los interesados visitar el sitio web de BOHEMIA (www.bohemia.cu) y ver, en este mismo trabajo, la videoconferencia de José Carlos del Toro Ríos, director del Ministerio de Finanzas y Precios, con la cual pueden despejarse dudas de cómo implementar el medular indicador y que dado su extensión no podemos publicar en esta edición escrita.

Ni tan altos ni tan bajos

Si bien crece el salario medio en los últimos años, por diversas circunstancias, aún dista de satisfacer todas las necesidades

Los salarios en Caisa, son los más altos de los últimos 20 años.

Los salarios en Caisa, son los más altos de los últimos 20 años, pero distan de satisfacer las necesidades de los trabajadores.

Entre bastidores andan Ricardo Pérez Orta y Rafael Tamayo González, quienes en el trabajo hacen una buena pareja. El primero lleva 35 años en la Empresa Productora de Ómnibus Evelio Prieto, conocida comercialmente por Caisa, en Artemisa. El segundo, suma apenas tres años allí, pero pone todo su empeño en seguir los pasos del veterano.

Ambos son mecánicos del taller donde se colocan los agregados al chasis de los ómnibus Diana. Casi sin apartar la vista del taladro eléctrico, y encogiéndose de hombros al final de la frase, Ricardo afirma: “El salario que recibo no es suficiente, pero qué le vamos a hacer”.

Enrique Martínez Hernández, director general de la empresa, expone que aplican a los obreros un destajo progresivo: si hacen un carro, tiene un valor; si dos, otro. “Los salarios que están recibiendo son los más altos de los últimos 20 años, lo cual no quiere decir que exista completa satisfacción, porque hoy 1 500 pesos no son suficientes para cubrir todas las necesidades”, señala el ingeniero industrial.

Según autoridades de los ministerios de Trabajo y Seguridad Social y Finanzas y Precios, con la puesta en marcha de las resoluciones 17 y 6, alrededor del 67 por ciento de las empresas, al cierre del primer trimestre de este año, recibieron salarios superiores a los 500 pesos, mientras que el salario medio fue de 779 pesos, con un aumento de 273 pesos en comparación con el mismo período de 2013.

Los datos que publica la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) en el capítulo Empleo y Salarios recogen el comportamiento del salario medio mensual por clase de actividad económica, no solo para las entidades estatales, sino también empresas mixtas, donde existen sueldos mucho más altos. Por lo tanto, dentro de los totales de quienes reciben salarios superiores a los 2 500 pesos -unos 14 000-, están incluidas estas retribuciones.

Según la ONEI, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) es un importante indicador que contribuye a determinar las políticas salariales y hasta qué punto el salario nominal se corresponde con el real. En 1999, esta Oficina decidió estudiar el consumo natural de la población y fijar los bienes y servicios que conformarían el IPC.

La pesquisa se hizo mediante una Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los hogares, aplicada entre agosto de 2009 y febrero de 2010 a más de 5 000 familias, de donde partirían las ponderaciones para el nuevo cálculo.

Recientemente, Vladimir Regueiro Ale, director de Política de Ingresos del Ministerio de Finanzas y Precios, reconoció ante la prensa que el salario en Cuba todavía no tiene todo el poder adquisitivo que se necesita, y en función de ello, se vienen adoptando medidas, pero -subrayó- la capacidad adquisitiva del salario no solo se alcanza por el incremento de su valor nominal.

Precisamente por eso será útil conocer los resultados de los estudios que realiza la ONEI, con vistas a conformar el IPC, lo que permitiría establecer en cuánto ha recuperado su capacidad adquisitiva el salario nominal de los trabajadores cubanos.

Equilibrios

Según palabras de Guillermo Sarmiento Cabanas, director de Organización del Trabajo del MTSS, “queremos llegar a estados deseados, pero tenemos que generar riquezas en el sector productivo. Si no somos capaces de generarla ¿a dónde vamos a parar? Pues, a un gran proceso inflacionario”.

El país tiene que mantener un equilibrio, un producto interno bruto que se calcula sobre la base del comportamiento de distintos indicadores, uno de estos es la correlación empleo-salarios, vista en el incremento del salario medio y la productividad del trabajo. Por eso, insiste Sarmiento, la R-6 requiere de capacitación y monitoreo sistemáticos.


Cifras para meditar

Escala salarial única

Grupos     Coeficiente         Salario escala

I                    1.00                         225.00

II                   1.04                         235.00

III                  1.07                         240.00

IV                  1.12                         250.00

V                   1.14                         255.00

VI                  1.16                         260.00

VII                 1.23                         275.00

VIII                1.27                         285.00

IX                   1.41                        315.00

X                    1.44                        325.00

XI                   1.63                        365.00

XII                  1.72                        385.00

XIII                 1.77                        400.00

XIV                  1.90                       425.00

XV                    1.96                       440.00

XVI                   2.02                       455.00

XVII                  2.11                       475.00

XVIII                 2.22                       500.00

XIX                     2.33                      525.00

XX                      2.44                      550.00

XXI                     2.67                      600.00

XXII                    2.89                      650.00

-La diferencia entre operarios de menor y mayor calificación (escalas II a la VIII) es de 40 pesos.

-La diferencia entre la escala de mayor complejidad y el salario mínimo es de 425 pesos.

Fuente: Resolución 30/2005, MTSS.


Crecimiento del salario nominal

Año               Salario

2005               330.00

2006               387.00

2007               408.00

2008                415.00

2009                429.00

2010                448.00

2011                 445.00

2012                 466.00

2013                 471.00

2014                 584.00

2015                 740.00

2016                 799.00

Texto:

-De 2005 a 2016 se incrementa el salario nominal en 499 pesos.

Fuente: ONEI.


Ejemplos de incrementos salariales en dos empresas:

Acinox Tunas

Año              Salario

2012               662.00

2013               664.00

2014               803.00

2015               544.00

2016               631.00

-Empresa productora exportadora.

-Produce 13 000 toneladas mensuales de acero.

-Ingresa USD a la economía.

-No puede vender por acuerdo a terceros, una vez cumplido su encargo estatal.

Fuente: Datos de Acinox Tunas.


Empresa Imperasfalt

Año                Salario

2012                 693.00

2013                 634.00

2014                 825.00

2015              1 353.00

2016              1 500.00

-Sustituye importaciones.

-Plan anual de 1 200 000 metros cuadrados de manta asfáltica.

-Puede vender por acuerdo.


Delia Reyes Garcia

 
Delia Reyes Garcia