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Publicado el 17 Enero, 2017 por Caridad Carro Bello en En Cuba
 
 

AGUA: Nadar contra el despilfarro

Durante los últimos años, reiteradas sequías han dificultado el abasto de este recurso a la población y a entidades de la economía cubana. Siempre, pero en especial cuando no llueve, el agua más segura es la que se ahorra. Diversos sectores trabajan en emplear solo el líquido necesario, y algunos, en reciclarlo
Distribución de agua mediante carros cisterna.

La escasez de precipitaciones obliga a desarrollar acciones alternativas de abasto. (Foto: cubadebate.cu).

Por CARIDAD CARROBELLO y CLAUDIA MARTÍNEZ

Muy temprano en la mañana, los vecinos de Parcelación Moderna, en el municipio capitalino de Arroyo Naranjo, se avisan de la “llegada” del agua y comienzan a acopiarla. El líquido suministrado por tan solo unas horas y en días alternos se pierde, sin embargo, en corrientes que encharcan las calles, las aceras, los baches.

La inundación por los salideros es común en muchas barriadas de la capital y de otras provincias. Una imagen que parece la máxima expresión del derroche, aunque hay otra más lamentable: en los canales de riego para el arroz hoy se pierde buena parte del líquido suministrado a la agricultura, sector que recibe entre el 57 y el 60 por ciento del agua del país.

Como si fuera poco, además hay sobreconsumo y mal empleo de este recurso en industrias y centros de servicios como hospitales, establecimientos de turismo y gastronomía, escuelas, entre otros.

La poca disponibilidad de agua tras dos años de sequía en la Isla, así como el insuficiente llenado de los embalses con las lluvias de 2016, obliga a extender los ciclos de abasto a la población de varias zonas en distintos lugares del país a cuatro, 15 y más días.

Largas son las colas detrás de las pipas, con el fin de llenar cubos y tanques, sobre todo en localidades de Santiago de Cuba, Ciego de Ávila y Guantánamo, esta última provincia favorecida por obras realizadas el pasado año en la ciudad cabecera, pero con problemas de abasto en las localidades de Maisí, Niceto Pérez y San Antonio del Sur.

Para bracear en contra de las pérdidas de agua y su ineficiente uso, se requiere de un fuerte financiamiento que permita revertir el deterioro de conductoras, redes hidráulicas, canales de riego, así como, y quizás sea lo más importante, con una mayor conciencia de la necesidad del ahorro en todos los sectores de la sociedad.

Ricardo Limias Díaz, director de gestión de las inversiones, del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), dijo en conferencia de prensa que más de 380 millones de pesos se destinaron en 2016 a todas las provincias del país.

Destacó acciones emergentes fundamentalmente en Santiago de Cuba, como la instalación de una planta desalinizadora –en construcción–, y los trasvases desde dos fuentes de la provincia de Granma hasta la ciudad heroica. En Ciego de Ávila se interconectó el norte con el sur, para erradicar el déficit en el primero.

El dilema de repartir

Expertos del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos insisten en potenciar un uso más racional del agua. (Foto: CLAUDIA RODRÍGUEZ).

Expertos del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos insisten en potenciar un uso más racional del agua. (Foto: CLAUDIA RODRÍGUEZ).

El INRH contará en 2017 con más de 400 millones de pesos destinados a inversiones. Sin embargo, solo para alcantarillados, redes, saneamiento y eliminación de fuentes contaminantes, se requerirán cien millones anuales más.

Inicialmente, un programa de rehabilitación de redes en 12 ciudades cubanas había calculado emplear 11 000 millones de pesos, para terminar dentro de 24 años. En la actualidad, al menguar los financiamientos, dicho plan de recuperación se extenderá a más de 30 años.

Aun bajo limitaciones económicas, las pérdidas hidráulicas que estaban en un 58 por ciento –o sea la mitad de lo que se distribuye–, disminuyeron a un 45. Es decir, mejora la situación, pero sigue siendo alarmante. En los países más eficientes a nivel mundial, dicho indicador es de alrededor del 15 por ciento.

“Para disponer de más agua no podemos esperar por la terminación de las obras que, dentro de más de tres décadas, logren erradicar los salideros de las conductoras y redes, pero sí se pueden eliminar todas las fugas posibles, hasta la gota que cae del grifo en los hogares y centros de trabajo”, sostiene Abel Salas, primer vicepresidente del INRH.

¿Sequía bajo la lluvia?

Salas destaca que la percepción de los cubanos es que no hay sequía tras las intensas lluvias de agosto, sobre todo en la región occidental y central; también, porque en septiembre hubo promedios de precipitaciones cercanos a la media histórica en las tres regiones del país, y en octubre el huracán Matthew provocó algunos acumulados para las provincias orientales, aunque no en la magnitud que muchos puedan pensar.

“Es cierto que se atenuó la sequía meteorológica y la de tipo agrícola. Pero se debe aclarar que no ha terminado la sequía hidrológica en Cuba, o sea, la relación existente entre el agua que cae y los niveles de llenado de los embalses y las fuentes subterráneas. Los déficits de precipitaciones en el territorio nacional datan de dos años y medio”, insiste.

Cerca de 1 335 milímetros de lluvia deberían caer cada año, pero esto no ocurre hoy y el llenado de los embalses es insuficiente. (Foto: MARTHA VECINO).

Cerca de 1 335 milímetros de lluvia deberían caer cada año, pero esto no ocurre hoy y el llenado de los embalses es insuficiente. (Foto: MARTHA VECINO).

A su lado, y en exclusiva para BOHEMIA, otros expertos aportan datos al análisis. “Estamos en una etapa con tendencia a tener menos agua para el futuro. Porque no es suficiente el líquido que cae, se almacena y distribuye”, agrega el máster Argelio Omar Fernández, especialista principal del Grupo de Servicios Hidrológicos de la Dirección de Uso Racional del Agua.

“Existen cambios en la ocurrencia espacial de las precipitaciones; hemos ‘mapeado’ el acumulado de la lluvia en zonas de las cuencas hidrográficas, y cae en menos cuantía. No era así cuando se diseñó el desarrollo hidráulico del país”.

Acorralar el despilfarro

La toma de conciencia en el ahorro del agua debe ir aparejada con la medición del suministro, para que el monto a pagar por el consumo también convenza a muchos y les lleve a eliminar los salideros en centros de trabajo y viviendas.

Según el máster José Antonio Álvarez y Yunior González Mena, director de Uso Racional de Agua y especialista principal de la misma dirección en el INRH, respectivamente, hoy se realiza un análisis pormenorizado del líquido suministrado y su correspondencia con los niveles de producción, tanto en el sector agrícola como en el industrial.

“Si demandas una cantidad para obtener 25 toneladas de leche y al final la consumiste toda en producir solo 20, hiciste un mal uso de ese recurso”, amplía Álvarez.

“Cuando detectamos un deterioro en el denominado índice de productividad del agua, los implicados son analizados ante los grupos temporales de la sequía, las delegaciones provinciales del INRH y la dirección central del propio organismo”.

Moderna tecnología en función del ahorro de agua caracteriza a los hoteles de Cubanacán. (Foto: YASSET LLERENA).

Moderna tecnología en función del ahorro de agua caracteriza a los hoteles de Cubanacán. (Foto: YASSET LLERENA).

Álvarez destaca que en el Turismo, la corporación Cubanacán disminuyó el consumo. En algunos hoteles había bloques completos en mantenimiento, con grandes salideros. Han ido metrando el consumo por área. En el sector de la salud, igual lo hacen los hospitales.

La industria alimentaria, gran consumidora, ahora utiliza mangueras con pistolas de agua a presión para reducir el gasto. En algunos procesos se está realizando el reciclaje, y se estudian otras formas de aprovechar la lluvia y el agua de mar.

“Entidades como hospitales y escuelas incluyen ahora este consumo dentro del plan del año, y existe un control mensual de los gastos”.

A partir de varias acciones, no todo es gris. “El acumulado de ahorro en la actualidad permite disponer de un 23 por ciento más de agua para 2017”, asegura el primer vicepresidente del INRH y calcula la posibilidad de economizar mucho más.

“Una mayor eficiencia en el abasto y en el consumo, contando con un índice de pérdidas mínimo, permitiría ahorrar alrededor de 1 500 millones de metros cúbicos de agua, lo cual equivaldría a tener disponible este recurso para casi un año y medio”, plantea Salas.

La tendencia es ganarle la batalla al derroche, ya sea mediante los cobros del consumo en los lugares que cuentan con metros contadores, o por la planificación de una cifra de suministro para el año, y la suspensión del abasto cuando se comprueba un uso incorrecto (acción amparada en el Decreto Ley 138 de 1993, legislación que se completará con más precisión tras la aprobación por el Parlamento de la Ley del Agua.

Y no podemos olvidar que, como bien dicen los trabajadores hidráulicos, es mejor ahorrar y cuidar el agua, cuando se tiene.

EL AGUA ES ORO

Usar de forma adecuada los recursos hidráulicos y dar jaque mate al despilfarro son empeños de la agricultura, la industria, el turismo y el sector residencial

Empresa Agroindustrial de Granos Los Palacios.

En la Empresa Agroindustrial de Granos Los Palacios, la ciencia y la práctica van de la mano. Sus experiencias aportan ideas a otros territorios. (Foto: MARTHA VECINO).

Varios apretones de manos entre un pinareño, un holguinero y un granmense, sellan el pacto de intercambio de experiencias en la nivelación de suelos arroceros mediante láser y GPS, así como en el revestimiento de canales de riego con fibras de polipropileno.

Los tres ingenieros saben que en el cultivo de la gramínea se pierde una considerable parte del agua del país. Las causas fundamentales de este viejo problema son la variabilidad de las pendientes en la tierra cultivada y las fugas del líquido al subsuelo durante su traslado a los campos.

Reinor Okawa, experto en inversiones de la Empresa Agroindustrial de Granos (EAIG) Los Palacios, Pinar del Río, explica a Ernesto Leyva, especialista del proyecto de riego y drenaje en Granma, las ventajas del kit de topografía acoplado a una maquinaria que empareja los niveles de la tierra. Observan en una computadora el programa informático donde se refleja cada paso del trabajo en las primeras 200 hectáreas del territorio occidental.

“El resultado se obtiene de inmediato. Cuando el terreno queda sin bajíos ni lomas, el riego es más rápido y la lámina de agua se hace menor y más pareja. Así mejora la efectividad en la irrigación, no hay enyerbamiento y sube la productividad por área”, asegura el especialista con apellido japonés.

A su lado, Ariel García, director de producción agrícola en la EAIG Los Palacios, mueve la cabeza afirmativamente: “La prueba está en el campo 90 de la zona de Cubanacán. Allí los rendimientos eran de tres toneladas de arroz por hectárea y ya en la reciente campaña se elevaron a cuatro. El cultivo logra uniformidad en la germinación y la maduración es pareja, lo cual beneficia la cosecha”.

Por su parte, el holguinero Carlos Trincado, director de control de ejecución en la Empresa de Servicios Ingenieros de los Trasvases, comparte su saber acerca de una máquina que reviste los canales mediante una mezcla con fibras, en paños de 20 metros. Así se evitan las fugas por las juntas de las losas de cemento y acero, hasta ahora empleadas.

Para la producción de arroz se emplean grandes cantidades de agua. (Foto: MARTHA VECINO).

Para la producción de arroz se emplean grandes cantidades de agua. (Foto: MARTHA VECINO).

Pero a los arroceros les queda buen trecho por recorrer. Según Rodobaldo López, director de riego, drenaje y abasto de agua en el Ministerio de la Agricultura, están en mal estado casi la mitad de los canales arroceros de Cuba, y aún es insuficiente el financiamiento destinado a nivelar suelos.

Añade la necesidad de revertir el deterioro de 64 micropresas pertenecientes a su ministerio y de otros 39 embalses del INRH, todos con bajo aprovechamiento. Esa agua es imprescindible en los momentos actuales.

Cerrar otras grietas

El Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria (GEIA) cuenta en todo el país con 770 fábricas de productos lácteos, conservas, cárnicos, bebidas, y procesamiento de pescado y mariscos.

Osdiel Quintana y Lisandra Urquiola, de la dirección de energía del GEIA, valoran las acciones para ahorrar alrededor de un millón de metros cúbicos de agua este año, y otras que pudieran elevar la eficiencia en el uso del líquido, a mediano y largo plazos.

Entre estas se encuentran la erradicación de salideros en las viejas y deterioradas industrias, instalar tuberías de alta densidad para el agua con presión, actualizar los índices de consumo según las producciones específicas, así como la instalación de desalinizadoras y de plantas para la reutilización del recurso hidráulico en los cárnicos y el lácteo.

Precisamente, el Complejo Lácteo del Cotorro, en La Habana, es ejemplo de cuánto más se puede hacer cada día.

El mantenimiento en conductoras, redes de distribución y acometidas es una de las tareas fundamentales de los trabajadores de Aguas Varadero. (Foto cortesía de AGUAS VARADERO).

El mantenimiento en conductoras, redes de distribución y acometidas es una de las tareas fundamentales para el ahorro de agua.  (Foto cortesía de AGUAS VARADERO).

Mientras repara una tubería rota, el mecánico en refrigeración Bruno López plantea que la principal dificultad en el ahorro son los materiales disponibles. “Las redes galvanizadas deben sustituirse por plásticas, pues la acidez de los líquidos –agua y otras sustancias– que pasan por ellas es alta”, afirma.

Sin embargo, al obrero fundador de esta industria se le ve satisfecho con las inversiones destinadas a mejorar la eficiencia en la Unidad Empresarial de Base (UEB) que da servicio energético para frío, vapor, agua y aire, presentes en los distintos procesos. También se regocija de la introducción de tecnología de punta en el área de calderas.

“Tratamos de eliminar los salideros dondequiera que se produzcan y no tener pérdidas de vapor, pues eso también implica ahorro de agua”, sostiene el veterano mientras muestra una de las 10 bombas de alta presión, acoplada a una pistola reguladora. Estos equipos erradican el constante derrame que antes existía al utilizar mangueras para la limpieza.

Adalberto Licourt, energético de la UEB de producción de helados, a la vez señala la importancia de haber instalado un condensador evaporador en sustitución de cuatro torres de enfriamiento, que ocasionaban gran consumo eléctrico. La inversión, además de garantizar la estabilidad de la energía en el sistema de refrigeración, permite economizar el agua tratada que se recicla.

Como resultado de estas acciones, el ingeniero Modesto Pérez, director general del Complejo Lácteo del Cotorro, apunta que el centro ahorra casi la cuarta parte del agua asignada.

Pero si se hiciera el desglose del consumo actual de la instalación, separándola del gasto de una comunidad aledaña que toma parte del líquido entregado a la industria, pudiera reflejarse mejor el índice de eficiencia en el uso racional del importante recurso.

Sostiene Modesto que la entidad, con 42 años de fundada, apuesta por la terminación de las nuevas torres de enfriamiento en la planta de helado, el frigorífico y las calderas. A la par, se crean condiciones para que los depósitos de agua y las conductoras de vapor no tengan pérdidas. Pero lo principal, dice, es continuar elevando la conciencia de ahorro de los trabajadores.

Hacia un consumo responsable

Turismo: consumidoer de grandes volúmenes de agua

Grandes cantidades de agua se emplean día a día en el Turismo, por esa razón la conciencia de ahorro de sus trabajadores es de vital importancia. (Foto: YASSET LLERENA).

Uno de los sectores donde más se ha avanzado en materia de ahorro y uso racional del agua es en el Turismo. Actualmente, según datos ofrecidos por el INRH, las industrias alimentaria y turística consumen el 15 por ciento del total de este recurso en el país.

Las instalaciones hoteleras requieren de suministros considerables para el llenado de piscinas, regar áreas verdes y la elaboración de alimentos. Debido a la ampliación de este sector, el empleo del líquido vital es cada vez mayor y se requiere más ahorro.

Entre los ejemplos más importantes de reducción del gasto de agua sobresale la Organización Superior de Dirección Empresarial (OSDE) Cubanacán, con la mayoría de sus hoteles hoy cumplidores de la norma de consumo.

Niurka Pérez Denis, directora general de mercadotecnia en la OSDE Cubanacán, refirió que cuentan con 85 hoteles y alrededor de 15 607 habitaciones en casi todo el país, con excepción de Guantánamo, Isla de la Juventud y Cienfuegos.

A pesar de que la mayoría de esas instalaciones cumple la norma de consumo de agua establecida, lo que las caracteriza es su constante inconformidad y el interés por ahorrar más. “Hemos identificado problemas en el polo Cayo Coco y en La Habana, sobre todo con los hoteles Marina Hemingway y Comodoro”, afirmó Pérez Denis.

Según la funcionaria, en esos lugares inciden factores como el deterioro de las redes internas, en las que se ejecutan altas inversiones. Por otra parte, se realizan mantenimientos preventivos.

Entre otras medidas para disminuir los consumos del recurso, explicadas por Pérez Denis, están los cambios de herrajes; la sustitución de grifos en baños públicos y habitaciones; la detección de fugas en tuberías hidráulicas soterradas y en las expuestas. En esto trabajan de conjunto con una cooperativa.

Se aplica también una tecnología alemana para evitar las incrustaciones de magnesio en las tuberías, lo que mejora la calidad del agua y contribuye al ahorro. Actualmente en algunas instalaciones turísticas como Jibacoa y Hotel Arenal desalinizan agua para determinados usos.

Además de lo antes explicado, la directora general de mercadotecnia resalta: “Hemos tratado de elevar la conciencia del uso racional del agua tanto con los turistas como con los trabajadores del sector, y eso es lo más importante”.

Meliá Las Américas, un buen ejemplo

Según Jorge Leyva Rodríguez, energético del hotel Meliá Las Américas, de Varadero, esta es una de las instalaciones turísticas menos consumidoras. “Hasta 2015 ocupamos el segundo lugar en los menores índices hoteleros de consumos de agua en la provincia”.

Con más de 22 años de explotación y a pesar del preocupante estado de las redes subterráneas del inmueble, ha mantenido un índice promedio de 0.84 metros cúbicos por habitación cada día. Hoy, el del hotel es de 0.78, lo cual lo sitúa por debajo de la norma establecida.

Meliá Las Américas ha tenido que redoblar esfuerzos para mantener ese logro, debido a su gran tamaño, los espacios de áreas verdes, el número de piscinas y sus 340 habitaciones.

Algunas acciones han sido, según Leyva Rodríguez, la revisión diaria del consumo. Se han instalado descargues más eficientes y duchas mezcladoras de agua y aire, que disminuyen la cantidad del líquido empleado.

Otras medidas son el uso de válvulas ahorradoras en las llaves de los baños públicos, habitaciones y cocinas, y la creación de normas alimentarias como no descongelar los alimentos con agua; pero lo más importante –enfatiza Leyva– es trabajar en crear una preocupación y responsabilidad del ahorro en todos. “Es bajo esa premisa que hemos obtenido buenos resultados”, aseguró.

El metraje es una de las medidas más eficientes para el ahorro y uso racional del preciado líquido. (Foto radio26.icrt.cu).

El metraje es una de las medidas más eficientes para el ahorro y uso racional del preciado líquido. (Foto radio26.icrt.cu).

Medir para ahorrar

El metraje permite controlar las cantidades del líquido desde que este sale del embalse hasta que llega a su destino, e incluso dentro de este. Una adecuada medición contribuye a saber cuánto se pierde por los salideros, quiénes son los consumidores que derrochan o ahorran más, y realizar entonces la intervención necesaria.

Según Manuel David Blanco Hernández, especialista principal de la dirección de infraestructura del INRH, en 2016 se culminará el metraje de todos los centros estatales. El área residencial deberá esperar un poco más, debido a la cantidad de viviendas y el número de metros contadores que se requiere importar. Además, metrar dicho sector implica garantizar primero un adecuado abasto de agua y estado de las redes, algo en lo que aún hay que sortear muchas piedras del camino.

Víctor Villalejo, especialista de la Dirección de Infraestructura del INRH, declaró que para finales de 2016 se pretende llegar a cerca de un 20 por ciento de metraje en el sector residencial.

Algunos ejemplos de zonas que han avanzado más en la instalación de los equipos de medición son Cabaiguán, en Sancti Spíritus; Varadero, en Matanzas; y El Llano, en Holguín.

Aguas Varadero a la vanguardia

En 1989, el déficit de abasto de agua al polo turístico de Varadero puso en peligro ese servicio allí. En 1993 se comenzaron a desarrollar estudios entre el INRH y Canaragua S.A. de España, perteneciente al grupo Agbar (Aguas de Barcelona), para proponer la constitución de una Asociación Económica Internacional (AEI) que pudiera dar respuesta a la gestión del Ciclo Integral del Agua en el polo turístico de Varadero.

De esta manera, Aguas Varadero comenzó las operaciones el 1o de enero de 1995. Entre sus tareas fundamentales están la administración, operación y comercialización de los servicios de acueducto, alcantarillado y drenaje pluvial; la optimización del servicio de abastecimiento de agua potable y su suministro eficiente o reutilización, según la demanda de los clientes.

Otras de sus funciones son la recolección, tratamiento y disposición de las aguas residuales; la detección, control y reparación de las fugas en las conductoras, redes de distribución y acometidas, así como el mantenimiento de todas las instalaciones y equipos de los sistemas de acueducto y alcantarillado.

La construcción de la planta de tratamiento de residuales Las Conchas, garantiza el riego de áreas verdes en el moderno hotel del mismo nombre. (Foto cortesía de AGUAS VARADERO).

La construcción de la planta de tratamiento de residuales Las Conchas, garantiza el riego de áreas verdes en el moderno hotel del mismo nombre. (Foto cortesía de AGUAS VARADERO).

Domingo Ferraz Santana, director comercial de la AEI Aguas Varadero, refirió que el recurso hidráulico en la región proviene de fuentes subterráneas desde donde se extraen cerca de 23 millones de metros cúbicos al año. “Actualmente ofrecemos servicio a cerca de 40 100 habitantes, y a unas 59 instalaciones hoteleras con 20 545 habitaciones, las cuales se espera que aumenten para el año próximo”.

La empresa tiene cuatro plantas que permiten reutilizar el agua mediante el tratamiento de residuales. Se emplea en el riego de áreas verdes de los hoteles. Existen, además, 28 estaciones de bombeo y rebombeo dentro de Varadero. Un ejemplo importante es que hoy el campo de golf de Varadero se riega con el líquido proveniente de las plantas de reúso.

El también ingeniero hidrotécnico, Domingo Ferraz comentó que con el metraje se ha logrado llevar el per cápita de consumo de la población a 235 o 240 litros al día, cuando la norma establece alrededor de 260.

En el caso de las instalaciones hoteleras, insistió, “se establece como norma 1.2 metros cúbicos por habitación al día y nosotros nos movemos entre 0.85 y 1.2, según el último resultado anual”.

Más de 22 años por el ahorro

El proceso de metraje en Varadero es antiguo. Comenzó por iniciativa del líder de la Revolución Fidel Castro, durante una visita a la región. A partir de 1995, cuando surge Aguas Varadero, se reponen los metros y comienzan a instalarse en las crecientes poblaciones de Santa Marta, Boca de Camarioca y Varadero.

El ingeniero hidráulico y director de acueducto de Aguas Varadero, Javier Padilla Brito, comentó que aunque pudiera parecer contradictorio –porque este proceso implica el cobro del servicio–las personas reclaman que les cambien o les reparen el metro contador y todo ello se justifica porque lleva aparejada la calidad del servicio.

“El cliente nuestro recibe agua las 24 horas del día, además dispone de la venta de herrajes y la asistencia técnica de operarios, aunque es preciso reconocer que en los últimos años ha sido difícil mantener la oferta de toda la gama de productos”, añadió.

Miguel Correa Gallego, director de saneamiento de Aguas Varadero, comentó que “el pago promedio, además, es de ocho o diez pesos, una cifra no tan grande comparada con otras tarifas, como las de corriente eléctrica. El monto es progresivo, en dependencia de lo que gaste cada persona”.

Actualmente, los metros contadores son importados desde China. Hoy el INRH trabaja en crear laboratorios en Cuba para ensamblarlos, y de esa manera contribuir con la sustitución de importaciones y la continuidad del proceso de metraje en todo el territorio nacional.

Sin embargo, pese a los favorables resultados de Aguas Varadero, la entidad no está exenta de problemas.

Las dificultades ocasionadas por la sequía demandan que en cualquier actividad que demande su consumo hay que usar solo la necesaria. (Foto: MARTHA VECINO).

Las dificultades ocasionadas por la sequía demandan que en cualquier actividad que demande su consumo hay que usar solo la necesaria. (Foto: MARTHA VECINO).

“Tenemos dificultades con las compras en el exterior. Por la Ley de Inversión Extranjera, todas las AEI debían tener su licencia de importación y hoy no es así todavía. Estamos en el proceso de obtenerla, pero es bien engorroso: requiere certificación, formar personal y transitar por un grupo de pasos, aún demorados”, aseguró el director comercial de la entidad.

Existe otro contratiempo: “No logramos ir al ritmo que demanda el proceso de renovación de los metros contadores, algunos ya llevan entre siete y diez años de explotación, y eso puede afectar su confiabilidad, precisamente por la imposibilidad de obtener piezas de repuesto”, refirió Correa Gallego.

Manuel David Blanco Hernández, especialista principal de la Dirección de Infraestructura del INRH, resalta que para el país el metraje es como el motor impulsor del rendimiento superior en los sistemas de abasto.

Fue una adecuada política metrar primero a hospitales, escuelas, fábricas y otros centros ubicados en áreas residenciales para, de alguna manera, bajar sus consumos y que esa agua ahorrada se reparta de manera más equitativa.

Algo así como que los altos consumidores cierren un tanto la llave de paso, y con su ahorro se incremente el servicio a un grupo mayor de personas que disponían de un reducido abasto, o llevarlo a quienes no lo recibían por causa de las pérdidas que existían.

“Es lo que llamamos ‘hacer caminar más el agua’, que toda la que seamos capaces de economizar redunde en beneficio de la población”.


¡QUE NO ESCAPE EL AGUA!

Producción en planta de herrajes.

La tecnología y la experiencia en el oficio manual se unen en las producciones de la Planta de Herrajes. (Foto: YASSET LLERENA).

Con el objetivo de reducir salideros en las viviendas, la Empresa Industrial Herrajes produce artículos vitales

Está ubicada en el municipio capitalino de Guanabacoa y es la encargada de la producción de herrajes sanitarios, y de carpintería destinados a los programas de la vivienda y de ahorro de agua del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, a puntos de venta pertenecientes al Ministerio de Comercio Interior (Mincin), y diversos centros del Ministerio de Educación y del Grupo Empresarial Azcuba.

Según el ingeniero y director general del grupo GRIXA (griferías y resistencias), Leduán Hernández Celeiro, actualmente se fabrican 22 surtidos. Entre estos sobresalen latiguillos, griferías, válvulas, módulos de herraje, entre otros.

“Para este año la demanda del Mincin fue de dos millones 682 674 piezas y ya al cierre de septiembre estaba cumplido el plan al 86 por ciento”, añadió.

La producción con destino al Programa de Ahorro de Agua (PAA) ha crecido considerablemente, pero sigue siendo insuficiente para abastecer a la población.

La directora comercial, Elián Pérez Sánchez, aseguró que las materias primas necesarias para cumplir con lo planeado están garantizadas. Los productos aquí confeccionados pueden encontrarse en las tiendas de venta de materiales de la construcción, ubicadas en todos los municipios del país.


Caridad Carro Bello

 
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