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Publicado el 17 Diciembre, 2019 por Jessica Castro Burunate en En Cuba
 
 

RELIGIÓN

Los caminos de la fe

Cuba es una nación plural donde confluyen diversas religiones. La convivencia pacífica es una construcción cotidiana. ¿Desde qué espacios se potencia el diálogo interreligioso? ¿Cuáles son las garantías para la libertad de culto y los desafíos que enfrentan los practicantes? BOHEMIA convocó a líderes de diferentes creencias para visualizar el actual panorama en la Isla
Los caminos de la fe.

(Foto: velaselfaro.com).

Por MARYAM CAMEJO, JESSICA CASTRO y ERNESTO EIMIL (estudiante de Periodismo)

El padre está en la cama. El pecho sube y baja con movimientos regulares bajo las sábanas. El hijo pone las manos sobre los hombros de su madre. Los aprieta y le da un masaje en los músculos tensos. Desde la noche el hijo medita en silencio. El hijo cree en las enseñanzas de Buda y Buda dice: la reencarnación existe. Esto reconforta. Sus padres son espiritistas convencidos, pero cuando un hombre está a punto toda ayuda es poca. El padre, casi sin fuerzas, toma la mano de su hijo, le mira a los ojos y le pide que, por favor, diga eso que reza todas las mañanas, que quien sabe, que quizás ayude.

“Nam Myoho Renge Kyo”, dice el hijo finalmente.

Las creencias espirituales adquieren diferentes formas en todo el mundo. Cuba es una mezcla de naciones, un constante diálogo intercultural, un particularísimo ejemplo de mixturas e hibridaciones que definen: nacionalidad, ideas, choteo; gastronomía, resistencia, fe.

Los caminos de la fe.

“Trabajamos por la paz de Cuba y el mundo y por el sustento y la práctica del amor de Dios en todas sus variantes y diversidad”, expresa el doctor Enrique Alemán, coordinador de la Plataforma para el Diálogo Interreligioso Cubano. (Foto: YASSET LLERENA).

Cuando se habla de religiosidad cubana uno se remonta al inicio de todo: primeros habitantes de Cuba, aquellos dibujos del libro de historia, areítos y pictogramas, el Gran Cemí de Patana que –increíblemente– guarda el estadounidense National Museum of American Indian. Luego España y África. El espacio común puso encima de la mesa la mezcla, el sincretismo. Esto se sabe: los esclavos ocultaban en el santoral católico a sus dioses propios. La convivencia entre religiones, irónicamente, fue más pacífica que la convivencia entre razas.

Enrique Alemán practica el Espiritismo, es doctor en Antropología, director del Proyecto Socio-Cultural Cabildo Quisicuaba y el coordinador de la Plataforma para el Diálogo Interreligioso en Cuba. Llega al edificio de BOHEMIA vestido de camisa y pantalón de lino blanco, y saluda con una frase cual mantra para la buena energía: “luz y amor”.

“En nuestro país el panorama religioso es plural, mestizo y diverso. Las relaciones interreligiosas en Cuba son históricas, mucho antes de que la frase diálogo interreligioso se pusiera de moda, mucho antes de ser creada una plataforma para esto, ya nuestra cultura lo puso de manifiesto. Lo que los hombres no han sido capaces de unir, lo han unido los escenarios de vida cotidiana.

“Sí, que haya espacios para visibilizar esa religiosidad es una voluntad política del Estado cubano”, continúa Alemán. “Es bueno, además, que sean sistemáticos y muestren los esfuerzos de la sociedad civil cubana en pos de sus creencias”.

Aunque el término ecumenismo originalmente se refiera a la unidad entre las diferentes denominaciones cristianas, en Cuba el diálogo entre creencias distintas, es una práctica promovida y cultivada por varios líderes religiosos desde hace años.

“He rezado”. Permanecía de pie mordisqueándose el labio. La señora se acomoda a su lado, en el suelo. Quiere decir algo más para tranquilizarla, pero también tiene miedo. Le coge la mano y la pone en su regazo. Así están un rato observando al niño. Hay vasos de cristal con agua, hierbas de distintos tipos; el agua purifica y la hierba cura. Todo está listo para el despojo. Se amontonan alrededor del pequeño y hacen un cordón. El baile provoca el trance. Los espíritus poseen a la médium principal, que, dicen, es un instrumento en sus manos. El cordón se mueve más rápido. El francés Allan Kardec publicó un manual para comunicarse con las almas en 1857. De alguna forma incierta, las enseñanzas del padre del espiritismo llegaron al oriente del país en el siglo XIX; luego al resto del archipiélago. La señora aprieta las manos.

El reto de la convivencia

El 2 de abril de 1990, Fidel Castro Ruz se reunía con unos 70 líderes religiosos de diferentes denominaciones evangélicas y una representación de la Comunidad Hebrea, en lo que fue el primer rencuentro público Estado-religión, y paso a un camino de diálogo. Dos décadas después, en 2011, se creó la Plataforma Pastoral Cubana como expresión integral del ecumenismo heterogéneo. En sus inicios, la actual Plataforma Interreligiosa se propuso trabajar por la reunificación familiar de los Cinco Héroes y la unidad de la familia. Luego, rediseñó sus objetivos por la paz y contra el terrorismo, sobre la base del diálogo entre fieles de distintas creencias.

“Trabajamos por la paz de Cuba y el mundo –explica el doctor Alemán– y por el sustento y la práctica del amor de Dios en todas sus variantes y diversidad. Por el no a la guerra, no a la violencia, no transgresión de derechos y por el papel de la mujer dentro de los movimientos religiosos”.

Lejos de ser una instancia superior a los grupos religiosos, más bien funciona como mecanismo para organizar eventos que propicien el diálogo y trabajar por causas compartidas. Sus miembros han defendido que no tenga sede ni presupuesto, ni jefe o presidente, y que no se institucionalice. Espacios similares a los propiciados por la Plataforma se han coordinado en otras provincias como Granma (desde 2016) y Matanzas (empezó este año).

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En 1906 se registra la primera Comunidad Judía y se construye una sinagoga en La Habana Vieja. (Foto: Tomada de la página oficial de Facebook del Pa-tronato).

A un costado del popular teatro Bertolt Brecht de La Habana se levanta el Patronato de la Casa de la Comunidad Hebrea de Cuba. La estrella de seis puntas, conocida también como la estrella de David, se ubica en lo más alto de la fachada, muy por encima de la puerta de dos hojas que adornan los dorados candelabros, símbolos por excelencia del judaísmo. Allí, en marzo de este año, mujeres religiosas de diferentes creencias se reunieron en un encuentro interreligioso de cubanas, una iniciativa del Patronato organizada por medio de la Plataforma.

Es sábado. No podrá tocar la guitarra. Hay 39 cosas que no podrá hacer hoy. Pero está bien. Hoy es para estar cerca de Dios: Sabbat, el séptimo día según la tradición judía, el día de descanso. “Solo tengo dos manos” decía su abuelo de apellido Berezniak, apellido más propio de una tierra de Vladimíres y Sergueys que de La Habana. Su abuelo le enseñaba la Torá. “Solo tengo dos manos. No puedo contigo”. Fue de los que se quedaron. En Cuba hay aproximadamente 1 500 judíos. Antes de 1959 llegó a haber más de 15 000. Les decían polacos, en un gesto tan injustamente homogeneizador como popular. Los judíos vinieron de lejos para hacerse un futuro; creían en el esfuerzo, en la recompensa. Ahora son memoria que queda: otro nombre extraño, tirabuzones, recetas inauditas con carne, resiliencia.

Ni una sola silla vacía. En el fondo, de pie, las personas que no alcanzaron asientos escuchaban absortas las conferencias de una espiritista, una cristiana, una musulmana y varias judías, que debatían en torno a las conquistas y los pendientes sobre el espacio de las mujeres dentro de los lugares de culto en Cuba.

“Es bueno que existan espacios oficiales que visibilicen la labor religiosa del pueblo cubano”, expresa Enrique Alemán, “es, además una forma de legitimarla”.

En 2015 en el Palacio de Convenciones, espacio para hacer coincidir las opiniones de la vida académica, cívica y política de la Isla, se celebró el Evento Internacional de Diálogo Interreligioso por la Paz y Contra el Terrorismo. El encuentro reunió a 500 representantes de diferentes instituciones religiosas y fraternales cubanas, y de unos 12 países, para debatir los retos globales en un mundo donde muchas veces se utiliza la fe como excusa para iniciar conflictos bélicos.

Joannet Delgado, directora de la Sociedad budista laica Soka Gakkai o Sociedad para la creación de valores, advierte que en este momento el valor del diálogo es esencial, el diálogo con respeto. “Fe no es solo religión, fe es convicción”. En ese sentido, ella asegura que las diferentes formas de pensamiento se han imbricado dentro de la plataforma y las personas de distintas creencias son capaces de ayudarse unos a otros.

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Anualmente, convocados por la Comunidad de San Egidio, líderes de diferentes religiones se unen en la Oración por la Paz. (Foto: VICTOR MENDEZ).

En la sede del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) en el barrio de Miramar, de la capital cubana, el reverendo Antonio Santana Hernández, quien lo preside desde abril del 2018 y es pastor de la Fraternidad de Iglesias Bautistas en Matanzas, rememora que esta institución surge en mayo de 1941 con el lema “Unidos para servir”. Desde esa guía, el CIC trabaja en 10 programas divididos en diaconía y formación. Además de los más conocidos, como el de Emergencia y Ayuda Humanitaria para responder ante eventos climatológicos, destacan la inserción laboral de personas con discapacidad, la atención a la tercera edad, los programas de formación y estudio y el de capellanía carcelaria evangélica que brinda atención personal y colectiva a personas que están en prisión.

Junto a las 29 denominaciones que integran el consejo como miembros plenos, esta organización agrupa 14 centros y movimientos ecuménicos, entre estos el Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo, Centro Memorial Dr. Martin Luther King Jr., la Conferencia Cristiana por la Paz, la Confraternidad Interdenominacional de Ministros y Pastores Evangélicos de Cuba, el Seminario Evangélico de Teología y el Centro Cristiano de Servicio y Capacitación B.G. Lavastida.

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Ante el fundamentalismo tenemos una respuesta efi-caz que viene del Dios que adoramos, confía el Reve-rendo Antonio Santana Hernández, presidente del Consejo de Iglesias de Cuba. (Foto: YASSET LLERENA).

“Estamos agradecidos por todas las oportunidades para extender el trabajo de evangelización y también por los espacios para el diálogo”, comenta el reverendo, quien asegura que el liderazgo del CIC sigue apostando por un camino de respeto desde “el convencimiento de que Dios no está en un lugar específico”.

Recientemente, coincidiendo con el 31 de octubre, día de la Reforma Protestante, se realizó en Santiago de Cuba el Segundo Coloquio Ecuménico, organizado por la Iglesia Evangélica Unida en Cuba Sínodo Luterano, miembro del CIC y la Confraternidad Interdenominacional de Ministros, con el objetivo de promover el diálogo por la paz así como las proyecciones religiosas a favor de una sociedad justa.

El encuentro abordó la temática del ecumenismo desde la perspectiva de los pequeños grupos y comunidades de fe en las bases. Participaron 19 iglesias, con 120 delegados provenientes de cuatro provincias del oriente del país.

La plataforma no solo funciona cuando se encuentran los líderes religiosos, explica Alemán, sino todos los días en las acciones encaminadas a fomentar la cultura del diálogo. “Cuando la Liga Islámica trabaja el tema de la paz está haciendo diálogo, cuando la Soka Gakkai promulga la existencia de valores humanos patrios y universales, está haciendo por el diálogo. Así podemos citar muchos ejemplos”.

Diálogo contra el fundamentalismo

¿Qué suerte desorientada la llevó hasta ahí? Las penas, la vida que pesa, pero sobre todo el miedo. Ese que no sabía tan grande, y ahora ve mejor. El pastor habla claro, una y otra vez, de la condena, de nuestra fatalidad, de los demonios que habitan esta Tierra. Pero todo va a estar bien, solo basta que entre al buen camino, que reniegue de todo lo demás. En el templo siempre hay milagros, lluvias doradas y de esmeraldas –como la purpurina que llevaban las chicas a las fiestas del barrio en los 90–. El pastor es un profeta –Dios le habla–; es único aunque a veces se parece a otros.

Hay lugares en Cuba donde pastores, que ninguna institución eclesiástica reconocida en la Isla ha ordenado, prometen a los fieles una prosperidad que incluye el crecimiento, por gracia divina, del saldo de su celular o de su cuenta bancaria, que dicen sanar a los enfermos, y utilizan la caída de un meteorito o un inusual tornado para anunciar el apocalipsis.

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La Iglesia católica fue la religión oficial en Cuba hasta la neocolonia y hoy cuenta con un buen número de seguidores. (Foto: YASSET LLERENA).

La inamovilidad de la tradición, la interpretación literal de los libros sagrados, una cierta orientación antimoderna que tiende a alejarse de la ciencia, la promulgación de valores absolutos que se busca extender a toda la sociedad, la división entre fieles e impíos, son algunas de esas señas del fundamentalismo religioso en su forma tradicional.

En Cuba han sido los Nuevos Movimientos Religiosos que en su mayoría se adscriben al llamado neopentecostalismo, la cara más visible de lo que pudiera considerarse un neofundamentalismo, según estudios realizados por el Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas. Tres cosas distinguen a la nueva ola: su capacidad para adaptarse y ganar rápidamente influencia en las comunidades donde se asientan; la intolerancia y segregación contra quienes no se correspondan a sus creencias o posturas éticas, filosóficas, teologales; y el uso de las nuevas tecnologías de comunicación para expandir sus doctrinas y manipular su alcance.

Este tipo de movimiento nació en los 60, a Cuba arribó en la década de los 90 y los 2000, durante los años más difíciles de la crisis económica que llegó a la Isla tras la caída del bloque socialista, y en los consecutivos cuando aún podían sentirse sus sacudidas.

El apego de muchos de los “nuevos profetas” a la llamada Doctrina de la Prosperidad ha sido también un incentivo poderoso. “Estas fórmulas son muy atractivas porque si en medio de crisis existenciales se les dice a las personas que todos sus problemas se van a resolver cuando se conviertan a una fe determinada, la gente automáticamente va a convertirse, por las múltiples carencias y necesidades que tienen”, considera el reverendo Santana. El apoyo desde el exterior y desde las redes que se conforman al interior de la comunidad brinda un soporte económico que permite generar empleos y ofrecer servicios y actividades recreativas a los miembros de estas congregaciones.

Santana siente como una amenaza la capacidad generada por ese impulso foráneo de nuclear y movilizar a creyentes y líderes religiosos. Teme el distanciamiento de lo que han sido los ministerios cristianos históricos y “el retroceso en todos los avances que se ha tenido con el ministerio pastoral de las mujeres, que hoy en algunos territorios está decreciendo”.

El CIC ha coordinado espacios en todo el país con la participación de diferentes Iglesias para trabajar la articulación del discurso religioso con las teorías de género. Recientemente un evento de Diálogo entre Ciencia y Religión, coauspiciado por esta institución, también apostaba por la igualdad y se pronunciaba contra la violencia hacia las mujeres.

En América Latina importantes retrocesos de movimientos progresistas llevan la marca del fundamentalismo evangélico, unido a una política de extrema derecha: Brasil y Bolivia, por ejemplo. Sobre el tema habló Frei Betto en el evento Diálogo entre ciencia y teología sobre la urgencia de la justicia climática, la justicia de género y la lucha contra los fundamentalismos, en nuestra ruta hacia una época sustentable. En tiempos de incertidumbre o crisis, explicó Betto, las personas están dispuestas a entregar su libertad a cambio de sentirse seguros. El fundamentalismo, como el neoliberalismo, explota el miedo.

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Reconocida jurídicamente desde 2007, la Liga Islámica cuenta con poco menos de 7000 musulmanes en toda la Isla (Foto: VICTOR MENDEZ).

Los espacios de diálogo interreligioso pueden ser una vía para contrarrestar el crecimiento de esta tendencia en el país, aunque cada institución deberá diseñar su propia estrategia para seguir extendiendo y promoviendo el lado más noble y amable de la fe.

“Tenemos una respuesta eficaz que viene del Dios que adoramos, y en medio de una complejidad eclesiológica creciente vamos a seguir fortaleciendo el trabajo de formación bíblico, teológico y pastoral. Es necesario leer la Biblia a la luz de nuestro contexto y todo colocarlo desde el accionar de Jesucristo que quiso el bien para todos y no la separación o la marginación, que predicó un reino de Justicia y donde el amor al prójimo es lo más importante”, asegura el reverendo Santana.

“Creía que rezar se me había olvidado, pero me ha venido a la cabeza. Lo único que he tenido que hacer ha sido cerrar los ojos. Lo demás, fácil. Las palabras me salían solas. Quizá si tú también lo hicieras…”. Su amiga asintió con la cabeza. “Ya lo he hecho. Esta tarde; ayer por la tarde, quiero decir, después de tu llamada”. Están sentadas en un banco de una antigua iglesia. Desde la difícil década de 1990, el crecimiento de los fieles al cristianismo se ha manifestado más que en ninguna otra.

El respeto al otro es la libertad de todos

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David Prinstein, vicepresidente de la Comunidad He-brea de Cuba. (Foto: granma.cu).

La Ley de Asociaciones del año de 1985, pendiente de actualización, regula y otorga personalidad jurídica a estas instituciones de fe que tienen en el Ministerio de Justicia su organismo vinculante. Con la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos (OAAR), del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, mantienen una relación política y de comunicación.

Los líderes entrevistados por BOHEMIA concuerdan en que existe buena relación entre las instituciones religiosas y esta Oficina, además de una comunicación fluida y constante.

El pluralismo religioso en Cuba hoy incluye la práctica del Budismo basado en la sabiduría del Sutra del Loto, cuya institución es la Soka Gakkai. Esta organización contribuye activamente al desarrollo de la cultura en el país, incluso apoya las actividades internacionales de la Sociedad Cultural José Martí y colaboró para la edición crítica de las Obras Completas del Apóstol.

La Soka está reconocida jurídicamente desde 2007, y aunque todavía no cuenta con una sede para establecer su dirección, se ha mantenido trabajando en diversos espacios. La exposición contra las armas nucleares organizada por esa institución en varias provincias del país fue puesta por primera vez en el Palacio de Convenciones, como parte de I Encuentro Internacional de Diálogo Interreligioso, celebrado en octubre de 2015.

David Prinstein, vicepresidente de la Comunidad Hebrea de Cuba, afirma tener facilidades para la administración de las necesidades de su comunidad y que “aun en los momentos más críticos los judíos han podido seguir consumiendo su cuota, de acuerdo con las normas de santidad hebrea, por nuestra propia Halaja” (Ley Hebrea).

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Pedro Lazo Torres, conocido como Imám Yahya (Foto: YASSET LLERENA).

Pedro Lazo Torres, conocido como Imám Yahya, es el presidente de la Liga Islámica de Cuba, una institución reconocida jurídicamente desde 2007. “Durante mucho tiempo no teníamos nada. Cuando sentimos la necesidad de institucionalizar nuestra religión establecimos una sede en mi casa, en el municipio de Marianao. Teníamos necesidad de reunirnos para grandes asambleas o en los Eids (las dos festividades islámicas)”.

Antes de contar con la llamada Mezquita Abdallah, realmente una sala de rezo adscrita a la Oficina del Historiador, la Liga rentaba locales para sus actividades siempre con la presentación previa de una carta de solicitud al Ministerio de Justicia.

De esa forma, la Liga celebró fechas especiales en el Círculo Social Félix Elmuza, el Acuario Nacional de Cuba y hasta en el céntrico Paseo del Prado, en La Habana Vieja.

La chica se levanta a las cinco de la mañana. Tiene que apresurarse o no va a comer nada. Claro, ella está preparada y guarda la comida del día anterior y solo queda recalentarla par de minutos. Esto lo aprendió el Ramadán pasado; este será su segundo. El Ramadán es el noveno mes del calendario musulmán, el mes en que se practica el ayuno obligatorio desde el alba hasta que se pone el sol. En la medida que pasan las horas el cuerpo se debilita, los movimientos se vuelven lentos y las palabras se ahorran. La recompensa de este tiempo la tendrán en el Yannah, como le dicen los musulmanes al paraíso.

Joannet Delgado reconoce que se ha avanzado en lograr ciertas facilidades de gestión de las instituciones religiosas pero considera que todavía existen pendientes. En más de una ocasión al identificarse como representante de una institución religiosa los trámites se han dificultado porque piensan que se necesita de un permiso especial.

Sobre la Comunidad Hebrea, Prinstein dice que goza de suficiente autonomía para desarrollar sus programas y proyectos, que son varios; entre ellos la Escuela Dominical.

Dentro del Centro Histórico de La Habana se encuentra la sede de la comunidad de San Egidio, una asociación pública internacional de laicos que constituye un movimiento dentro de la Iglesia católica Universal. En nuestro país forma parte de la iglesia local cubana, sin embargo, la institución nacional adecuada que la representa es la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba.

Anualmente, la Comunidad de San Egidio es noticia a nivel mundial con el evento de Oración por la paz, en el que líderes de diferentes religiones e invitados foráneos debaten iniciativas en pro de la paz y la convivencia. Para su presidente, Rolando Garrido, en las condiciones actuales del país no existen grandes impedimentos para desarrollar el carisma de esta comunidad que se resume en tres palabras: oración, pobres y paz.

La Asociación Cultural Yoruba de Cuba (ACYC) es una institución fundada en 1991 cuya sede está enclavada a unos pasos del Capitolio. Gloria Esperanza Reyes Peña, del Consejo de Sacerdotisas Mayores y relaciones públicas de la ACYC, afirma que existen garantías legales para la práctica de esta religión en la Isla.

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El pluralismo religioso en Cuba hoy incluye la práctica del Budismo basado en la sabiduría del Sutra del Loto, cuya institución es la Soka Gakkai. De izquierda a de-recha Joannet Delgado, directora de la Soka Gakkai y Paul Prieto, miembro de la Junta Directiva. (Foto: YASSET LLERENA).

Por su parte, el Presidente del Consejo de Iglesias expresa que esta institución tiene visibilidad y representación en los medios, ya sea para actividades litúrgicas importantes como Semana Santa, Navidad, Día de Resurrección, al igual que otras grandes como el evento Un millón de biblias para Cuba.

Sin embargo, Pedro Lazo considera que la visibilidad es un problema común a la mayoría de las instituciones religiosas y aboga por que se informe más sobre lo que se hace en cada grupo.

“Para nosotros cada año llega el mes de Ramadán, ayunamos y nos retiramos espiritualmente. A nosotros nos gustaría, por ejemplo, que se informe el inicio de este mes sagrado”.

Paul Prieto, miembro de la Junta Directiva de la Soka Gakkai, reflexiona que las religiones son profundamente humanistas y puede ayudar para crear mayor unión en la sociedad en momentos tan difíciles como estos, cuando la Ley Helms-Burton, por ejemplo, impide el desarrollo material. “La fe puede ayudar muchísimo. Crear valores es algo que hay que hacer cotidianamente”.

Sucedió un domingo. El fotógrafo pidió ir al bembé. “Está bien, pero los yabó no pueden salir en las imágenes” dijeron. La fiesta para la diversión de los Orishas comenzará en un tanto. Allí todo tiene significado: los tambores colocados en fila, la comida, los colores, las esencias; allí todo parece antiguo: esos primeros esclavos diversos, los Dahomey, los Congos, los Yoruba… El de hoy es para Oggun. Empiezan los toques. Sube la intensidad. El sacerdote alza su brazo como si tuviera un machete. Baila y lanza tajazos al aire. Finalmente Oggun lo monta y cae al suelo.

Laicismo y garantías para la libertad religiosa

Siempre que va a entrar al salón deja la ropa religiosa en la taquilla para vestirse de verde en su calidad de cirujana. Quien espera en la camilla no sospecha que es monja. Las personas de fe cotidianamente se mueven en espacios seculares donde los atributos que demuestran su religión deben pasar las pruebas del aquí y el ahora.

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La actual Plataforma Interreligiosa Cubana apuesta por el diálogo como medio para una convivencia armónica. (Foto: SITIO OFICIAL DE LA PLATAFORMA).

En 1991, durante el IV. Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), se eliminó cualquier interpretación de sus estatutos que impidiera a una persona de fe ser procesada para entrar al PCC; así desaparece el ateísmo como parte de los requisitos de militancia. En 1992 una reforma constitucional devolvió la condición laica al Estado cubano. Con estos dos pasos cambiaba la noción de que socialismo y religión eran conceptos irreconciliables.

El principio de laicidad estatal exige respeto y tratamiento igualitario a todas las religiones y manifestaciones religiosas que se desarrollan en una sociedad determinada.

La actual Constitución de la República de Cuba, recientemente refrendada, establece en su artículo 15: “El Estado reconoce, respeta y garantiza la libertad religiosa. El Estado cubano es laico. En la República de Cuba las instituciones religiosas y asociaciones fraternales están separadas del Estado y todas tienen los mismos derechos y deberes. Las distintas creencias y religiones gozan de igual consideración” Mientras, en el artículo 57 expresa: “Toda persona tiene derecho a profesar o no creencias religiosas, a cambiarlas y a practicar la religión de su preferencia, con el debido respeto a las demás y de conformidad con la ley”.

¿Son estas garantías suficientes? “Tenemos una Constitución que aboga por la dignidad de las personas y la libertad de cultos, que además ordena la convivencia. Lo que tiene que crecer en la sociedad es la cultura del respeto”, considera Paul Prieto. Delgado, por su parte, opina que ya en la Carta Magna está escrito todo lo necesario pero “desgraciadamente no siempre se aplica”.

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La peregrinación de la Virgen Mambisa reunió a gran parte de la sociedad cubana, en especial fieles católi-cos y practicantes de religiones cubanas de origen africano. (Foto: YASSET LLERENA).

“En un Estado laico es donde mejor están garantizados los derechos religiosos y la convivencia pacífica entre personas de distintas religiones. Aunque en el mundo no existan estas condiciones ideales es responsabilidad de cada comunidad religiosa trabajar desde la base para construir la convivencia desde el diálogo, el respeto y la cooperación”, comenta Garrido.

Para Alemán lo esencial es concentrarse en la formación cultural, en la educación laica, lo que implica también la comprensión y el respeto a las normas establecidas desde lo secular, por ejemplo “que dentro de un quirófano no pueden utilizarse artículos religiosos como los ildé por las normas higiénico-epidemiológicas”.

Y concluye Joannet Delgado “El mejor camino para la comprensión mutua es la oportunidad de dialogar y llegar a un consenso. Si ese diálogo ha estado encaminado al respeto a la diversidad es muy difícil que no podamos llegar a un entendimiento”.

Organizaciones religiosas reconocidas en Cuba.

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Las religiones de origen africano se encuentran entre las de mayor cantidad de fieles. (Foto: YASSET LLERENA).

Nuestro país posee una amplia gama religiosa, con sus características propias, pero a la vez con puntos comunes dado por la nacionalidad cubana. Lo que más se pone de manifiesto es la práctica de una religiosidad popular.

  • La Iglesia católica está organizada en 3 Arquidiócesis y 8 diócesis; 16 Obispos titulares o residenciales conforman la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba.
  • Con la esclavitud surgen las religiones cubanas de origen africano, como: Regla de Ocha o Santería, Regla Conga o Palo Monte, Abakuá y otras con prácticas en determinados territorios. Actualmente están registradas la Asociación Cultural Yoruba de Cuba, la Asociación Abakuá de Cuba y la Institución Religiosa Bantú de Cuba.
  • Existen 55 denominaciones evangélicas y protestantes reconocidas.
  • El Espiritismo se manifiesta en tres vertientes fundamentales: científico, de cordón y cruzado. Cuenta con más de 600 centros legalizados.
  • La Comunidad Hebrea (Judía) tiene presencia en La Habana, con tres sinagogas, una en Camagüey, otra en Santiago de Cuba, dos casas comunitarias en Santa Clara y Guantánamo, además de otras pequeñas comunidades en diferentes provincias.
  • Están reconocidas otras instituciones religiosas como la Liga Islámica, con representación de chiitas y sunitas; la Iglesia Ortodoxa de Rito Griego; y la Iglesia Ortodoxa Rusa. También la Soka Gakkai de Cuba (budismo); la Fe Baha´is; la Asociación de autorrealización Yoga; el Subud Cuba; y Lectorium Rosacruz.

Jessica Castro Burunate

 
Jessica Castro Burunate