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Publicado el 20 Marzo, 2020 por Liset García Rodríguez en En Cuba
 
 

TRÁMITES JURÍDICOS

Cuestión de justicia

Para que la sociedad marche mejor, haría falta en la ciudadanía un mayor dominio de sus dere-chos y deberes. Las gestiones que realiza la po-blación no debieran ser un dolor de cabeza. Se trabaja para simplificarlas, acortar los plazos y desterrar el maltrato, la indisciplina, así como fomentar mayor sensibilidad, ética y transparen-cia, valores que sustentan a la sociedad cubana

Cuestión de justicia.Por LISET GARCÍA

Fotos: GILBERTO RABASSA

Que levante la mano quien nunca haya tenido que ir a una oficina a realizar algún trámite. Haciendo la pregunta la respuesta aparece enseguida con un largo suspiro, o una mueca, y los ojos como si se fueran a salir de sus órbitas.

Días de trabajo perdidos en gestiones, horas de antesala para hacer gestiones, gastos en transporte, meses de angustia, imposibles de cuantificar y de recuperar, han dejado exhausto a más de uno. La paciencia se agota a veces, pero muchos confían en que la negligencia y la desidia no pueden ser eternas.

Cuestión de justicia.

Cada niño cubano nace con el derecho a ser inscrito y a recibir su identificación en los hospitales, donde en 2019 se crearon 41 oficinas registrales, las que se su-maron a las 294 existentes. (Foto: MARTHA VECINO).

Un sondeo entre quienes esperan para ser atendidos en notarías y registros civiles, arroja no pocas vivencias de esperas angustiantes. En Cuba, como sabemos, en materia de narrar los extrovertidos abundan y con la mayor espontaneidad cuentan su historia, incluso hasta cuestiones personales casi impronunciables en público. Entablar una conversación es fácil en una parada de ómnibus, la cola de la panadería o una tienda, mucho más en estas instituciones jurídicas, donde cada cual tiene más de una experiencia.

Algunos entrevistados aseguran que si quieres resolver rápido, “tú sabes lo que hay que hacer”. La frase queda inconclusa, no se dice; de eso no se habla. Basta con poner a funcionar la intuición, y un gesto entre el pulgar y el índice de la mano completan la idea. Un guiño informa que ya se entendió.

En una notaría habanera dos personas esperaban para un trámite y una comentaba a la otra las veces que había comprado y vendido su casa. Hasta compró la misma dos veces porque dijo que le gustaba y se aburrió de estar en la anterior. Se enteró de que la estaban vendiendo otra vez y volvió a adquirirla. Ese día estaba a la espera de venderla de nuevo. “Pero cómo haces eso tan rápido, le preguntó su interlocutora. ¿Y la mudada, y los trámites, tan tortuosos y demorados, cómo los resuelves?” “No es problema –respondió–, tengo listas las cajas de cartón numeradas por habitación, y el papeleo lo resuelvo en un día. Aquí todo tiene precio”.

“Y, ¿los impuestos por comprar y vender? Yo todavía estoy en ese trámite, y apurada porque nada más tengo un mes para pagar” –acotó la otra–. Le contestó que solo paga cuando compra porque lo exigen en el Registro de la Propiedad. “La constancia por vender no hace falta, nadie te la pide. Ya me he cambiado de casa más de 20 veces, estoy acostumbrada. No pasa nada. Siempre me queda un vuelto (vende a un monto y compra a otro menor), y cuando se me está acabando o me canso de ver las mismas paredes, vuelvo a vender y comprar”. “Pues yo sí pago porque me gusta cumplir la Ley, aunque me quede sin dinero”, frase con la que concluyó el diálogo entre las dos.

Cuitas y paciencia

Cuestión de justicia.

En el Registro Civil de 10 de Octubre no es visible la señalización que indica que allí está esa oficina. (Foto: GILBERTO RABASSA).

Uno de los trámites que pudieran parecer sencillos es la solicitud de certificaciones de nacimiento, matrimonio o defunción. Hace poco, en el Registro del Estado Civil del municipio de 10 de Octubre la paciencia por poco se le agota a un vecino de ese barrio. Fue a solicitar y le dijeron que volviera al día siguiente porque ya estaban todas las personas que podían atenderse durante esa jornada. Un día después se levantó a las cinco de la mañana y logró ser el segundo. Otro se le había adelantado.

Por fin, cuando abrieron la oficina tuvo que esperar hasta que se alistaran para la atención al público. Es normal y entendible. Respiró. Cuando le tocó su turno solicitó las dos inscripciones que necesitaba y le dijeron que regresara dentro de un mes. Así, volvió a los 30 días y no estaban los documentos. Le aclararon que eran 30 días hábiles. Una semana y media después, por suerte, se los entregaron. Al revisarlos notó un error: un apellido con letras cambiadas. En una certificación estaba bien y en la otra mal. Se trataba de una misma persona. Al hacérselo notar al registrador, este pidió disculpas y dijo: espere aquí. Cinco minutos después trajo la certificación cabalmente escrita.

Así que un mes y medio después recibió un servicio deficiente, que fue enmendado en unos minutos. Qué difícil de entender y de disculpar ese maltrato, pensó. Una nueva gestión lo llevó al Registro del Palacio de Matrimonios del municipio de Cerro. Allí fue todo más sencillo, si se mira con optimismo.

Solicitó enmendar un error en una certificación expedida allí con anterioridad, en la que también había un apellido mal escrito. Buscaron el libro de los asientos, donde aparecía correctamente. Lo citaron para tres días después. Al recoger la certificación comprobó que la habían escrito mal otra vez. El mismo error de antes, que en tres minutos y medio se solucionó al reescribirla en presencia del solicitante, quien sonrió agradecido por no tener que volver otro día.

Frenar el desorden

Cuestión de justicia.

Por qué hacer difícil lo que puede ser fácil. (Caricatura: ROBERTO FIGUEREDO).

Ciertos desajustes en la sociedad han llevado a procederes como los narrados, que se mueven entre la ilegalidad, el delito, el desorden y la indisciplina, con tonos preocupantes. Por un lado, prolifera el maltrato, la demora (también una forma de maltrato), el excesivo papeleo; y por otra, la falta de calidad en los servicios, de ética de algunos funcionarios públicos, que termina resbalando por la canal de la corrupción.

De ahí el llamado casi constante de la alta dirección del país a la ética y a la decencia. El presidente de la República lo ha reiterado en diversos escenarios y más recientemente en los balances del trabajo anual del sector jurídico, la Fiscalía General de la República y el Ministerio de Justicia (Minjus), y en el acto de inicio del año judicial en el Tribunal Supremo. “Hay que alejarse de las faltas éticas, de las conductas inadecuadas; hay que actuar con celeridad y con la vocación de justicia de la Revolución”. “Tiene que seguir siendo un sistema que se distinga ante todo por su ética, por su transparencia y por el comportamiento honesto de quienes lo integran”, fueron algunas ideas de las expresadas en esas reuniones.

En el reciente resumen del trabajo anual del Minjus se reiteraron conceptos urgentes para los tiempos actuales. Asumir que los servidores públicos se deben al pueblo y que la decencia, la profesionalidad, la sensibilidad y la conducta ética son requisitos imprescindibles de cualquier jurista, lo que se debe comprender de una vez y por todas.

Debería convertirse en norma lo que le respondió recientemente un notario a un cliente: “este es mi trabajo, no me tienes que hacer ningún regalo”.

Simplificar, acortar términos, imponer disciplina

“Hay que hacerles la vida más placentera a las personas, y en eso es imprescindible la informatización de todos los servicios”, orientó el presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, durante el balance del Ministerio de Justicia (Minjus), luego de una reflexión en torno a la necesidad de seguir perfeccionando los servicios jurídicos, disminuir los trámites y quitar las trabas que complejizan los procesos y los dilatan.

Desde el pasado año se abrieron paso algunas soluciones: la solicitud mediante el sitio www.minjus.gob.cu de certificaciones como la de antecedentes penales, de Actos de Última Voluntad y Declaratoria de Herederos, y también una dirección de correo electrónico (apoblacion@minjus.gob.cu) para acceder al departamento de Atención a la Población.

Cuestión de justicia.

Ya no tienen fecha de vencimiento las certificaciones de nacimiento, de matrimonio y de defunción, de acuerdo con la Resolución 115 de 2020 del Ministro de Justicia, publicada en la Gaceta Oficial de la República este 27 de febrero. (Foto: LG).

Además, se redujeron los plazos de entrega de documentos, lo cual alivia a las personas, pues se limita la cantidad de veces que deben visitar las oficinas para ver si el trámite solicitado está listo. En las notarías, en 2015 se habían acortado los términos, y el pasado año, otra resolución los limitó más aún en alrededor de 3, 5 y hasta 10 días menos, de acuerdo con el tipo de gestión.

Y quizás lo que más impacto ha tenido en la población es la Resolución publicada en la Gaceta Oficial de la República de Cuba del 27 de febrero pasado, la cual establece que no pierden vigencia las certificaciones de nacimiento, de matrimonio y de defunción. Por increíble que parezca, pero para que no haya lugar a duda, en todas se añadirá una nota consignando que no tienen fecha de vencimiento. La disposición reduce también los datos incluidos en las certificaciones, y mantiene solo aquellos probatorios del hecho que se certifica. Pedir menos datos reduce la posibilidad de errores, cuya subsanación supone molestias, trámites innecesarios y demoras.

El Minjus avanza igualmente en la informatización de los Registros Públicos en su primera etapa, con la inserción de los asientos registrales en la aplicación Sistema Informático del Registro del Estado Civil (SIREC). Al propio tiempo, comenzó el pilotaje para el despliegue de la Plataforma Bienestar en la provincia de Mayabeque, a fin de atender con más rapidez a la población.

A la par, se mantienen las acciones de revisión para verificar la calidad y la ética en el trabajo. El equipo nacional de supervisión del Minjus ejecutó 50 acciones de control en 2019, y las hicieron también sus direcciones territoriales. Las principales deficiencias en el orden técnico y ético se dan a conocer a lo interno de la institución, como medida de alerta.

Fueron inhabilitados 24 notarios, de ellos, 16 por revocación del cargo, debido a pérdida de los requisitos de idoneidad, y se aplicaron 26 medidas disciplinarias, seis más que en 2018, de estas, cuatro separaciones definitivas por maltrato a la población.

Se impusieron 32 medidas disciplinarias a 30 registradores, de estas, 13 separaciones definitivas, cinco demociones del cargo, 15 amonestaciones y una multa sobre el salario, por incumplimiento de responsabilidades y maltrato a la población.

Trámites y términos

El registrador del Estado Civil expedirá las certificaciones en los términos siguientes:

■ Si el asiento es del propio registro y está en el Sirec

(hasta 2 días).

■ Si el asiento es del propio registro y no está en Sirec (hasta 5 días).

■ Si el asiento es de otro registro y tiene conexión (hasta 7 días).

■ Si el asiento es de otro registro y no tiene conexión (hasta 15 días).

Subtítulo: Búsquedas de inscripciones

Las búsquedas se realizan cuando el interesado no conoce el tomo y folio donde se encuentra la inscripción y para ello debe ofrecer nombres y apellidos de la o las personas y la fecha exacta y lugar donde ocurrió el hecho o el acto y sus términos son:

■ Si el asiento es del propio registro (hasta 3 días).

■ Si el asiento es de otro registro (hasta 5 días).

Las certificaciones no tienen vencimiento, con excepción de las de soltería y capacidad legal cuya vigencia es de seis meses, a partir de la fecha de su expedición.

(Tomado de www.minjus.gob.cu)

Cuestión de justicia.

Más de medio millón de documentos se emitieron en las notarías cubanas el pasado año, unos 49 340 mensuales, labor que exige ética y responsabilidad.

Reajustes de términos para trámites con notarios

Compraventa-donación bienes inmuebles (7 días)

Cesión de uso de azotea para edificar viviendas (7 días)

Descripción de obra nueva persona jurídica (10 días)

División de vivienda y otros actos   (7 días)

Unificación de vivienda y constitución de copropiedad por cuotas (5 días)

Aceptación de herencia y adjudicación de bienes (7 días)

Constitución de Cooperativas No Agropecuarias (10 días)

Permuta de viviendas (7 días)

También para brindar un servicio más ágil y efectivo a la población se modificaron los plazos de inscripción establecidos en los Registros de la Propiedad, de 15 se redujo a 10 días la entrega, lo que fue publicado en la Gaceta Oficial el 8 de enero de este año.

(Tomado de www.minjus.gob.cu)

 OSCAR SILVERA MARTÍNEZ:  quitar trabas a las trabas

 La pregunta que debe hacerse cada servidor público es por qué hacer difícil lo que es fácil

Cuestión de justicia.

El ministro de Justicia, Oscar Silvera Martínez, compareció en el programa Hacemos Cuba de la televisión cubana, y en ameno diálogo con su conductor Humberto López, reiteró la voluntad de su institución de servir mejor al pueblo. (Foto: teveo.cu).

El Ministerio de Justicia está empeñado en simplificar trámites, aliviar a las personas para que no sean trabajosas las gestiones que por obligación deben realizar en las oficinas registrales, notarías y otras. “Tenemos mucho por hacer pero cumpliremos con el pueblo”, escribió el titular del ramo, Oscar Silvera Martínez, en su perfil de la red social Twitter.

Apuntó también que salta a la vista la necesidad irrevocable, irrenunciable, de mejorar lo que hacemos, de eliminar trabas en los servicios que brinda el Minjus. De no lograrlo cómo vamos a demostrar que tenemos la intención de cumplir nuestra misión de servidores públicos. Seríamos otra cosa, porque sin vocación de servicio al pueblo, no seremos nada.

Agradece todas las opiniones que reciben por diversas vías, y “entendemos que responder a las quejas y preocupaciones es la única manera de cumplir nuestro deber con el pueblo y con la dirección del país. Es un derecho de las personas, recogido en la Constitución, es un derecho que la Revolución otorgó a todos los ciudadanos de dirigirse a las instituciones a decir sus preocupaciones y estas tienen la responsabilidad de responderlas”.

Cuestión de justicia.

Ojo: zona de peligro. Uno de los trámites más engo-rrosos que provocan molestias en las personas es la subsanación de errores. (Foto: directoriocu-bano.info).

El ministro explicó el sistema de atención para oír y ver al pueblo. Además de las vías habituales en las direcciones municipales y provinciales de Justicia, está el propio ministerio, donde se recibe un número importante de ciudadanos. “Cada instancia tiene su departamento de atención a la población, a cualquiera se pueden dirigir. Las personas eligen el camino y la oficina. Es su derecho”.

Menciona la vía telefónica. “Para comunicarse y cursar quejas y reclamaciones es el 7 8361879. El portal web también recibe numerosas solicitudes (www.minjus.gob.cu). Igual está disponible el correo electrónico apoblacion@minjus.gob.cu.

“La cantidad de quejas, inquietudes y preocupaciones recibidas a diario refleja que hay insatisfacciones con nuestro trabajo. Por eso reforzamos la Dirección de Supervisión y Auditoría. Estructuralmente el ministerio dedicó una de sus áreas a inspeccionar la atención a la población, de modo que estamos controlando lo que se hace, y cómo son recibidas las personas, se les escucha y atiende.

“El ministerio ha estado viviendo jornadas trabajosas, intensas, para identificar los problemas y entenderlos. El tercer paso es concentrarse en las soluciones. Es nuestro deber, nuestra responsabilidad”.

Del servicio en los Registros Civiles

Cuestión de justicia.

Infografia: granma.cu

Oscar Silvera detalla acerca de las inscripciones y certificaciones que se emiten en los Registros del Estado Civil. “Por ejemplo, la inscripción del nacimiento es una de las conquistas de la Revolución. Es nacer jurídicamente. Es un derecho del recién nacido desde que sale del hospital, inscrito y con identificación, lo cual sigue siendo una aspiración para muchos en el mundo”.

Apunta que en Cuba hubo problemas de inestabilidad en ese servicio, y recientemente se restablecieron esas oficinas en varios  hospitales. “El problema en los Registros está en la calidad de las certificaciones y la demora en la entrega a los solicitantes. El registrador que acredita los datos que obran en los libros y emite los documentos tenía un término de 15 días, de acuerdo con una Resolución emitida en 2015. Pero al iniciar este año se redujo considerablemente.

“En la medida en que la conectividad avance los plazos pueden acortarse más. Existen 37 000 000 de asientos, y hasta ahora se han digitalizado e incorporados a la base de datos siete millones”.

El ministro aborda un tema espinoso, motivo de no pocas quejas. “Sabemos que no solo ha habido mala calidad en el desempeño, incompetencias, indisciplinas. Sabemos que hay inescrupulosos que aceptan arreglarse con el solicitante y le expiden su certificación en el día. Esa es la prueba de que es posible hacerlo rápido.

“Qué pasaba: decían a las personas que volvieran al mes. Algunos desconocían la norma de los 15 días, otros cuando preguntaban por qué, les alegaban que no había conexión, que si el teléfono, que si no hay personal, que si el servidor, que no responden en el otro Registro… un montón de excusas, alguna cierta, pero no imposible de solucionar si aprovecharan mejor la jornada de trabajo, si tuvieran mayor sensibilidad, si pensaran en la urgencia que tiene la persona de hacer ese trámite.

“Nosotros estamos exigiendo que se cumpla el término establecido, pero incluso hacerlo más rápido aún, con independencia del plazo normado. Para dar el servicio que merece el pueblo no hay que esperar a completar la digitalización. Si estamos en presencia de un abuelito, de una embarazada que dejó los hijos en la escuela y tiene que regresar, si viajaron desde lejos, y se tiene todo para hacerlo en el momento, por qué no ser ágiles”.

Cuestión de justicia.

Infografia: granma.cu

Silvera Martínez amplía acerca de otro asunto que complica los trámites, y es la subsanación de errores, todo un dilema. Explica que cuando hay inscripciones con errores de origen, son motivo de demora. “Hay una causa real, pero se debe dar explicaciones. No pueden decir: no está hecho y venga otro día.

“En la estadística aparecen más de 80 000 subsanaciones. Aunque fuera una sola, la veremos como un problema. Esa es la muestra de que cuando se trabaja mal, todo falla. Lo hemos declarado como zona de conflicto en el ministerio. Ahora se sufren los errores de quienes trabajaron mal en el pasado. Queremos que quienes laboran ahora en los registros rectifiquen esos errores y no introduzcan otros de los que habrá quejas dentro de 25 años”.

El ministro lamenta que haya peloteo, que los trámites se conviertan en tortuosos, “que se hagan difíciles pudiendo hacerse fáciles. Eso molesta, afecta la calidad de vida de las personas. De ahí que velemos por el comportamiento ético, y lo hacemos con medidas de control, de disciplina. El rigor, la decencia, la sensibilidad tienen que primar.

(Versión de la comparecencia del ministro de Justicia, Oscar Silvera Martínez, en el programa televisivo Hacemos Cuba, del 20 de noviembre de 2019)

Cuestión de justicia.

En los Bufetes Colectivos se brinda asesoría a las personas acerca de diversos asuntos jurídicos, entre ellos los trámites. (Foto: GILBERTO RABASSA).


Liset García Rodríguez

 
Liset García Rodríguez