1
Publicado el 15 Abril, 2021 por Delia Reyes Garcia en En Cuba
 
 

AGRICULTURA: Lastre añejo (II Parte y final)

AGRICULTURA: Lastre añejo.Por DELIA REYES GARCÍA

Fotos: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA

A lo largo de una cadena de brazos van pasando los cubos repletos de mezcla para fundir el talud de una excavación. Por primera vez en sus vidas estos constructores, miembros de la cooperativa no agropecuaria (CNA) La Concordia de Matanzas, se enfrentan a una obra de tal magnitud, así lo reconoce Oscar Guiznes Brizuela Reyes, ejecutor de obra. “Hay que trabajar inclinados sobre la pendiente y, cuando llueve, las aguas arrastran el material hacia el fondo y a comenzar de cero. Pero para nosotros no existe misión imposible”, dice mientras comprueba que echen la cantidad exacta de materiales.

En las inmediaciones de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Centro de Cría del matancero municipio de Martí, perteneciente a la Empresa Porcina de la provincia, esta CNA pugna por dejar lista la construcción civil para el montaje tecnológico de un biodigestor de 2 000 metros cúbicos que procesará los desechos porcinos. La puesta en marcha está prevista para finales de octubre de 2021.

Según Ovedell Alfonso Alonso, inversionista principal de la empresa, el financiamiento para esta obra sale de un proyecto de colaboración para el desarrollo local, y el montaje tecnológico lo realizará el Centro de Investigaciones de Pastos y Forraje Indio Hatuey. “El principal objetivo es eliminar todos los contaminantes que iban al manto freático y utilizar el gas metano, que desprenden las excretas porcinas, como combustible para unas guaguas chinas que prestarán servicio en el municipio”, explica.

La UEB de Desmonte y Construcción de la Agricultura en Matanzas fue la encargada de comenzar la obra civil, “pero no pudieron continuar porque carecían de fuerza de trabajo y equipos suficientes. Nos hicieron llegar una carta renunciando a la tarea. Entonces, como establece el Decreto 327 que rige el proceso inversionista, iniciamos la licitación pertinente y recibimos tres propuestas que fueron analizadas en el Comité de Licitación y en el Consejo de Dirección de la empresa.

“De estas, aprobamos a la CNA La Concordia porque ya teníamos experiencias de trabajo conjunto, había demostrado responsabilidad y calidad en lo que hacía.  Además, en el tema del presupuesto, fue la que menos nos cobraba”, refiere el inversionista principal de la Empresa Porcina.

Por su parte, Jorge Rodríguez Abascal, especialista de la CNA en la obra, advierte que no se trata de una construcción fácil, mas si los suministros siguen entrando establemente, y logran que la grúa de alto porte llegue cuando la necesiten, podrán avanzar sin otros contratiempos. “Tenemos la fuerza de trabajo preparada y respondemos por la calidad”, subraya el ingeniero que lleva ya tres décadas en estos menesteres, antes en entidades estatales y desde hace unos años en La Concordia.

Acorralar la chapucería
AGRICULTURA: Lastre añejo.

En el Instituto de Investigaciones de Granos urge asegurar la calidad en la terminación de la obra.

Cuando Eddy Santiago Gómez Rojas llegó como director a la Empresa Agroindustrial de Granos José Martí, en la provincia de Artemisa, una de las primeras cosas que hizo fue visitar la planta de semilla de la UEB 13 de Marzo. “Inmediatamente mandé a paralizar aquello, la chapucería estaba a pululu. Si el país está pidiendo hacer las cosas con calidad, porque hasta después de cinco años de terminada la inversión no le puedes volver a poner financiamiento, cómo vas a permitir eso”, interroga el espirituano.

En esta misma provincia, a unos cuantos kilómetros, en el municipio de Bauta, el Instituto de Investigaciones de Granos igual ha tenido que sortear la falta de brazos y la mala calidad de la ejecución. “Aquí se construye el laboratorio Vietnam que permitirá realizar diagnósticos de plagas a los cultivos mediante técnicas más moderna. La inversión comenzó en 2015, pero hemos tenido que reajustar el cronograma, entre otras razones, por la falta de fuerza de trabajo especializada. Luego se contrató a la CNA Siscon para emprender la parte civil”, comenta Orlando Guilarte Matos, especialista de Servicios Ingenieros de la Empresa de Proyectos Agropecuarios (EMPA).

Además de Siscon, en la ejecución de la obra trabajan la Empresa Galerías Habana del Ministerio de Cultura (colocación de falsos techos, decoración y ambientación); Copextel, encargado de la climatización; y Cometal, para las estructuras metálicas.

A juicio de Inalvis de la Calle Sablón, subdirectora de Construcciones del Ministerio de la Construcción (Micons), “la calidad es aún una asignatura pendiente en la parte civil de las obras. En el montaje no sucede lo mismo, los montadores y eléctricos generalmente cumplen las normas. En la fiscalización al Instituto de Investigaciones de Grano en Artemisa, le hicimos críticas al área exterior porque el hormigón que se vertió no estuvo bien compactado. Igual sucedió en la planta de Consolación del Sur, en la provincia de Pinar del Río.

“También es común encontrarse en las obras que después de montar la carpintería, viene el albañil y, cuando termina, las ventanas y las puertas quedan embarradas de mezcla. Muchas veces no tienen actualizado el libro de obra y es una indicación expresa del ministro revisarlo cada vez que visitamos las inversiones.

“Podemos acribillar con las críticas a los constructores, porque es verdad que son los máximos responsables, pero cuando hay un inversionista que los fiscaliza, la obra se termina como debe ser”, concluye de la Calle Sablón

Detrás del telón
AGRICULTURA: Lastre añejo.

Carlos Luis Naranjo Suárez, delegado de la Agricultura en Matanzas, asegura que las obras del programa arrocero y del tabaco se priorizan dentro del sector.

¿Por qué después de varios años de emitirse el Decreto 327 que regula los procesos inversionistas persisten los mismos problemas identificados en el diagnóstico realizado antes de emitir la normativa?

Para Adonis Núñez Fonseca, vice titular de Economía y Planificación, “el proceso inversionista no está en una burbuja, no es algo aislado de los problemas estructurales que tienen la economía y la sociedad. Y uno de estos es precisamente la pérdida de la profesionalidad a todos los niveles.

“El inversionista está identificado como el sujeto más débil desde el diagnóstico, antes del Decreto 327, pero entonces es quien tiene menos conocimientos, preparación, e incentivos. En los sectores con mejores resultados como el Turismo y la Unión Eléctrica hay una selección, un tratamiento diferenciado. En la gran masa se aprecian muchas dificultades, y ni hablar de los sectores presupuestados. Para empezar por casa, aquí en el MEP, está la plaza de inversionista: nadie quiere serlo. Y cuando llega alguien te dice que prefiere ser planificador porque gana más.

“La pérdida de la profesionalidad tiene detrás los problemas estructurales asociados a la pirámide invertida, a los incentivos por el trabajo. Esta es una de las cuestiones que tendrá un giro importante con el ordenamiento monetario y la transformación de los ingresos en el sector estatal”, estima el también arquitecto.

La subdirectora de Construcciones del Micons coincide con que el inversionista sigue siendo el eslabón más débil dentro de la cadena. “A esta figura le corresponde hacer la preparación técnica y el presupuesto de la obra para salir luego a contratar a una empresa estatal, una CNA, o un trabajador por cuenta propia. Y luego hacerles la contraparte con un equipo técnico sólido. Pero generalmente el inversionista contrata al constructor y este es el que presenta el presupuesto, la programación. Cuando debe ser al revés” estima de la Calle Sablón.

Para corregir el paso de los procesos inversionistas, las autoridades del MEP y del Ministerio de Educación Superior concilian la apertura de una nueva carrera de ciclo corto que forme la especialidad de Técnico Superior en Inversiones, así como futuros doctorados y maestrías.

De nuevo tipo
AGRICULTURA: Lastre añejo.

Los cooperativistas de La Estrella no pierden un solo minuto para recuperar el tiempo perdido.

A varios metros del suelo, en la estructura metálica de la cubierta, laboran varios montadores de la CNA La Estrella en la Escogida de nuevo tipo Metunas de la Empresa de Tabaco, que se levanta en Matanzas. Enrique Trujillo Gregorio, quien está al frente de la cooperativa, comenta: “al principio tuvimos algunos tropiezos, pero arrancamos con el camino más despejado para todo el mundo en julio de 2020 y la terminación se prevé para junio del actual año”.

La inversión tiene un costo de tres millones de pesos, y comprende el montaje y la construcción de ocho naves, cinco para la cura del tabaco y tres de escogida. Además, el local socio administrativo, un guarda bolsos, el parqueo de bicicletas, la cisterna, una caseta para la bomba y un pozo de agua, agrega Rigoberto Tanquero Garrido, jefe de sección de Inversiones y Desarrollo de la delegación de la Agricultura en la provincia.

Si bien del desempeño de estos constructores no hay queja alguna, la obra tiene atrasos por la falta de tornillería para el montaje de las estructuras metálicas y obturadores para la hermeticidad de las naves de cura.

Según Carlos Luis Naranjo Suárez, delegado de la Agricultura en Matanzas, ya tienen sembradas en el territorio unas 300 hectáreas, y la meta es llegar a 1 000, de tabaco tapado, que es de capa exportable, de ahí la importancia de esta obra.

En sentido general, las restricciones por la covid-19, las dificultades con los recursos materiales y financieros, impactan el ritmo de las inversiones en la provincia. Incluso, algunas están aprobadas y no han podido comenzar, como por ejemplo la de la Cooperativa de Créditos y Servicios José Martí del municipio de Perico, o las posiciones a electrificar en el riego, las cuales dependen de que la Unión Eléctrica cuente con el financiamiento para importar los recursos.

“Pero se han priorizado las del programa arrocero y las del tabaco, en las que se aprecia un avance y tienen fecha precisa de culminación”, afirma Naranjo Suárez.

Constructores en cifras

El sector de las construcciones cuenta con 254 000 trabajadores. De esa cifra, 91 000 son del Micons; 29 000 pertenecen a la Unión de Construcciones Militares; 50 000 en el sector no estatal; y el resto corresponde a diferentes grupos empresariales.

Criar la gallina de los huevos de oro

 En la agricultura urge recuperar las inversiones. Existen lentitud y errores en los estudios de factibilidad

AGRICULTURA: Lastre añejo.

Dicen los entendidos que cuando hay temporada ciclónica, los fuertes vientos estresan a las gallinas y pueden pasarse días sin poner un solo huevo, aunque las naves estén tapadas. Igual se afectan por las altas temperaturas y el mal olor de las excretas, que en las naves más viejas se limpian una vez al año.

“Con la nueva tecnología que estamos instalando en Güines, la limpieza es diaria y eso incrementa la productividad de las pollonas”, asegura Juan Carlos Núñez Samá, director de la UEB Lidia Doce de Ponedoras, en el municipio.

En esta inversión, valorada en unos dos millones de pesos, trabajaron en la obra civil brigadas constructoras del territorio y el montaje tecnológico corre a cargo de la Francisco Cruz Bauzá de la Unión de Industrias Militares, amplía Dainiel Surí Ginebra, inversionista principal de la Empresa Avícola de Mayabeque.

“Debemos recuperar la inversión en un año, porque de acuerdo con la cantidad de gallinas que previstas (23 000), a un 85 por ciento de puesta, sería alrededor de cinco millones de huevos anuales. Y por los cálculos de los precios de venta, será algo rápido”, sostiene Surí Ginebra.

El destino principal de la producción es el Ministerio de Comercio Interior que asegura después la distribución para la canasta básica de la población. En tal sentido el país ha garantizado el pienso de importación. Sin embargo, “la consistencia del pienso no es buena, esto provoca la disminución de la producción, por lo que se orientó suspender las ventas liberadas de huevo”, precisa Luis René Rodríguez, jefe Comercial de la Empresa Avícola.

Según Luis Enrique Díaz Burón, director de Inversiones y Desarrollo del Ministerio de la Agricultura (Minag), a futuro se prevé llegar a 3 000 millones de huevos, “pero todavía el programa de desarrollo de la avicultura no tiene aprobado el estudio de factibilidad por el Ministerio de Economía y Planificación (MEP). No obstante, se van haciendo inversiones que aprueba el país en la recuperación de naves”.

¿Por qué se aprueban inversiones en la avicultura sin tener aprobado el estudio de factibilidad, estipulado en el Decreto 327 que rige los procesos inversionistas?, interroga BOHEMIA.

“La Agricultura cuenta con muchos programas que sí tienen aprobados los estudios de factibilidad, como es el caso del arroz, la ganadería, el cítrico. Y hay muchos que sencillamente no están en condiciones de ser aceptados porque vienen con dificultades en la información y faltan validaciones. Eso no quita que se adopten decisiones en los más altos niveles de Gobierno y se da el visto bueno.

“El programa avícola incluye un estudio de pre factibilidad muy macro, es el de los 2 mil 500 millones de huevos, y bajo este se van haciendo cosas, porque el plan anda por los 1 800 millones. Entonces se están haciendo inversiones, según las fuentes financieras disponibles, y debemos seguir avanzando”, responde Adonis Núñez Fonseca, viceministro del MEP.

A juicio de Inalvis de la Calle Sablón, subdirectora de Construcciones del Ministerio de la Construcción (Micons), “por un lado, aunque falten esos estudios, hay que comenzarlas por la necesidad que tiene la economía. Por el otro, el inversionista es muy lento en la preparación técnica, y a veces es nula, violando lo regulado en el Decreto 327.

AGRICULTURA: Lastre añejo.

Inalvis de la Calle Sablón, subdirectora de las Construcciones en el Micons, propone que la empresa contratista amplíe su gestión y pueda subcontratar también la fuerza de trabajo.

“Hace unos años atrás, la Agricultura puso a su Empresa de Ingeniería a que llevara la administración de las obras. Eso es bueno, porque ya no anda el inversionista como un loco buscando los suministros. Es un puntal de apoyo que ayuda a gestionar los recursos y llevar el cronograma de las inversiones. Ese contratista que tiene la Agricultura es el que está diseñado en la normativa. Pero no subcontrata los servicios de construcción. Entonces tenemos que ir al que se encarga del proceso íntegramente, tanto de los suministros como de la fuerza de trabajo”, valora de la Calle Sablón.

Enterrar dinero

Cualquier atraso en el cronograma de ejecución de las obras, cualquier paralización, por las causas que sean, afecta la recuperación de la inversión. Igual sucede si una vez funcionando la inversión no rinde lo que se previó. Literalmente se entierra dinero.

Según Inalvis Hernández Victorero, directora de la Delegación de la Agricultura en la provincia de Artemisa, en el plan para 2020 fueron priorizadas seis inversiones. De estas, a cinco se le ajustó el cronograma de terminación, porque por diversas razones no se habían concluido. Solamente dos, la Planta de Beneficio de Carbón Vegetal Occidente, en Bauta, y los Silos Refrigerados Mártires de Artemisa estaban a punto de concluir.

AGRICULTURA: Lastre añejo.

De los rendimientos agrícolas también depende la recuperación de las inversiones.

Similares contratiempos existían en el resto de las provincias visitadas por esta publicación. A juicio de Núñez Fonseca, “el sector agrícola ha sufrido mucho las ineficiencias de los procesos inversionistas, que las obras se terminen en tiempo, cuesten lo que se previó y luego empiecen a rendir lo previsto en los estudios de factibilidad”.

Aunque Díaz Burón coincide en buena medida con esta apreciación, valora: “Cuando se hace la inversión se crean capacidades, pero para que haya producción se necesitan insumos y recursos energéticos que la respalden. Entonces el arroz, por ejemplo, requiere unos 12 millones de pesos anualmente para la sostenibilidad, entre insumos y demás, para lograr los niveles que tiene instalada la industria. Y el país no puede erogar esa cifra, eso es una debilidad. Cada tonelada que se produzca en el país son 110 USD que sustituyen importaciones. Por eso las dos cosas tienen que ir parejas”.

Mas la gran dificultad que tiene el país, en medio de la crisis actual, subraya el viceministro del MEP, es que no existe el financiamiento central para garantizar la sostenibilidad de esas inversiones en tanto han estado afectadas las entradas de divisas de los principales rubros exportables y, además, se tienen que pagar deudas vencidas con los acreedores.

Por eso, tanto la Agricultura, como el resto de los sectores, están obligados a insertarse en el carril de las exportaciones, vender en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, hacer ventas online y en el mercado interno en Moneda Libremente Convertible, de tal manera que obtengan las divisas necesarias para adquirir los principales insumos y recuperar la inversión.

Una ventana abierta

AGRICULTURA: Lastre añejo.Investigadores de los centros de Estudios de la Economía Cubana y de Investigaciones de Economía Internacional, de la Universidad de La Habana insisten en que el agro cubano se abra a las inversiones extranjeras directas como una de las vías para sortear el actual atraso productivo y tecnológico.

Sobre este tema Núñez Fonseca comenta, “las inversiones extranjeras en la agricultura son muy pobres y las pocas que hay están asociadas principalmente al tabaco, en la Empresa Mixta Brascuba. Con el Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera se están trabajando otras modalidades.

“Hubo un momento en que se entendió que toda inversión extranjera tenía que ser de grandes montos, porque las pequeñas no resolverían el problema del país. Pero es que la grande no llega tampoco. Entonces hay que avanzar, ir a muchos poquitos. También se ha producido un cambio de mentalidad con la apertura de algunos sectores donde teníamos vetada esa posibilidad. Recordar que al principio era un complemento al impulso de la economía: eso ya cambió hace dos años, es una prioridad. Si no hay inversión extranjera no hay cómo salir”, sentencia el viceministro del MEP.


Delia Reyes Garcia

 
Delia Reyes Garcia