Abuelita rencorosa
Además de durañona, era muy vengativa
Ilustración de ROBERTO FIGUEREDO
La historia subió a internet desde la prensa austriaca y cuenta sobre una dama octogenaria de quien se decía que “caminaba con los codos” debido a su notoria tacañería.
Apenas cinco días antes de que sorpresivamente llegara el fin a sus 85 años, los parientes la habían internado contra su voluntad en una residencia para ancianos.
Cuando fueron a recoger sus pertenencias encontraron los 950 mil euros –más de un millón de dólares-, a que ascendía el monto de su fortuna en billetes de 100 y 500, pero… cortados pacientemente en minúsculos pedacitos.
También destruyó sus libretas de ahorro tras haber extraído el efectivo.
O sea que la abue, además de durañona, era muy vengativa.
Claro, siempre hay un consuelo.
Peor habría sido que echara el dinero al fuego del hogar. Porque si los herederos logran armar los dispersos rompecabezas, el Banco Central de Austria podría reemplazar los billetes destruidos, según declaró su directivo Friedrich Hammerschmidt al periódico austriaco Kurier Daily.
Nada que no se debe contrariar a las abuelitas, por si acaso.




JAJA, eso no se ve en Cuba, aquí se fajan y se matan por él, pero no lo rompen, no no, qué va!!!!!, eso es muy difícil, con el trabajo que uno pasa para ganárselo!!!!!!
Concuerdo con mirror,es imposible que pase aquí,antes de que la anciana destruyera los billetes,ya lo habrían olfateado