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Publicado el 24 Marzo, 2017 por Redacción Digital en Extraño
 
 

Si no gritó… no fue violada

Un tribunal de Turín dictaminó que la acusación de la mujer no era creíble porque ella solo dijo
Fallo judicial.

(Foto: el Debate)

Un extraño precedente, al menos para las mujeres italianas, y en particular las de Turín, lo constituye una sentencia judidical que declaró al hombre absuelto de una acusación de violación, sencillamente porque la presunta víctima “no gritó”, ella solo dijo “ya basta”, y eso no se consideró suficiente como para demostrar que estaba sufriendo violencia.

El sorprendente suceso se dio a conocer hace apenas unas horas, a partir de un despacho de la ANSA, y se está extendiendo por las redes como pólvoras ardiendo. Y no es para menos. Quienes piensan equivocadamente que se habla demasiado acerca de la violencia contra la mujer tienen aquí otra evidencia de que aun la Ley está bien lejos de ampararlas con sentido de verdadera justicia.

No hace mucho leímos el caso en Chile de un hombre absuelto porque el móvil del asesinato de su esposa fue que supuestamente ella  era adúltera, y en tal caso se trató de crimen de honor. Este otro fallo judicial italiano no llegó a tanto, pero cojea de la misma pata, es otra vergüenza.

Claro que lo de Turín no se va a quedar así no más, porque afortunadamente existe, al menos, el derecho al pataleo, y tan pronto el trapo sucio trascendió a la prensa, comenzó a moverse una reacción ante esa más reciente aberración jurídica. Así, el ministro de Justicia italiano, Andrea Orlando, ha solicitado a los inspectores de su Ministerio que examinen el caso. Habrá que ver ahora cómo piensa y actúan los señores inspectores. ¿Y por qué no inspectoras?

“Lo que más me duele es no ser comprendida por esos jueces”

Pero no vayan a creer que el juicio fue ayer. Qué va. Ocurrió el mes pasado, cuando el tribunal de marras dictaminó que la acusación de Laura, una trabajadora de la Cruz Roja, no era creíble porque el hecho de solo decirle “ya basta” al colega que presuntamente la violó sin “gritar”, “pedir ayuda” o “reaccionar violentamente” era una reacción demasiado débil por parte de una mujer acosada.

Cuando escuchó el seconcertante fallo, Laura perdió momentáneamente el conocimiento. Tras recuperarse explicó su desmayo: “Cuando supe que lo absolvían, fue como haber sufrido violencia una segunda vez. Estuve en mi casa llorando cinco días. Me sentía vacía. Lo que más me duele es no ser comprendida por esos jueces”, y así mismo lo publicó ‘Corriere della Sera‘, que destapó la caja de pandora

Pero eso no es todo, resulta que como la acusación de Laura al sujeto quedó sin efecto por el insólito fallo, ahora es ella quien tendrá que responder ante esos mismos jueves insensibles, por cargo de difamación, fundamentado en que el juez no consideró “probable” su versión de los hechos. No faltaba más.

¿Debió haberse quedado callada?

Virginia Iorio, la abogada de Laura,  puso en evidencia lo que significa este precedente, en el que al parecer  el perjuicio es para quien sufrió el ultraje y se atrevió a denunciarlo: “Y luego nos preguntamos por qué las mujeres se callan frente a la violencia”. “Esta es una sentencia de otro tiempo. Este proceso no puede ignorar el perfil psicológico de la víctima. Se dio por sentado que todos tenemos las mismas reacciones en situaciones similares. Es increíble”,  concluye la letrada.

Claro que no todo está perdido, ni todo el mundo se identifica con la mentalidad cavernícola del tal juez, y por el contrario el fallo está causando gran indignación en Italia y sobre todo ha sido duramente criticado por grupos defensores de las mujeres. Ojalá que la historia tenga un final feliz, ya veremos.


Redacción Digital

 
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