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Publicado el 24 Mayo, 2017 por Redacción Digital en Extraño
 
 

Un jueguito del niño… demasiado caro

Un niño chino, de cinco añitos, mientras sus padres estaban fuera de la casa, descubrió casualmente un fajo de billetes de 100 yuanes, que estaban escondidos, y jugó a despedazarlos
Un niño chino despedaza jugando los ahorros de sus padres (50,000 Yuanes) (Foto: Portal Hoy)

Un niño chino despedaza jugando los ahorros de sus padres (50,000 Yuanes) (Foto: Portal Hoy)

Díagame si es extraño, o no, dejar a un niñito solo en casa, para que se entretenga con lo que pueda, algo que puede resultar muy peligroso, para el propio pequeñín, o para su familia, como ocurrió en este caso, que ha hecho halarse los pelos al padre ante una sensible pérdida. Bueno, siempre pudo haber sido peor si, por ejemplo, el jueguito infantil hubiese sido con fuego. Pero veamos lo que nos están contando desde Shanghai, en China:

Un niño chino de cinco años dio un disgusto a su familia al romper billetes por un valor de 50.000 yuanes (unos 6.500 euros, 7.250 dólares) que su padre tenía escondidos en casa, publicó hoy el diario independiente South China Morning Post.

El niño, de Qingdao, provincia de Shandong (noreste de China), encontró escondido un fajo de billetes de 100 yuanes con la efigie de Mao Zedong y jugó con él a despedazarlos mientras sus padres estaban fuera de casa.

Tras descubrir la “hazaña” de su hijo, el padre -identificado sólo por su apellido Gao-, dijo que llevó los trozos de billetes a un banco cercano para pedir ayuda, pero le dijeron que debía juntar todos los pedazos de cada uno, para que el banco pudiera cambiárselos por unos nuevos.

Entonces, el hombre se pasó dos días jugando, en serio, a armar el rompecabezas en que su hijo convirtió cada billete, pero la tarea le resultó demasiado difícil, y el éxito fue mínimo. ‘Lo he intentado con mucho cuidado durante dos días -dijo el atribulado progenitor-, pero sólo pude reparar algunos, los que fueron rasgados en dos, tres o cuatro pedazos, pero la mayoría están fragmentados en una docena de trocitos, o más, y es demasiado duro reunir las partes que corresponden en cada caso’.

El señor Gao  es un hombre de negocios, y asegura que el dinero guardado -y ahora casi todo perdido- era parte de un préstamo bancario; pero se presume que podría ser más bien una “guanajita echada”, o sea, ahorritos de la familia.

Moraleja: El niño no se puede quedar solo en casa, porque el jueguito para entretenerse puede resultar siempre demasiado caro. (Con información de EFE)


Redacción Digital

 
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