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Publicado el 16 Junio, 2017 por Redacción Digital en Extraño
 
 

Roba para huir de su casa, y lo sancionan con… arresto domiciliario

Después de conocer la historia puede comprenderse por qué John Ripple pone esa cara de pocos amigos. (Foto: actualidad.rt.com)

Después de conocer la historia puede comprenderse por qué John Ripple pone esa cara de pocos amigos. (Foto: actualidad.rt.com)

Pudiera decirse que en esta historia no hay nada extraño porque, al quien no quiere caldo: ¡tres tazas! Algo así le acaba de ocurrir a un septuagenario estadounidense que prefería la cárcel a su casa, pero la justicias es… ciega. Este es el cuento tal cual circula en las redes:

John Ripple, de la ciudad estadounidense de Kansas, declaró que estaba harto de vivir con su esposa, y que fue por ese motivo que decidió robar un banco. El objetivo era que lo metieran preso.

Pero debido a la decisión de un juez de distrito, el plan fracasó, ya que ahora tendrá que tratar con ella permanentemente. Ripple fue condenado a estar en casa bajo arresto domiciliario.

La historia empezó en septiembre del año pasado, cuando John Ripple, de 71 años, entró en un banco y le dijo al cajero: “Tengo un arma de fuego, dame el dinero”. Le dieron cerca de 3.000 dólares, pero en vez de salir con esa suma, se sentó en la recepción, informa ‘The Kansas City Star’.

Cuando se le acercó un guardia de seguridad del banco, Ripple le dijo: “Yo soy el hombre que está buscando”.

Más tarde, un agente del FBI afirmó que Ripple discutió con su esposa, quien lo acompañaba en la corte, y que en un momento le escribió: “Prefiero estar en la cárcel antes que en casa”.

Aunque Lawrence John Ripple fue declarado culpable de robo a un banco en enero y podría haber pasado hasta 37 meses de prisión, su abogado y los fiscales pidieron indulgencia a un juez. Esa solicitud, finalmente aprobada, fue apoyada por el vicepresidente del banco y el cajero al que había atracado Ripple.

O sea que la bondad judicial le impone al frustrado prófugo la carcelera de quien pretendía escapar. Antes al menos era “libre”, ahora está preso. Moraleja: siempre puede ser peor.

Roba un banco para escapar de su esposa y es condenado a arresto domiciliario


Redacción Digital

 
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