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Publicado el 29 Diciembre, 2017 por Redacción Digital en Extraño
 
 

Lala siguió fiel al amo fallecido

Durante un año, Lala pasaba sus horas caminando por el Cementerio Central, el más antiguo y reconocido de Bogotá, siempre cerca del lugar donde estaba ubicada la tumba de quien fuera su cuidador
Perra fiel al amo fallecido/El Pensante.

(Foto: el Pensante)

Una notable muestra de la proverbial fidelidad canina nos la cuentan despachos de prensa desde la capital colombiana.

Luego de que su amo falleció, Lala, una perra mestiza de avanzada edad, permaneció durante un año deambulando cerca de aquella tumba por el Cementerio Central de Bogotá.

Según el diario local ‘El Tiempo’, la perra sobrevivió los 12 meses gracias a los alimentos que le ofrecían algunos vendedores del sector, quienes ya la conocían.

‘Comerciantes de la zona le brindaban alimento y, de cierta forma, la protegían, pero también había personas a las que no le gustaban los animales y la maltrataban’, cuenta Yani Mateus, voluntaria de un refugio de perros abandonados.

Lala pasaba sus horas caminando por el Cementerio Central, el más antiguo y reconocido de Bogotá, siempre cerca del lugar donde estaba ubicada la tumba de quien fuera su cuidador.

Al pasar los meses y observar que nadie venía a rescatarla, una vendedora del sector la recogió y la llevó a un refugio de animales, donde hoy espera por una nueva familia que la adopte.

‘Cuando Lala llegó al refugio era bastante nerviosa y le tenía miedo a las personas, después de un buen rato de recibir atención positiva por parte de los humanos empezó a relajarse y ahora es super amistosa con las personas’, cuenta Mateus.

A pesar de que Lala ha participado en distintas ferias de exhibición de animales para adopción, no ha encontrado una nueva familia. Mateus explica que esto ocurre porque ‘las personas no se interesan en perros tan mayores y normalmente buscan un cachorro’. (Con información de DPA)

Pero la fidelidad de Lala merece ser recompensada, si no en un nuevo hogar al menos por sus cuidadores hasta el fin de sus días, probablemente ya no muy lejano. ¿Usted qué cree? ¿Será este realmente un caso extraño, o lo común en estas afectivas mascotas, a cuya muerte muchos de sus dueños tampoco se resignan?

También en el Cementerio Colón, de Cuba, hay un monumento funerario en el que aparece el leal animal que jamàs abandonó a su dueña; pero eso es otra historia…

Bueno, como el tema ha motivado el interés de lectores, incluimos uno de los relatos sobre el tema que circulan en la red:

La historia de La dama del perrito

En el Cementerio de Colón, en La Habana, Cuba, salta a la vista la escultura de una mujer acostada, y a sus pies, un perrito. La obra, hecha con piedra de cantería, se inauguró en 1944, con la bendición del Arzobispo de La Habana.

La mujer Jeannette Ford Ryder, nació en 1866, en Michigan, y llegó a La Habana a principios del siglo XX, donde fundó el Bando de Piedad de Cuba en 1906, una sociedad dedicada al cuidado y la protección de niños y animales.

Son narradas dos versiones de su leyenda:
Una de ellas dice que; al morir la Ryder en 1931, su fiel perrito Rinti permaneció a los pies de la tumba hasta morir junto a su dueña.

El otro relato cuenta que el perro venía diariamente hasta la tumba de su dueña y se echaba a los pies de ella durante casi todo el día, hasta que murió de tristeza en el lugar.

Esta historia inspiró al artista Fernando Boada, para crear una escultura conocida como “la Tumba de la Fidelidad”. Singular obra que refleja   los sentimientos de lealtad y nobleza del perro hacia el ser humano, como recompensa a la labor humanitaria que esta bondadosa señora desarrolló en vida.

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