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Publicado el 21 Diciembre, 2017 por Redacción Digital en Extraño
 
 

¿Una carretera fantasma? (+ Video)

Ubicada en Francia, es conocida por Passage du Gois en francés.

El curioso paso de Gois  tiene una longitud de 4,3 kilómetros y pertenece a la carretera nacional

Un extraño capricho de la naturaleza lo es, sin duda, el Passage du Gois, también conocido en español como pasaje de Gois o paso de Gois. Es un camino natural convertido hace tiempo en una famosa y peligrosa carretera, con la extraordinaria peculiaridad de que aparece… y desaparece; sucumbe ante el océano cuando sube la marea y se posa ante el sol cuando esta baja.

Se encuentra en la región de Vandea, en el centro-oeste de Francia y une, mediante una carretera de asfalto, la isla de Noirmoutier con el pueblo de Beauvoir-sur-Mer, en tierra firme. Tiene una longitud de 4,3 kilómetros.

La carretera es inundada por el mar, y totalmente sumergida en el,  dos veces por día y solo queda visible, haciendo posible cruzarla, con marea baja y tan solo media hora antes y después de la bajamar. El resto del tiempo la calzada queda bajo el agua a una profundidad de entre uno y cuatro metros.

Tal vez no todo el mundo lo conoce, y por eso lo publicamos en este espacio, pero en realidad el Passage du Gois es un lugar muy popular tanto para los locales como para muchos turistas que acuden para asombrarse y disfrutar del curioso espectáculo, y está considerado monumento nacional.

Cientos de personas lo cruzan a diario, sobre todo en temporada alta, tanto caminando como en bicicleta o coche. Si algunos de ellos, resultan atrapados por la marea, no les queda más remedio que subir y ponerse a salvo en alguna de las torres de salvamento instaladas en el lugar  y esperar  a que alguien vaya a recogerles.

Lo más significativo es que el paso no es originalmente una obra humana sino que fue creado por la naturaleza y descubierto en 1701; en el año 1840 se recostruyó la calzada con adoquín.

En el año 1999 el Tour de Francia pasó por el paso de Gois en la segunda etapa de la edición, fue movida y el lugar resulto decisivo en el desenlace final de la carrera ya que una caída por culpa del asfalto resbaladizo hizo que el pelotón, con varios de los favoritos, perdiera 6 minutos con la cabeza de la carrera. La etapa la ganó el Belga Tom Steels, y la ronda gala se la llevó Lance Armstrong. El paso también se utilizó en la salida de la edición de 2011.

Si se anima al lance, le recomendamos cerciorarse antes de que tienbe actualizadas sus habilidades natatorias, por si acaso. Buena suerte.


Redacción Digital

 
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