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Publicado el 14 Marzo, 2018 por Redacción Digital en Extraño
 
 

Bombones de oro… y el mundo al revés

El halo de gula y ostentación se complementa con el propio envoltorio del bombón, ya que se entrega bajo una campana elaborada con 5.500 cristales de 'swarovski' y decorada también con un adorno de oro
Bombón elaborado con oro es el más caro del mundo y vale 7,728 euros | Vanguardia

Bombón elaborado con oro es el más caro del mundo y vale 7,728 euros | Vanguardia

De que este mundo anda patas arriba, como lo describió el inolvidable escritor uruguayo Eduardo Galeano, siguen sobrando ejemplos todos los días, como parte de una cotidianidad que se nos pretende imponer como normal. Así, mientras millones de seres humanos carecen de un bocado que llevarse a la boca y el hambre sigue matando niños todos los días, debemos asumir que quienes nacen para ser felices son los más ricos, y que ellos, por obra y gracia de una justicia al revés, pueden darse todos los lujos habidos y por haber,  como el de tragarse un delicado bombomcito de oro, que apenas les cuesta cerca de diez mil dólares… cada uno.

Ell artesano chocolatero portugués Daniel Marcelino Gomes "ha conquistado los paladares de las personas más ricas del mundo" gracias a la creación de un bombón elaborado con oro de 23 quilates, que cuesta 7.728 euros y que "es el más caro del mundo". (Foto: EFE)

Ell artesano chocolatero portugués Daniel Marcelino Gomes “ha conquistado los paladares de las personas más ricas del mundo” gracias a la creación de un bombón elaborado con oro de 23 quilates, que cuesta 7.728 euros y que “es el más caro del mundo”. (Foto: EFE)

La noticia del caso nos llega desde la ciudad de Guarda, en Portugal, donde el artesano chocolatero Daniel Marcelino Gomes, natural de la ciudad lusa de Leiria, ha conquistado los paladares de las personas más ricas del mundo gracias a su creación de un bombón elaborado nada menos que con oro de 23 quilates, y que ahora ‘es el más caro del mundo’.

‘Es una gran sorpresa para las personas cuando lo ven’, aseguró hoy en declaraciones Efe, ya que es una pieza muy pequeña y vale mucho dinero. Los más curiosos podrán ver este bombón el 17 y 18 de marzo en la ciudad portuguesa de àbidos, próxima a Leiria, en el marco de su Festival Internacional de Chocolate.

El bombón tiene forma de diamante, para realzar aún más su característica de producto exclusivo de lujo, una altura de 3 centímetros y de anchura 2,5 centímetros.

Según Gomes, la idea surgió hace tres años, cuando su empresa quiso catapultarse para un ‘segmento de lujo’, con el fin de llegar a los consumidores más caprichosos y con un alto poder adquisitivo. No es bobo el portugués, más bien de los “vivos” del mundo al revés.

¿Comer oro? Así es, el brillante y dorado metal sirve para decorar pasteles de bodas y los más refinados platos. El oro de 24 kilates es un metal libre de sabor, que no contiene químicos, y su textura es blanda, tres características que van bien con la gastronomía. Pero si no tiene sabor, ¿por qué se usa como ingrediente?/vix.com

A la obligada pregunta de si se puede comer el oro, el maestro chocolatero aseguró que ‘el oro se come desde hace más de mil años’. En cantidades muy pequeñas, el consumo de oro ‘es beneficioso para la sangre’, agregó. Eso sí, en la boca, ‘el oro no sabe a nada’, motivo por el que el sabor de este bombón se caracteriza por otros ingredientes. 

La pieza de chocolate, cada una con un registro de serie y personalizada con el nombre del comprador, es elaborada durante tres semanas y precisa de ‘mucha paciencia y de mucha calma’, esos son los ingredientes esenciales, manifestó.

Además del azúcar -en muy poca cantidad-, el bombón lleva filamentos de azafrán, trufa blanca, aceite de trufa blanca, vainilla de Madagascar y escamas de oro. Precisamente lo más complicado es el final del bombón, cuando Daniel Marcelino Gomes tiene que colocar las finas virutas de oro, que ‘se pueden romper con mucha facilidad’.

Abundando en el tema: se asegura que el oro es totalmente seguro para ingerir. Es antialérgico, tiene sabor neutro y químicamente es inerte. Tanto en la Unión Europea, como en Estados Unidos, autorizan el uso del oro para decorar la comida, como aditivo, según rvfconsultores

‘Es como un trabajo de un joyero, ya que hay que hacerlo todo con mucha tranquilidad’, insistió.

Una vez creada la pieza exclusiva de bombón, su sabor ‘también es único’, ya que ‘en un principio sabe a tierra, debido a la trufa y al azafrán, y más tarde la boca se refresca con el sabor de la vainilla de Madagascar’.

De momento, este bombón tan caro y distinguido ya se ha vendido en los Emiratos µrabes Unidos, sobre todo en Dubái, y en países como Rusia, Argentina o Angola.

‘No puedo revelar el nombre de ningún comprador y tampoco puedo decir cuántos bombones de oro he elaborado desde que comenzara a fabricarlos en el año 2015’, explicó el repostero luso, de 35 años.

El oro es símbolo de poder, riqueza, realeza y, sobre todo, de lujo y excentricidades. Los chefs se han valido de él para preparar comida con oroComida con oro: excentricidad que alimenta el ego

Cada bombón lleva su propio registro único y en total fabricará una serie limitada de mil ejemplares.

El halo de gula se complementa con el propio envoltorio del bombón, ya que se entrega bajo una campana elaborada con 5.500 cristales de ‘swarovski’ y decorada también con un adorno de oro.

De momento, el objetivo de este maestro chocolatero portugués es seguir conquistando los paladares y bolsillos más exclusivos del mundo, capaces de pagar por un bombón 7.728 euros(9.521 dólares)

La siguiente cita será en Mónaco, país al que acudirá el cocinero para presentar su joya gastronómica el próximo abril.

Solo un detalle final, a propósito de los ricos comedores de bombones de oro: Según cálculos internacionales, una de cada siete personas se va a dormir con hambre, y de acuerdo con datos de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), cada día mueren 25 mil en el mundo a causa del hambre y la pobreza, y al año fallecen 6 millones de niños menores de cinco años por las mismas causas. / jornada.unam.mx

Hasta aquí el extraño cuento y algunos comentarios en sitios web acerca de la extravagante y al parecer muy antigua práctica de comer oro, claro, para estómagos y con bolsillos dorados. Pero tal vez la opinión más lúcida e importate sea la tuya, ¿te animas a escribirla?

(Con información de EFE)


Redacción Digital

 
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