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Publicado el 28 Marzo, 2018 por Redacción Digital en Extraño
 
 

Lloverán escombros espaciales

El dibujo de un artista muestra cómo se espera que será la entrada de la estación a la atmósfera de la Tierra. / rpp.pe/ciencia/espacio

El dibujo de un artista muestra cómo se espera que será la entrada de la estación a la atmósfera de la Tierra. / rpp.pe/ciencia/espacio

Hemos conocido de lluvias ácidas y hasta de peces, pero ahora tenemos el pronóstico no meteorológico de una extaña lluvia de escombros.

Se trata de la estación espacial china de Tiangong-1, fuera de control desde marzo de 2016, que se calcula entrará en las capas densas de la atmósfera y los restos que no ardan caerán sobre la Tierra entre los días 29 de marzo y 4 de abril, según las estimaciones de la estadounidense Aerospace Corporation.

Los expertos del centro espacial han advertido que parte de los fragmentos podrían caer no solo en el mar sino también en el territorio continental de varios países, concretamente España, Francia, Portugal y Grecia. Sin embargo,la probabilidad es, según los investigadores, extremadamente pequeña.

La estación espacial china de Tiangong-1, la primera de este país asiático, fue puesta en órbita en otoño de 2011. A partir de esta fecha varias naves espaciales fueron acopladas a la estación, pero en 2016 se perdió el control sobre la misma.

Tiangong-1 pesa 9,4 toneladas y mide aproximadamente 10,4 por 3,4 metros. La estación tiene un volumen de 15 metros cúbicos.

¿Qué pasará cuando un satélite de 9,4 toneladas caiga desde su órbita?

Las autoridades chinas anunciaron en 2016 que la estación espacial había dejado de comunicar datos a la Tierra. Sin una forma de controlar el satélite, la suerte de Tiangong-1 estaba echada: caería a la Tierra como desechos espaciales.

De acuerdo con la Oficina de Ingeniería Espacial Tripulada de China, Tiangong-1 se mueve por su órbita a una altitud media de 212 kilómetros a partir de 26 de marzo, lo cual corresponde a una velocidad de vuelo de 27.719 km/hora, explicó al portal Live Science Roger Launius, exdirector asociado del Museo Nacional del Aire y el Espacio de EE.UU.

A esa velocidad, la fricción de la atmósfera genera un calor enorme. Además del calor, la estación espacial comenzará a desacelerarse rápidamente a medida que se encuentre con la atmósfera más gruesa y espesa, según The Aerospace Corporation.

La desaceleración causará sobrecargas de hasta 10 G sobre la estructura de la estación, que comienza a destruir la nave.

La mayoría de las piezas pequeñas a las que quede reducida la estación espacial arderán como consecuencia del calor. Los restos que queden cerca de la Tierra, donde la atmósfera es muy densa, caerán a una velocidad mucho más lenta y se enfriarán.

Que se sepa, hasta el momento, no hay nadie inventando paraescombros, asì es que donde le toque, si es que por fin toca donde se dice que puede tocar, lo mejor serà estar bajo un buen techo.


Redacción Digital

 
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