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Publicado el 10 Agosto, 2018 por Redacción Digital en Extraño
 
 

Asesino va a la cárcel por… faltas de ortografía

El criminal borró todas las pruebas en el lugar del crimen, pero dejó su 'huella lingüística' al utilizar el teléfono de su víctima para mandar mensajes a sus contactos
(Imagen ilustrativa en http://closeup.mx)

(Imagen ilustrativa en http://closeup.mx)

Pues sí, por mucho que se esfuerce el criminal, nunca se logra el crimen perfecto, siempre aparece algo que no escapa al tesón y pericia de los criminalistas voluntariosos para que el acto abominable no quede impune. De ello da fe esta historia que nos cuenta closeup.mx y que compartimos también con nuestros lectores.

El lingüista forense John Olsson explica en su libro ‘More Wordcrime’  cómo resolvió el asesinato de Diana Lee, dueña de un albergue para gatos, a manos de su amante, David Ryan, hecho ocurrido en la localidad inglesa de Cheshire (Reino Unido) en el año 2012, gracias al análisis de los mensajes de texto escritos por el hombre, según informó el pasado domingo The Times.

Ryan golpeó a Lee hasta matarla y después cortó sus extremidades inferiores con una sierra. Tras el asesinato, incendió la vivienda para no dejar pruebas que lo pudieran incriminar. No obstante, cometió un error: utilizó el teléfono móvil de su víctima para mandar algunos mensajes a sus contactos y pedirles que se mantuvieran alejados de la propiedad.

Y fue precisamente en esos mensajes, en lo que trató de hacerse pasar por su víctima, donde dejó las huellas más grandes del asesinato por el que fue condenado en 2013 a un mínimo de 34 años entre rejas. En la serie de mensajes que envió, tanto la puntuación como el espaciado utilizado eran gramaticalmente incorrectos, lo que no coincidía con la manera de escribir de la víctima.

El asesino intercaló dos espacios en blanco después de un signo de interrogación, cosa que la mujer jamás hizo. Lee tampoco ponía espacios tras una coma y siempre marcaba con un punto el final de cada oración, algo que no se vio presente en los mensajes escritos por Ryan.

Olsson, que ha ayudado a resolver más de 300 casos gracias a sus aportaciones desde el ámbito de la lingüística forense, cree que cada persona tiene una ‘huella lingüística’ única, por la manera en que escribe. En 2009 ayudó a resolver el caso de Christopher Borgye, un francés que trabajaba para Ryanair y fue asesinado por tres hombres.

Así es que, ya lo sabes, en todo lo que escribes, de manera involuntaria e inconsciente, vas dejando tu ‘huella lingüística’, esa que al parecer nos identifica de manera ¿inequívoca? Bueno, si tienes otra opinión o experiencia diferente puedes compartirla también, aquí mismo, con otros lectores.


Redacción Digital

 
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