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Publicado el 7 Diciembre, 2018 por Redacción Digital en Extraño
 
 

Niño argentino funda y dirige su propia escuela (+fotos)

Leonardo Nicanor Quinteros inició con este proyecto antes de que terminara la escuela y lo hizo porque quería que todos sus compañeros pudieran finalizar sus estudios.
¿El profe más joven del mundo? Nico tiene 12 años, enseña y dirige  su propia escuela/ Foto: ojo.pe

¿El profe más joven del mundo? Nico tiene 12 años, enseña y dirige su propia escuela/ Foto: ojo.pe

¿Será el profesor más joven del mundo este niño  de tan solo 12 años, se llama Leonardo Nicanor Quinteros y es de Argentina?

El pequeño, cuya familia le dice “Nico” de cariño, vive en el barrio Las Piedritas y con tan corta edad, ya ha fundado su propia escuela a la que acuden 36 alumnos. La mayoría son sus vecinos.

¿Cómo inició?

Leonardo Nicanor Quinteros inició con este proyecto antes de que terminara la escuela y lo hizo porque quería que todos sus compañeros pudieran finalizar sus estudios.

Cómo va la educación allí donde un niño crea una escuela para que sus amigos puedan estudiar/ Foto: ojo.pe

Cómo va la educación allí donde un niño crea una escuela para que sus amigos puedan estudiar/ Foto: ojo.pe

Por ello, empezó a apoyar a sus amigos que estaban con bajas notas a que se pusieran al corriente de los demás.

De esta forma, fundó un colegio que se llama Escuela Patria Unidad donde no solo es profesor, sino director. Además, se dicta seis cursos de nivel primaria y hay un espacio para un jardín de niños.

Nico no está solo

Aunque el proyecto es de Leonardo Nicanor Quinteros, él no está solo. Su familia lo apoya y sus vecinos le han donado libros y demás implementos para fundar su colegio.

Cabe indicar que el niño va a clases por las mañana y por las tardes ejerce como profesor y director de su propia escuela. (En Ojo)

Aparte de la vocación de educador y dotes como emprendedor del pequeño Nico ¿será realmente extraño en sociedades olvidadas de los humildes que los niños tengan que acudir a escuelitas particulares de pobres para no quedarse sin la posibilidad de estudiar? La memoria del redactor recuerda en su barrio de la periferia habanera anterior a la Revolución la escuelita de Teté, o la de Maguí, por 25 centavos, con pizarra de hule raído en algún rincón de la vivienda de la adolescente estudiante que así se ayudaba a pagar sus propios estudios.


Redacción Digital

 
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