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Publicado el 31 Mayo, 2019 por Redacción Digital en Extraño
 
 

Extraña enfermedad

El dolor era por cucharas, destornilladores y más… en el estómago

Grande fue la sorpresa de los médicos al descubrir que el hombre no solo tenía un cuchillo de cocina, sino 8 cucharas, dos cepillos de dientes y dos destornilladores

Hombre descubre que tenía cucharas y destornilladores en el estómago luego de ir al médico por un dolor/ Ojo.pe

Un hombre llegó al hospital con un fuerte dolor de estómago. De inmediato le sacaron una placa y notaron una punta que quería atravesar el estómago, decidieron operarlo.

Sin embargo, grande fue la sorpresa de los médicos al descubrir que el hombre no solo tenía un cuchillo de cocina, sino 8 cucharas, dos cepillos de dientes y dos destornilladores, Lo cual era símbolo de un trastorno psicológico.

Karan Sen de 35 años en la India  sorprendió a todos los médicos, pero la familia explicó a los facultativos el importantísimo antecedente de que el hombre sufría de PICA*, una extraña enfermedad por la que las personas afectadas engullen todo tipo de objetos.

Esta enfermedad se manifiesta en la compulsión a comer cosas como piedras, arena, talco y todo lo que sea posible. Este común en personas con discapacidades de aprendizaje y en mujeres embarazadas. 

(En ojo.pe: Hombre descubre que tenía cucharas y destornilladores en el estómago luego de ir al médico por un dolor)

*La pica (enfermedad) es un tipo de fagia que consiste, según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-V), en un trastorno de la ingestión y de la conducta alimentaria. Es una variante de un tipo de trastorno alimentario en el que existe un deseo irresistible de comer o lamer sustancias no nutritivas y poco usuales como tierra, tiza, yeso, hielo, virutas de la pintura, bicarbonato de sodio, almidón, pegamento, moho, cenizas de cigarrillo, papel o cualquier otra cosa que no tiene, en apariencia, ningún valor alimenticio.

El nombre de la enfermedad proviene del vocablo latín que quiere decir «urraca» (Pica pica), ave de la familia de los córvidos, conocida por consumir sustancias incomestibles y robar, conducta que se relaciona con rituales de cortejo y anidamiento.

Según DSM-V y CIE-10 este término que sirve para definir un trastorno de ingesta y conducta alimentaria, está caracterizado por una serie de criterios. La pica, hecho de llevarse a la boca y chupar sustancias incomestibles, se considera anómalo a partir de los 18-24 meses de edad.

No es un comportamiento exclusivo de los seres humanos. Caballos, perros, gatos, ovejas, loros, elefantes y otros animales ingieren sustancias como tierra, huesos, madera, papel, etc., que les llega a servir para calmar problemas digestivos, suplir carencias de minerales, como desintoxicante, entre otros. Los monos tanto en estado salvaje, como en cautividad, manifiestan con frecuencia esta conducta. La geofagia o consumo de tierra, es el fenómeno de pica más estudiado. El análisis de la composición de la tierra, revela la presencia de caolín, carbón vegetal y otros componentes, que neutraliza los tóxicos presentes en las hojas y vegetales que habitualmente consumen los primates, sintiendo un alivio de molestias digestivas (diarrea, acidez…). Esta práctica, se interpreta después de algún estudio (superior al 80 %) como una adaptación beneficiosa. La geofagia está descrita y extendida por todo el mundo, sobre todo entre mujeres embarazadas, niños y adolescentes…

Evaluación y tratamiento. El diagnóstico de pica se establece cuando se cumplen los criterios del DSM-IV-TR o de la CIE-10, durante la intervención terapéutica del paciente. Luego se intentan determinar los factores etiológicos y las posibles complicaciones, mediante antropometría, análisis y evaluación de la ingesta POR ÁREA ARTICULAR. Existen pruebas específicas para cada uno de las sustancias ingeridas, como es el caso del hierro, ferritina sobre todo, que reflejan el estado de los depósitos corporales. Para el estado nutricional del cinc, no existen pruebas de uso clínico, por lo que se combinan varios índices que precisan la profundidad de la carencia y la rapidez con que se ha producido. El plomo es fácil de analizar en una muestra de sangre. Igualmente puede ser necesario analizar las heces para demostrar la presencia de parásitos o de anticuerpos antiparasitarios. Con respecto a la ingestión de cuerpos extraños, una simple radiografía de abdomen, puede resolver la sospecha. Aunque puede ser necesario utilizar otras técnicas radiológicas, endoscopia u otro estudio en profundidad.

El análisis funcional de la conducta, en niños y discapacitados intelectuales, puede ser clave para el tratamiento psicológico. El 20-30 % de discapacitados intelectuales de instituciones, tienen un trastorno psiquiátrico asociado. Las familias de los afectados deben ser informadas sobre el trastorno y sus consecuencias. Observación de la conducta, vigilancia, prevención, son pasos fundamentales y en ocasiones los únicos con discapacitados intelectuales, para obtener un buen tratamiento. Si se demuestra una carencia de micronutrientes hay que tratarla inmediatamente, así como la causa que la pueda producir.

Por otro lado, están los que piensan que el síndrome de pica es una acción aprendida ancestralmente para que los seres vivos, entre ellos el hombre, obtengan los micronutrientes que no consiguen por otro medio. Esta respuesta se origina o empeora por falta de un oligoelemento que normalmente suele ser el hierro o el zinc. En estos casos el tratamiento consiste en abastecer las cantidades necesarias de la sustancia que falte y observar la evolución de éste. Si no desaparece el síndrome es necesario intentar convencer al paciente a que abandone la práctica de éste o incluso, en el peor de los casos, que tome precauciones acerca del lugar del que consume, buscando así en zonas no contaminadas o cocinar antes de ingerir.

De todas formas, no existe un patrón único de tratamiento. Es imprescindible la acción de un equipo profesional que estudie y tenga en cuenta factores biológicos, psicológicos y sociales. Los expertos en psicofarmacología afirman que no hay ningún fármaco concreto que elimine este síndrome. Incluso ellos no aconsejan ninguno pero, en caso de elegir, escogen los inhibidores de la recaptación de serotonina. El uso de fármacos debe ser controlado en función de la patología psiquiátrica o de los trastornos de conducta que se padezcan y, al mismo tiempo, junto con medidas psicológicas, sociales y educativas (abandono, desamparo, negligencia, pobreza, problemas familiares y otros factores de riesgo deben ser tratados porque estos pueden ser una de las causas por las que aparezca este síndrome) Además también es importante la formación de los padres y cuidadores en las ideas básicas acerca del aprendizaje, castigo y control de los estímulos. En determinados casos el tratamiento es tan difícil que se establece una vigilancia continua del paciente.

En resumen, los tratamientos más comunes son:

  • Administración de suplementos nutricionales.
  • Suministro de fármacos para así controlar algunos factores como los antojos, el estrés o la depresión.
  • Asesoramiento psicológico.
  • Terapia para corregir el comportamiento y las conductas. (Wikipedia)

Redacción Digital

 
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