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Publicado el 14 Junio, 2019 por Redacción Digital en Extraño
 
 

Parece un tango

Tarjeta de crédito indiscreta revela infidelidad, con ruptura y demanda

En Rosario, Argentina, una mujer demandó a un hotel de alta rotatividad y a una tarjeta de crédito: en el estado de cuenta uno de sus gastos figuraba como 'Motel'. Lo demás sigue con música de tango
Tarjeta de crédito y Motel/ (Foto: Pixabay/ .upsocl.com)

(Foto: Pixabay/ .upsocl.com)

 

Las relaciones amorosas nunca son fáciles. Mucho menos mantenerlas por largos años. Pero de ahí a ser infiel y que además te descubran de una manera tan insólita, es una cosa muy distinta. Sin olvidar que al momento de ser descubierta en su infidelidad, en vez de asumir la culpa, ella optó por echarle la culpa a terceros.

Y estos terceros que fueron culpados son nada menos que un motel y un banco. Debido a que la esposa, en una joven pareja que llevaba 11 años de matrimonio y tenían un hijo como fruto del amor entre los dos, fue descubierta después que el esposo tuviera acceso a los usos de la tarjeta de crédito de su suegro.

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Esto porque el suegrito le había prestado su tarjeta a su querida hija, y tras revisar los gastos encontró algo inusual, por lo que al contactarse con el yerno se burló del peculiar gasto “Motel” que aparecía en el documento de uso de la tarjeta. Y lo que realmente terminó por sorprender y dejar boquiabierto al buen hombre, fue cuando su yerno le aseveró que él no había ido a un motel con su hija.

Al darse cuenta el joven que su esposa había ido a un motel con otra pareja, se armo un escándalo que terminó por provocar la separación definitiva de ambos. En ese momento, y de acuerdo a lo consignado sobre el caso por el periódico Clarín, la mujer había reconocido que, efectivamente, ella fue a ese lugar junto a su amante y que las citas entre ambos habían sido frecuentes en los últimos meses.

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Aunque la historia, que transcurre en Argentina y parece un tango, no termina ahí, debido a que ella reclamó 70 mil pesos argentinos (1.560 dólares) por «daño moral, daño psicológico y daño al proyecto de vida» en una demanda contra el hotel y el banco de la tarjeta de crédito, debito a que dichas instituciones  supuestamente habían atentado contra su intimidad y privacidad, siendo así también causantes de su quiebre amoroso.

Pero la vida le tenía guardadas más noticias desafortunadas a esta joven. Debido a que no solo le rechazaron las demandas en el 14º Juzgado de Rosario, ya que las dos instituciones habían actuado conforme a la ley, sino que además le tocó cancelar las costas del juicio, el cual se extendió entre enero y mayo.

Por último, el juez del caso, Marcelo Quaglia, recalcó que el fin de la relación se debió a la infidelidad que realizó la demandante, y no por las acciones efectuadas por el hotel y el banco dueño de la tarjeta de crédito

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Hasta aquí el tango, o sea la historia, pero si te interesara saber lo común, o extraordinario que pudiera ser un caso como este de la tarjeta de crédito indiscreta y delatora de gastos reservados, te ampliamos sobre ese particular.

Qué pasa con las tarjetas y los usuarios cuando hacen compras o contratan servicios buscando anonimato.

Según Clarín es muy raro que aparezca explícito en el resumen de cuenta que se trata de un albergue transitorio, lo mismo sucede con los sex shops.

En Argentina es muy poco probable que el nombre de un motel figure en el estado de cuenta, pero las excepciones están hechas para romper las reglas y abrir pequeñas grietas por las que se cuelan grandes historias, como esta que se conoció recientemente en Rosario.

“En el 99,99% de los casos la razón social y el nombre de fantasía que utiliza un establecimiento no tienen nada que ver, es imposible vincularlos. Este caso que apareció muestra que puede haber excepciones, nunca escuché algo así. Pudo haber habido algún cambio en la empresa que maneja el hotel, algún tipo de trámite administrativo que derivó en esta situación”, dijo a Clarín José Capello, presidente de Federación Argentina de Hoteles Alojamiento.

Capello explicó que las tarjetas de crédito dan la oportunidad de elegir el nombre del gasto que se verá reflejado en el resumen, “puede ser la razón social, el nombre del hotel que vemos en la marquesina o cualquier nombre de fantasía, no hay impedimentos como con cualquier rubro”, indicó.

También habló sobre las compras en los sexshops, donde la privacidad es esencial. “Vendemos accesorios que las personas utilizan en la intimidad y es información que generalmente eligen no compartir o, en todo caso, no compartir con todo aquel que tenga acceso al resumen de una tarjeta que, en una familia, puede ser visto por varias personas”, dijo a Clarín el encargado de uno de estos locales.

De todas maneras, Capello advirtió que “quienes no desean dejar ningún tipo de rastros deberían pagar en efectivo, como con cualquier otro. Y ahora sí, colorín colorado… salvo que desees añadir tu opinión que siempre es bienvenida.

(Con información de upsocl.com y Sputnik)


Redacción Digital

 
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