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Publicado el 20 Febrero, 2021 por Redacción Digital en Extraño
 
 

Al sentarse en la letrina sintió una mordida… era un oso

Shannon Stevens pasaba el fin de semana a orillas de un lago con su hermano sin imaginarse el gran susto que se llevaría al sentarse en la letrina oscura
Letrina en Alaska, donde ocurrió la mordida del oso en el trasero de la mujer

Foto Twuitter @KTOOpubmedia

Shannon Stevens ha sobrevivido a un insólito encuentro nocturno con un oso en Alaska.

La mujer se encontraba en la cabaña de su hermano a orillas del lago Chilkat para pasar el fin de semana, cuando de noche tuvo que hacer uso de una letrina cercana. Al sentarse en el retrete, sintió que algo le mordió,  y salió disparada.

“Entré allí y me senté en el asiento del inodoro, y algo inmediatamente me mordió en el trasero. Salté y grité”, contó Shannon citada por la emisora local KTOO.

Los hermanos volvieron corriendo a la casita de Erik para curar la herida de Shannom, que estaba sangrando, aunque no resultó ser grave.

“Lo sentí como un pinchazo. Quizás ni siquiera fue un mordisco. Podría haber sido un golpe con su garra”, supuso Shannon. “Normalmente cuando estamos fuera en verano o en otoño tengo la costumbre de gritar ‘ey, oso’ durante todo el camino. Pero ahora era invierno y no pensé que hiciera falta”, explicó.

Erik Steven cree que el plantígrado se acercó a la zona por el olor a comida y que consiguió internarse en el agujero debajo de la letrina moviendo una roca.

Ambos se quedaron en la casa el resto de la noche y esperaron hasta la mañana para echar un vistazo alrededor. El oso ya no estaba allí, pero pudieron ver en la nieve huellas de su paso por la zona.

Shannon dice que jamás volverá a sentarse de noche en una letrina sin una linterna para mirar primero. ¿Qué harías tú?

Fuente: RT


Redacción Digital

 
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