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Publicado el 11 Mayo, 2021 por Redacción Digital en Extraño
 
 

OTROS LO HAN HECHO ANTES

Vende parte de su piel para anuncios publicitarios

Antes de que este bloguero ruso decidiera vender su piel para tatuajes publicitarios, un australiano, Jason Niebling subastó la mitad de su cabeza para instalar publicidad. Pero hasta donde se sabe, el primero en hacerlo fue un estadounidense en 2003, quien llegó a cobrar 7.750 dólares por anunciar una página web
Anuncios en el cuello

Foto: captura de pantalla en video Instagran

El bloguero ruso Yegór Onópko, más conocido como ‘onokonda’, puso a la venta un segmento de piel alrededor de su cuello para promover varios perfiles de usuarios de Instagram.

Preguntó a sus seguidores de Instagram, quién quería comprar publicidad de por vida en una persona viva. “Elegí el lugar más abierto: el cuello. El precio por cada nombre de un canal fue de alrededor de 100.000 rublos [1.356 dólares]”, señaló, reporte RT.

Según él, rápidamente aparecieron interesados. El espacio publicitario en el cuello fue adquirido por usuarios de varios países, incluidos Bielorrusia y Ucrania. Como consecuencia, se hizo un tatuaje con los nombres de nueve cuentas de Instagram, que, según sus palabras, permanecerán junto a él por el resto de su vida.

Si bien no deja de ser un hecho bastante raro, este no es el único individuo a quien se le ocurre disponer de parte de su piel para venderla como espacio publicitario. Veamos otros casos.

Vende parte de su rostro para quien quiera anunciarse con un tatuaje
Tatuajes en el rostro

Foto en 20minutos.es

Jason Niebling. Australiano. 37 años. Ofrece su cuerpo como superficie para anuncios, informa el portal 20minutos.es

Asegura “no importale que la gente piense que es idiota”, y por ello ha puesto en venta la mitad derecha de su cabeza; ésta será para aquel anunciante que puje más alto.

Nebling, que ha calculado que hasta el momento habrá pasado sentado en la silla de tatuajes alrededor de 24 horas, quiere convertirse en el primer australiano en poseer un tatuaje que anuncie un producto.

No se trata sin embargo de una verdadera novedad. Esta forma peculiar de utilizar con fines mercantiles la piel data de 2003 cuando el estadounidense Jim Nelson vendió la parte posterior de su cabeza para promocionar una web por 7.750 dólares.


Redacción Digital

 
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