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Publicado el 7 Diciembre, 2017 por LUCÍA SANZ en Filatelia
 
 

FILATELIA: Buscamos oídos receptivos (1)

El sobre de primer día posee un elemento que le confiere elegancia: el caché reproduce en alto relieve, una de las ilustraciones del cuento “Nene traviesa”

Sello primer día Centenario Edad de OroPor LUCÍA SANZ ARAUJO

Nadie lo ponga en duda: si existe un libro que cada vez que se pone a la venta literalmente “vuela” de las librerías es La Edad de Oro, obra que nuestro José Martí dedicara a los niños de América.

De este título se han realizado hasta la fecha, en Cuba, más de una docena de ediciones, y precisamos que ha sido publicado en diversos países y llevado a numerosos idiomas.

Originalmente, Martí la concibió como una revista mensual, luego, algunos de sus textos se reprodujeron en las obras martianas publicadas por su amigo Gonzalo de Quesada. Vería la luz como título autónomo con todos sus materiales incluidos en 1921 en Costa Rica.

En 1932 saldría la primera edición cubana en forma de libro, a cargo del historiador Emilio Roig de Leuchsenring; sin embargo, la efectuada tres años después se convertiría en el suceso editorial que ha llegado hasta la actualidad.

No obstante ser nuestro héroe nacional la figura más filatelizada en la mayor de las Antillas, su literatura infantil se nos antoja una Bella Durmiente que aún aguarda el beso del príncipe capaz de despertarla, pues ha sido pobremente abordada en la Filatelia no obstante su riqueza y valores perdurables: solo se le han dedicado dos emisiones.

Una de ellas es la dedicada a conmemorar el centenario de La Edad de Oro. El sello, con un valor facial de cinco centavos, comenzó a circular el 20 de diciembre de 1989, reproduce la portada común a todas las ediciones. El sobre de primer día posee un elemento que le confiere elegancia: el caché reproduce en alto relieve, una de las ilustraciones del cuento “Nene traviesa”.


LUCÍA SANZ

 
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