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Publicado el 12 Mayo, 2015 por Anaray Lorenzo en Galerías
 
 

NATURALEZA

De la naturaleza y el asombro

Fotorreportaje: ANARAY LORENZO

 

“Cada fragmento del mundo está coronado por asombro y misterio”.
Alvin Langdon Coburn.
(fotógrafo norteamericano)

 A poco más de cuatro kilómetros de la base de campismo, seguimos un sendero cuesta arriba y llegamos a este lugar, donde se dice que antes hubo un ingenio.

A poco más de cuatro kilómetros de la base de campismo, seguimos un sendero cuesta arriba y llegamos a este lugar, donde se dice que antes hubo un ingenio.

Mi primer viaje al Escambray. Una experiencia que por nada del mundo podía perderme. Hacía unos meses los miembros del Círculo de Fotorreporteros de la Unión de Periodista UPEC planeábamos esta expedición. El pretexto: Nuestro primer concurso de fotonaturaleza. Y lo hicimos; con algunos tropiezos, pero con el mejor saldo que fue compartir, conocernos, aprender un poco acerca de nuestra flora y fauna y crear nuevos lazos de amistad.

Fue a mediados de abril. El lugar elegido, el Campismo Río Seibabo, en las estribaciones del macizo Guamuhaya, allí donde Villa Clara y Sancti Spíritus se tocan y nada de lo que comparten es ajeno.

La rivera, aunque deprimida por las escasas precipitaciones, exhibe en su lecho impactantes formaciones que el agua ha moldeado durante siglos. Los guijarros del Seibabo poseen un brillo único, magnético, que invita al forastero a quedarse algunos como trofeos.

En aquellos parajes, donde la telefonía celular es casi ciencia ficción, recibí lecciones de sencillez, nobleza y camaradería que nunca olvidaré. Gracias a mi curiosidad y persistencia, logré imágenes valiosas para mi archivo fotográfico y conocí algunos secretos de la naturaleza, que tan recíproca es cuando se le trata con respeto.

 

 

 


Anaray Lorenzo

 
Anaray Lorenzo