Pelea cubana contra los demonios de Irma
Serían infinitas las imágenes que pudieran haberse tomado –y aún hoy- del paso del huracán Irma por territorio cubano. Un equipo de BOHEMIA anduvo por distintos municipios de la geografía de la Isla, con resultados de lo que estos profesionales vieron
Altura de las olas en la entrada de la Bahía de La Habana.
Por REDACCIÓN DIGITAL
Fotos: Equipo de fotorreporteros de BOHEMIA
Irma pasó por Cuba entre el 8 y el 9 de septiembre. Lo hizo con tanta furia que los vientos provocados tuvieron una destructiva trayectoria, y los mares elevaron sus nubes de espuma y sal a alturas insospechadas, mientras las aguas derribaban muros y compuertas reales o imaginarias, para ir más allá de los límites a los que el hombre estaba acostumbrado.
Irma dejó tras de sí las huellas de una cólera incontenible y una imagen verdaderamente desoladora: era la naturaleza, con lo peor de ella desatado, aunque millones de hombres y mujeres trataran de amortiguar sus efectos.
Lo que Irma no dejó en esta Isla fue resignación, sino la movilización de millones de personas resueltas a trabajar –es la única alternativa hoy- por el retorno lo más pronto posible a la normalidad.
EL MAR Y SU FURIA
DE LOS DAÑOS
POR LA RECUPERACIÓN





















































