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Publicado el 13 Marzo, 2019 por Yasset Llerena en Galerías
 
 

Café, historia y sabor

El día comienza cuando el aroma invade el espacio y los labios saborean la tacita de café. Solo así se está listo para comenzar una nueva jornada. No importa si se coló en cafetera o en coladera, si es oriental o no, lo importante es su presencia cotidianamente

Café, historia y sabor.Fotorreportaje de YASSET LLERENA ALFONSO

En Cuba el café es parte inseparable de la identidad de sus habitantes. El día comienza cuando el aroma invade el espacio y los labios saborean la tacita de café. Solo así se está listo para comenzar una nueva jornada. No importa si se coló en cafetera o en coladera, si es oriental o no, lo importante es su presencia cada día. El cubano cuenta con el café a la hora del desayuno, al final del almuerzo y la comida, además de constituir el acompañante indispensable en visitas y reuniones, cualquier instante es propicio si se trata de una dosis de la aromática infusión.

Por más de dos siglos el café nos ha acompañado, forma parte de la cultura e identidad cubanas, de nuestras tradiciones. En estas imágenes, algo de la historia del café en esta tierra. José Martí, nuestro Apóstol, era admirador del café y escribió de su exquisitez:

El café es jugo rico, fuego suave, sin llama y sin ardor, aviva y acelera toda la ágil sangre de mis venas. El café tiene un misterioso comercio con el alma; dispone los miembros a la batalla y a la carrera; limpia de humanidad el espíritu; aguza y adereza las potencias; ilumina las profundidades interiores y las envía a fogosos y preciosos conceptos a los labios. Dispone el alma a la recepción de misteriosos visitantes y a la audacia, grandeza y maravilla.


Yasset Llerena

 
Yasset Llerena