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Publicado el 23 Agosto, 2019 por Irene Izquierdo en Galerías
 
 

MUJERES CUBANAS

¡ATREVIDAS!

Hoy es imprescindible hablar de Vilma, la inseparable esposa, amiga y compañera de Raúl, quien ya no está físicamente entre nosotros, pero su aliento, su entrega, su ejemplo, quedan para siempre en este pueblo por el que tanto se esforzó, sin esperar nada a cambio, por ser de las personas que hacen de la virtud un templo
¡ATREVIDAS!

Por IRENE IZQUIERDO

Fotos: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA

En tiempos de mis abuelos las mujeres que amaban la libertad y su condición de seres humanos eran unas atrevidas –calificativo suave para todo lo que solía decirse de ellas-, porque habían transgredido el umbral de la “puerta moral”, que las mantenía encerrada en las “labores” de esposas, madres y amas de casa.

¡Pobres mujeres! Valdría decir hoy, cuando –hay algunas que todavía son víctimas de las costumbres- han pasado casi seis décadas del momento en que el Comandante en Jefe Fidel Castro y la Heroína de la Sierra Vilma Espín dieron a las cubanas la posibilidad de atreverse, en verdad, a ser dueñas del mundo.

Por eso, ahora vale preguntar: ¿cuál de los oficios posibles no han intentado -¡y logrado!- asumir las mujeres? Pocos, para ser discreta, y no pecar de absoluta. Cultas y cada vez más dueñas de sus destinos, las féminas se abren paso entre rezagos y prejuicios, para labrar los sueños y la certeza de que sin ellas la sociedad no es plena. Porque, apoyadas por unos y no tan aprobadas por otros, las mujeres cubanas se abren paso en múltiples puestos de labor.

¡ATREVIDAS!

Puedo asegurar que es imposible realizar un evento hoy  –a cualquier nivel-, al que no asistan mujeres en representación de sectores tan diversos como los de las Ciencias, Educación,  Salud,  Turismo,  Agricultura,  Transporte, los centros de investigaciones históricas, el sector tabacalero, la prensa, las artes y dirigentes sindicales, entre otras, para reflexionar acerca de las tareas del momento, en correspondencia con lo que fue el pasado, es el presente y será el futuro, a partir de todas las transformaciones, en los que juntos, hombres y mujeres, continúen defendiendo el justo lugar que la sociedad ha conferido a ellas. Porque su desarrollo en más de 59 años, la capacidad y el talento demostrados, le permiten alcanzar lugares más sobresalientes.

Este día es imprescindible hablar de Vilma, la inseparable esposa, amiga y compañera de Raúl, quien ya no está físicamente entre nosotros, pero su aliento, su entrega, su ejemplo, quedan para siempre en este pueblo por el que tanto se esforzó, sin esperar nada a cambio, por ser de las personas que hacen de la virtud un templo.

Esa es la razón por la que, cuando miramos en derredor, nos parece verla, en la madre que cada mañana lleva a su hijo al círculo infantil o a la escuela, segura de que estará bien cuidado; en los hospitales, hogares de ancianos, en los avances de la prevención y atención social, la aplicación de los preceptos para el tratamiento a la niñez, la juventud y la igualdad y derechos de la mujer; en el campo de la economía, que es objeto de tantas transformaciones hoy

¡ATREVIDAS!

Ya no hay empleo tabú. Privilegiadas somos en este afán de compartir todas las venturas junto a los hombres, quienes ante el empuje de la fuerza femenina solo aciertan a decir: ¡¡ATREVIDAS!!

BREVE NUESTRA DEL QUEHACER FEMENINO


Irene Izquierdo

 
Irene Izquierdo