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Publicado el 6 Mayo, 2020 por Anaray Lorenzo en Galerías
 
 

El sueño del que queremos despertar

El sueño del que queremos despertar.

Vista de Boyeros desde 100. Esta avenida siempre ha sido una de las más transitadas.

Texto y fotos: ANARAY LORENZO

La Habana vive una especie de letargo al que no estamos acostumbrados. Las calles, avenidas y lugares que siempre se caracterizaron por su bullicio, el alto nivel de tráfico de vehículos y la aglomeración de personas aparecen casi desiertas, y nos preguntamos si estamos viviendo una historia real.

Estamos en cuarentena. Salimos escasamente a buscar alimentos, a hacer largas colas en tiendas y mercados y se nos llama por todos los medios de comunicación a cumplir de manera estricta con el distanciamiento social. Es imperativo para frenar la pandemia y lo entendemos, aunque nos cueste suprimir acostumbradas visitas, festejos, reuniones familiares y abrazar y besar a nuestros seres queridos.

Estos tiempos generan mucho estrés, por eso han surgido iniciativas como la apertura de líneas para conversar con psicólogos y hacer más llevadero nuestro período de confinamiento. Pareciera que el teléfono y la Internet son el obligado patio de recreo por estos días. Son las vías para saber de los nuestros, donde quiera que estén, y contarles de lo poquito o lo mucho que hacemos en casa, de lo que pudimos conseguir luego de una jornada de odiseas, y recibir de vuelta un anecdotario parecido.

Todavía se requieren más iniciativas para aliviar situaciones que se generan del desabastecimiento de mercados, por ejemplo. Tenemos una gran capacidad adaptativa, pero siempre es posible hacer un poco más en pos de garantizar el orden, el correcto distanciamiento y un acceso más fluido de la población a productos básicos. Tarea de todos.

Estas imágenes fueron tomadas entre el puente de 100 y boyeros y el Centro Comercial Altahabana:

 

 

 

De cómo existen muchas y variadas maneras para acopiar paciencia.

El sueño del que queremos despertar.

El sueño del que queremos despertar.

El sueño del que queremos despertar.


Anaray Lorenzo

 
Anaray Lorenzo