0
Publicado el 5 Julio, 2021 por Yasset Llerena en Galerías
 
 

Del escalofrío a la tempestad

Apenas circulaban autos y algunos viandantes bajo los cielos grises del peligro anunciado, finiquitaban alguna urgencia con un nerviosismo disimulado. Solo se notaba aplomo en las autoridades del orden, veladores de un desorden inexistente
Compartir

Del escalofrío a la tempestad.Por YASSET LLERENA

Pocas horas antes del impacto de la tormenta tropical Elsa a La Habana –cuando su informe corazón, cadencioso y regado, friccionaba la provincia de Mayabeque y su melena de aguas hacía estragos sobre la región central del país–, al caer la tarde este 5 de julio la capital revelaba como un escenario desolado, escalofriante, tenso en su espera de un maltrato postergado.

Apenas circulaban autos y algunos viandantes bajo los cielos grises del peligro anunciado, finiquitaban alguna urgencia con un nerviosismo disimulado. Solo se notaba aplomo en las autoridades del orden, veladores de un desorden inexistente. Poco después, nadie ocuparía la calle: la ciudad se encomendaba al éxito de las previsiones tomadas para su resguardo.

Compartir

Yasset Llerena

 
Yasset Llerena