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Publicado el 22 Febrero, 2015 por Fernando Carr Puruas en Gazapos
 
 

Cambios en el uso de las mayúsculas

mayusculas-minusculaLa Ortografía de la lengua española, editada por la Real Academia Española en diciembre de 2010, trae algunos cambios en cuanto al uso de mayúscula. Entre ellos los hay que, a lo mejor, no los comprendemos y, hasta más, no nos gustan, pero debemos aceptarlos en aras de la modernidad y hasta del mismo uso en los últimos tiempos. Antes escribíamos los nombres de las entidades de las diferentes iglesias con mayúscula, así: “Iglesia Católica”, “Iglesia Ortodoxa Griega”, “Iglesia Episcopal”, etcétera. Ahora la Ortografía…, de 2010, preceptúa que deben escribirse así: Iglesia católica, Iglesia ortodoxa griega, Iglesia episcopal, etcétera. Es decir, irá con inicial mayúscula el sustantivo Iglesia, pero los adjetivos que califican a ese nombre irán con letra inicial minúscula.

Otro de los cambios en el uso de mayúscula es con relación a los nombres de los cargos, títulos profesionales o nobiliarios y otros más. Sabemos que antes, cuando se escribía el cargo o los títulos acompañados del nombre de la persona que lo poseía, estos se escribían con minúscula; sin embargo, si no estaba acompañado del nombre de su poseedor, entonces se escribían con mayúscula. Ahora, la Ortografía…, de 2010, dictamina que en un caso y otro siempre se escribirán con minúscula. Por ejemplo: “el señor rector de la Universidad”; “Carlos González, director de la empresa”; el ingeniero Diosdado Sánchez”; “el conde de Pozos Dulces”; “Luis Ríos asumió el cargo de ministro de Agricultura”; “el catedrático de Física”, “ese joven es licenciado en Química”, “Juan Carlos de Borbón, rey de España”; “el nuevo papa es Francisco I”, etcétera.

AMERICANISMOS

Salvadoreñismos
Traigo aquí otras voces y frases populares usadas en El Salvador. Las tomé del Diccionario de salvadoreñismos, de Matías Romero Coto: A la ‘persona de poco tamaño’, esto es, al hombre bajito, se le llama, entre otras formas, sapameco, chilmuya y guilío. En El Salvador dar un aventón es lo mismo que entre nosotros ‘dar botella a alguien’. A la ‘persona miedosa’ se le dice ñañaroso. Una de las formas de llamar a la ‘colilla de cigarrillos’ es chacuaco. Las escobillas del parabrisas de cualquier carro automóvil reciben el nombre de tricos. A las personas flacas, y en este caso a los hombres, se les dice de variados modos, entre ellos: listique, pilijuyo y atulinado. A las personas gordas, propiamente a los hombres, se les dice, entre otras formas: floflocho, bombudo y popochón. Algunas maneras populares de llamar a la ‘cárcel’ son: jerusa, bartocha, tabón. A la ‘persona tacaña’ se le califica de no sé cuántas formas en el habla popular salvadoreña y, entre ellas: ticuiche y ticuiriso. Al ‘orzuelo’ se le nombra pispelo. Al ‘automóvil viejo’, nuestro ‘cacharro o fotingo’, se le denomina garnacha, entre otros nombres.


Fernando Carr Puruas

 
Fernando Carr Puruas