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Publicado el 22 Febrero, 2015 por Fernando Carr Puruas en Gazapos
 
 

¿Diluente o diluyente?

diluenteUn libro que se publicó recientemente, en la pasada 23 Feria del Libro, y que recomiendo a todos aquellos que trabajan de cualquier forma con y por nuestro idioma español, ya maestros, profesores, escritores, periodistas, editores, etcétera, se trata del título Temas para hispanohablantes, de Francisco Pérez Sanfiel. Es un libro de unas quinientas páginas, publicado por la Editorial Científico-Técnica y editado por Neyda Izquierdo Ramos, Premio Nacional de Edición 2013. Trae muchos ejemplos prácticos acerca del buen uso del español.

Por ejemplo:No se dice “diluente”, sino diluyente. “Ese diluyente no diluye la solución”. Tampoco se dice “rehaceré”, sino reharé. “Yo reharé lo deshecho”. Es incorrecto decir “desvastó”, sino devastó. “La tormenta devastó los sembrados”. Tampoco se dice “inflingió”, sino infligió. “Ella le infligió un grave daño a su hijo”. No es “consetudinario”, pues es consuetudinario. “Sus faltas y errores son algo consuetudinario”.

El nombre de dodo proviene del portugués doudo, que significa ‘lelo, bobo’. Era el dodo un ‘ave, hoy extinta, no voladora, del tamaño de un pavo, de cabeza grande, pico ganchudo y patas robustas, que habitaba en algunas islas del océano Índico’. También se le conoce con otros nombres, como dodó y dronta. Su nombre científico es Didus ineptus. En la isla de Mauricio hubo una población grande, y menor en las islas Comoras. Según se cuenta, no era muy ágil que digamos, pues resultaba muy fácil de atrapar. De ahí el calificativo de ‘lelo, bobo’. Era de carne muy sabrosa, y los nativos cuidaban mucho su reproducción, pero cuando llegaron los europeos a las islas del Índico —como colonizadores al fin, devastaban cualquier cosa—, se daban el gran festín comiendo dodo, y fue tanta su caza, que, más o menos, muy rápidamente quedó extinguido.

AMERICANISMOS

La voz huevonear en varios países americanos, como Colombia, Guatemala, El Salvador, Honduras, México y Venezuela, significa ‘haraganear, perder el tiempo’, y en Cuba se emplea majasear con igual acepción. También huevonear tiene otro significado en Honduras, México, Colombia y Venezuela, pues significa en esos países ‘hacer o decir necedades’, que en Cuba se dice por tal significación comer bolas, comer cascarita de piña, comer catibía y otras por el estilo.

El adjetivo huevón, huevona, en el español general resulta una voz despectiva y vulgar, pero usada por todos, que tiene dos acepciones: ‘Perezoso’ y también ‘imbécil’, en su valor de ‘alelado’.


Fernando Carr Puruas

 
Fernando Carr Puruas