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Publicado el 11 Febrero, 2015 por Fernando Carr Puruas en Gazapos
 
 

Echar de menos y echar menos

Columna fundada en 1968 por José Zacarías Tallet

Por: FERNANDO CARR PARÚAS

dicciLas frases echar de menos y echar menos provienen del portugués achar menos, que significa ‘hallar menos’. Cuando decimos las frases echar de menos y echar menos (a alguien o a algo) es para significar ‘advertir, estar en falta’ y también ‘tener sentimiento y pena por su falta’. Se usa más la primera de estas dos frases. Por su parte, una de las acepcionesdel verbo extrañar es ‘echar de menos a alguien o algo, sentir su falta’. En algunas zonas cubanas se emplea más echar de menos y en otras extrañar que, como hemos podido observar, significan igualmente una y otra formas.  

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DESDE la Ciudad de los Tinajones me escribe Amadís Muñiz Castillo, y me envía un recorte de la prensa principeña; según me dice el lector es de un concurso que se desarrolló en los días del aniversario 500 de la Villa de la Santa María del Puerto del Príncipe. En el recorte aparece como titular “El habla de la ciudad”, y es un escrito de Rosa Carret Suárez, vecina del reparto La Zambrana, en Camagüey. Ella dice que nació en Majagua —que es una población del extremo oeste de la hoy provincia de Ciego de Ávila, pero que en l96l, año en que Rosa expresa que se mudó para la ciudad camagüeyana, pertenecían entonces tanto Majagua como Ciego de Ávila a la antigua provincia de Camagüey— y Majagua está a una distancia de unos cien kilómetros de la capital agramontina. A pesar de ser tan poco el recorrido, encontró que a varias cosas se les llamaba de diferente forma. Y pone varios ejemplos, como: ‘Coger, atrapar’, que en Camagüey es trancar, por ejemplo, en vez de “Coge la pelota que te tiro”, allí es “tranca la pelota…”; otro caso, “extrañar a una persona”, que es echar de menos; la “persona lerda, tonta”, allí es vaina; las “presillas de tendedera” (el nombre de este utensilio cambia en diferentes regiones de toda Cuba, aclaro yo), que en Camagüey son los palillos; el “masarreal”, se le llama matagallegos; la “barra de dulce de guayaba”, es conserva; y lo que en varias zonas del país, de manera principal en las provincias occidentales cubanas, se le llama a la acción de llevar a una persona, especialmente a un niño, en los hombros o sobre las espaldas “montar a caballito”, que en Majagua —y también en otras zonas de Ciego de Ávila, en parte de Sancti Spíritus, en parte de Villa Clara y en parte de Cienfuegos— se le nombra “montar a cochingo”, en Camagüey es montar a cabrito. Hasta aquí, más o menos, lo que trata el recorte. Ahora apunto yo: Antes digo que “en parte” de todas esas provincias se dice “montar a cochingo”, pues en otras partes de ellas lo que se expresa es “montar a cochino”.

 


Fernando Carr Puruas

 
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