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Publicado el 1 Julio, 2018 por Fernando Carr Puruas en Gazapos
 
 

Adios al cazador de Gazapos

(Foto: cubadebate)

ADIÓS A FERNANDO CARR PARÚAS

 

El destacado editor cubano Fernando Carr Parúas, Premio Nacional de Edición 2009, fallece en La Habana, víctima de una penosa enfermedad, a los 76 años.

Nacido el 19 de noviembre de 1942 en La Habana, Fernando fue Profesor de Comercio (Instituto Superior de Educación, 1961), Contador (Instituto de Administración de La Habana, 1965). Era Licenciado en Ciencias Políticas (Universidad de La Habana, 1970), poseía Posgrado de Filosofía Marxista-Leninista (Universidad de La Habana, 1983), Posgrado de Marketing de Publicaciones Especializadas (Ministerio de Tecnología, Ciencia y Medio Ambiente, La Habana, 1995), Diplomado en Producción Editorial (Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, 1999), Posgrado de Superación Político-Ideológica (Escuela Superior del Partido Ñico López, La Habana, 2000).

Desde 1970 comenzó a laborar en el Instituto Cubano del Libro, hasta 2006. Prestó servicios en las editoriales Ciencias Sociales (1970-1974), Gente Nueva, Científico-Técnica, Orbe, y regresó a Ciencias Sociales en 1982, donde continuaba colaborando hasta el presente. Fue asesor de la Dirección de la Editorial de Ciencias Sociales del ICL desde 1993 y miembro del Consejo Técnico Editorial de la Presidencia del ICL desde 1998. También Especialista Principal a cargo de la calidad de la Editorial de Ciencias Sociales y de la Editorial Científico-Técnica, desde 1999 hasta 2006. Había impartido clases de superación para editores y otros técnicos del libro y tenido a su cargo el entrenamiento postgraduado de diferentes egresados universitarios que hoy son redactores o editores. Fue responsable de la selección, liminar y notas de los libros correspondientes a la Colección Premio Nacional de Ciencias Sociales.

Entre sus premios y distinciones destacaban: Distinción “Raúl Gómez García”, 1992; Distinción “Por la Cultura Nacional”, 1997; Premio Nacional de Edición 2009, entregado en 2010; Condición de “Mambí Sureño”, de la Asamblea Municipal del Poder Popular de Cienfuegos, 2010.

En su amplia bibliografía activa sobresalen títulos de verdadera utilidad, siempre encaminados a preservar el uso del idioma y la defensa de nuestra forma de expresión. Merecen citarse: el ineludible Diccionario de términos de escritura dudosa. Coautora: Moralinda del Valle Fonseca, Editorial de Ciencias Sociales, 2000. (Que tiene 5 ediciones corregidas y aumentadas), además,

Disquisiciones sobre temas editoriales y del idioma, Editorial de Ciencias Sociales, 2004, Cosas jocosas en poesía y prosa de la vida de José Z. Tallet. Editorial Letras Cubanas, 2007, El Libro primero de los gazapos, Editorial Ciencias Sociales, 2010, El Libro segundo de los gazapos, Editorial Ciencias Sociales, 2012, El Libro tercero de los gazapos, Editorial Ciencias Sociales, 2012 y el Diccionario de cualidades, defectos y otros males del cubano, Editorial Oriente, 2014.

A su invaluable trabajo de editor, se suman sus colaboraciones en diversas publicaciones periódicas en la actualidad: “Gazapos” (desde 1987) en la revista Bohemia. “Gazaperías” (desde 2007) en Portal Cubarte. Mantuvo también otras secciones fijas en revistas: “Gazapos Técnicos” (desde 1995 hasta 2007) en la revista Juventud Técnica, “Étimos” (sobre el origen de las palabras y las frases), en el periódico Juventud Rebelde y “El español de aquí y de allá”, en la revista Bohemia Mensual (edición para el extranjero).

Para Fernando Carr el de editor fue siempre un trabajo vivo, interactivo y creador. Por eso en una entrevista había manifestado que:

Hay que saber de todo en la rama en la que uno se va a desarrollar. Hay que conocer la historia de este país, pero hay que conocer la de España y la de los Estados Unidos. Algunos autores creen que el editor lo que hace es poner puntos y comas (hay editores que reducen a eso su trabajo), pero la gran mayoría de los editores cubanos son personas que se han desarrollado. Son necesarios unos diez años de experiencia y cinco con un tutor al lado, para considerarse editor. Cada vez que sale un libro deficiente a uno le duele”.

(Tomado de Cubadebate)

 

De las entregas anticipadas del inolvidable Fernando Carr Parúas para la Bohemia, antes de su muy lamantable fallecimiento, publicamos ahora estas notas suyas, como un abrazo de despedida, también de sus lectores habituales.

EL verbo solemnizar nos llega del latín solemnizãre, y significa ‘festejar o celebrar de manera solemne un suceso’, así como también ‘engrandecer, aplaudir, autorizar o encarecer algo’.

LA voz conflictivo, conflictiva, es un adjetivo que tiene varios significados. Veamos: ‘Que origina conflicto’, ‘perteneciente o relativo al conflicto’ y ‘dicho de un tiempo, de una situación, de una circunstancia, etcétera: En que hay conflicto’. Hace algunos años eran muchos los “conflictivos”. A casi todos los que tenían algún planteamiento que hacer les caía el epíteto de “conflictivo“, esa palabra casi no se pronuncia en nuestro país, pues ahora –por lo general– se les escucha y se les atiende.

EL participio irregular del verbo inscribir puede pronunciarse y escribirse de dos maneras distintas, esto es, la forma inscripto (que provine del latín inscriptus) e inscrito, inscrita. Ahora bien, de este último modo es como más se dice en Argentina y Uruguay, aunque esto no quiere decir que también así se pronuncie y se escriba por una buena cantidad de personas hispanohablantes.

CORREO DE CUBANISMOS

Me escribe Inar Arencibia Feria, de Holguín, y dice que en aquella Ciudad de los Parques le llaman viradero al punto en que un ómnibus urbano de servicio público tiene el final del viaje de ida y el comienzo del viaje de regreso. ¿Se le dirá así en algún otro lugar?

Recibí carta de José Francisco Amat, quien vivió muchos años en Güira de Melena y nos ofrece algunos nombres que se le dan en aquella población a cosas que, por lo menos en la capital, tienen otras denominaciones. Escojo dos de ellas: Al ‘masarreal’, se le llama matagallegos; y a lo que se conoce como ‘panecito de San Francisco’, se le denomina chancleta.

 


Fernando Carr Puruas

 
Fernando Carr Puruas