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Publicado el 17 Febrero, 2016 por Pedro Antonio García en Historia
 
 

Concluyó encuentro de historiadores en la FIL

Simultáneamente sesionaron en esta jornada paneles sobre el desembarco del Granma, en la Casa del ALBA, y sobre la esclavitud, en la Casa de las Américas
Un panel de lujo abordó en la Casa de las Américas el tema Esclavitud, economía y sociedad. De izquierda a derecha, Piqueras, Mercedes García, Camillia Cowling y Reinier Borrego. (Foto: Martha Vecino).

Un panel de lujo abordó en la Casa de las Américas el tema Esclavitud, economía y sociedad. De izquierda a derecha, Piqueras, Mercedes García, Camillia Cowling y Reinier Borrego. (Foto: Martha Vecino).

Por PEDRO ANTONIO GARCÍA

A veces quisiera uno tener el don de la ubicuidad. A la misma hora que en la Casa del ALBA se desarrollaba la clausura del encuentro de historiadores, en la Casa de las Américas la académica Nina Jablonsky impartía una conferencia magistral acerca de la ilusión de la raza.

Para colmo, tras esta disertación de la profesora de la Universidad de Pensilvania, se celebró un panel sobre esclavitud, economía y sociedad, que coincidió en tiempo con el coloquio José Martí, edición y examen, que sesionaba en el Centro de Estudios Martianos.

Estas son cosas que casi siempre pasan con el programa académico de la Feria Internacional del Libro de La Habana, cuya apretada e intensa agenda deviene verdadero dolor de cabeza para los especialistas y amantes de las ciencias sociales.

El doctor Roberto Pérez Rivero, el investigador Julio César Rosabal y el profesor titular de la Academia de las FAR, Felpe Pérez Aguilera, unieron sus talentos en el panel sobre el desembarco del Granma con que finalizó el encuentro de historiadores.

Pérez Rivero abordó el desafío que significó para el Ejército Rebelde el enfrentar a a las fuerzas de la tiranía, poderosa maquinaria bélica equipada con el mejor armamento de la época, suministrado por el ejército de los Estados Unidos, que también asumió su entrenamiento.

De lo preparativos de la expedición del Granma y sus avatares, abundó el profesor Pérez Aguilera, mientras que Rosabal, en una exposición que despertó polémicas en el auditorio, se refirió al apoyo en Cuba al desembarco de la expedición.

En opinión de Rosabal, ese apoyo no fue tan efectivo como otros autores afirman, pues en su criterio no se pudo crear condiciones para el desembarco ni fue efectiva la red campesina orientada por Celia Sánchez hasta mucho después, mediados de diciembre de 1956.

El panel sobre esclavitud, economía y sociedad contó con ponentes de lujo, como el investigador español José Antonio Piqueras, la profesora Camillia Cowling (Universidad de Warwick, Reino Unido) y los historiadores cubanos Reinier Borrego y Mercedes García,

Dentro de las reflexiones que sobre ese régimen tan brutal realizaron estos notables especialistas, resalta la de Piqueras, al comparar la llamada pequeña esclavitud de los primeros siglos, no tan patriarcal como algunos afirman, con la de las grandes plantaciones.

Esta última, al decir de Mercedes García, signada por la mentalidad ya capitalista de los hacendados del siglo XIX, resultó ser mucho más intensiva que aquella y con niveles de crueldad muy superiores.

Esto no implica que la pequeña esclavitud no careciera de esa crueldad, característica de este sistema donde la dignidad del hombre es reducida a la condición de mercancía y mano de obra desechable. .

La historiadora cubana precisó que la esclavitud española no fue mejor que la inglesa o la francesa. En Cuba la concesión a los esclavos de conucos no tuvo nada de filantropía, pues el amo se quedaba con una parte considerable de la cosecha.

Roberto Pérez Rivero, en su doble condición de panelista participante y presidente de la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC), declaró a BOHEMIA DIGITAL que en eventos como este se demuestra el poder de convocatoria que tiene la historia.

Evidencian además el trabajo de unidad que se está forjando entre los especialistas de esta ciencia en el país, puntualizó, pues son el fruto de los esfuerzos conjuntos de distintas instituciones, desde universidades y centros de investigación del oriente, centro y occidente de la Isla hasta entidades nacionales.

De estas últimas mencionó, entre otras, a la UNHIC, la Academia de la Historia, el Instituto de Historia de Cuba, el Centro de Estudios Martianos, la Casa de las Américas y la Casa de Altos Estudios Fernando Ortiz.

Párrafo aparte, señaló, para la Editorial Nuevo Milenio, gran auspiciadora de estos eventos, y la Casa del ALBA, que los ha acogido consecutivamente en los últimos años.

A pesar de sesionar en varios lugares a la vez, pues se han sumado la sede del Centro de Estudios Martianos y la Casa de las Américas, no mermó la calidad ni el nivel de asistencia, concluyó.


Pedro Antonio García

 
Pedro Antonio García