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Publicado el 12 Marzo, 2016 por Pedro Antonio García en Historia
 
 

Para cubrir un vacío historiográfico

Ya está a disposición del público una multimedia sobre las causas seguidas a los revolucionarios en La Habana durante la tiranía batistiana
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Granado explica en la sede de la Oficina de Asuntos Históricos los avatares de la realización de la multi-media y sus múltiples usos.

Granado explica en la sede de la Oficina de Asuntos Históricos los avatares de la realización de la multi-media y sus múltiples usos.(Foto: Gilberto Rabassa)

Por PEDRO ANTONIO GARCÍA

Todo comenzó cuando el combatiente de la clandestinidad Bernardo Granado Sosa inició la búsqueda de información sobre dos niñas depositadas en la Casa de Beneficencia en 1955, y de quienes nada se sabía desde entonces.

Durante la investigación, que logró el reencuentro de los familiares, conoció de la existencia del Catálogo de las Causas del Tribunal de Urgencia de La Habana en el Archivo Nacional, una fuente de indudable valor para los estudiosos de la lucha revolucionaria en la capital.

Por curiosidad indagó sobre el proceso judicial al que fue sometido en 1957, donde se le acusaba de terrorista. No lo halló pero encontró los de muchos de sus compañeros de lucha. Al constatar su deterioro, se propuso digitalizar toda esa documentación, que comprende expedientes entre los años 1952-1958.

Tal fue el inicio de un largo proceso de casi tres años que coronó ayer con la presentación en la sede de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado (OAHCE) de la de la multimedia Actividades revolucionarias en La Habana. Fondos documentales y hemerográficos para su estudio.

En ella se recopilan las Causas de la Sala Quinta de lo Criminal de la Audiencia de la Habana. Sección de Urgencia (1952-1958), las Causas contra militares de la dictadura batistiana y el Índice onomástico de los revolucionarios encausados, procesos reseñados en el Diario de la Marina durante el período.

Con el apoyo de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, asumió el proceso de revisar, marcar los documentos a fotografiar, tomar la imagen, agruparlas y ubicarlas en carpetas individuales con el número de la causa, el año y el nombre de los acusados.

Para poder asumir un empeño de tal magnitud se dirigió en septiembre de 2013 a la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, a la cual entregó una causa de 1949 contra Fidel muy poco conocida y expuso el trabajo realizado hasta ese momento a esa institución.

A partir de ese contacto la OAHCE le brindó un apoyo incondicional al proyecto, que incluyó la consulta y digitalización de las causas que existen en su institución. Se coordinó con el Archivo Nacional (ANC) el trabajo de escanear y/o fotografiar esos documentos, que no se hallaban en sus fondos.

Según explica Granado, “tampoco en el Instituto de Historia de Cuba se hallaron los expedientes que no aparecen en el ANC, pero se obtuvo el listado de las causas judiciales a los militares de la dictadura, cuya documentación ofrece información adicional sobre hechos y revolucionarios juzgados en el Tribunal de Urgencia.

Para complementar lo anterior, Granado y su equipo revisaron  la prensa de la época, fundamentalmente el Diario de la Marina, día por día. Señala el compilador: “En este periódico aparecen desde el 10 de marzo de 1952 hasta el último día de 1958  los detenidos por distintas actividades contra la tiranía”.

“Toda la información se corresponde con las causas que fueron radicadas en el Tribunal de Urgencia de La Habana que abarcaba la capital, la actual provincia de Mayabeque y la mayoría de los municipios de Artemisa.“

Esta investigación permitió recopilar 2 485 hechos encausados con un total  de 6 332  personas que fueron reprimidas en La Habana de la época por motivos políticos, de ellas 274 mujeres y 264 menores de 13 a 18 años.

En este equipo, dirigido por Bernardo Granado, participaron Gilberto Patao, Ricardo Gómez Rodríguez, María Trasancos, Adalberto Herrera, José Suárez, Rafael Ramírez, Fernando González Alfonso, Zenia Vega y María Elena Gil y Celia Inés Denis Pérez, además del personal técnico del Archivo Nacional y la Oficina de Asuntos Históricos.

Podrá tenerse acceso a esta multimedia en las sedes del Instituto de Historia, el Archivo Nacional y la Oficina de Asuntos Históricos. Se hacen gestiones para que también la posean los clubes de computación de los 15 municipios capitalinos.

 

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