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Publicado el 29 Abril, 2016 por Redacción Digital en Historia
 
 

La celebración del Primero de Mayo en Cuba

Con llegada del poder revolucionario, en enero de 1959, el Primero de Mayo se convirtió en fiesta de pueblo trabajador a la cual se suman estudiantes, campesinos y combatientes de las instituciones armadas
Lázaro Peña, líder histórico de los trabajadores cubanos habla en un mítin obrero entre las imágenes de Martí, Maceo y el líder azucarero asesinado, Jesús Menéndez. (Foto: Bohemia)

Lázaro Peña, líder histórico de los trabajadores cubanos habla en un mítin obrero entre las imágenes de Martí, Maceo y el líder azucarero asesinado, Jesús Menéndez. (Foto: Bohemia)

Según diferentes referencias, en Cuba comenzó a conmemorarse de algún modo el Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores desde 1890, año en que comenzó a celebrarse en el mundo.

Aunque limitados a sus escasas posibilidades de entonces, desde aquellos inicios los trabajadores hicieron de esta fecha una ocasión para exponer sus demandas de contenido social, político y económico en nombre de todo el pueblo humilde.

De forma ascendente el primero de mayo fue mostrando la fuerza creciente de los trabajadores en la medida que estos lograban organizarse. A veces la situación imperante de represión impidió que salieran a las calles con sus banderas, pero de alguna manera la efemérides era recordada por la clase obrera.

La conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores en 1939 fue la primera organizada por la Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC), precisamente a sólo tres meses de efectuarse su congreso constituyente, luego de un extenso y arduo camino en pro de la unidad del proletariado en la Isla.

El estreno de esa celebración fue un gran desfile que partió desde la sede donde en aquel momento se encontraba la central obrera, en la intersección de las calles Belascoaín y San Lázaro, en La Habana. La marcha avanzó hasta la Avenida de las Misiones, pasó junto al Palacio Presidencial, el Paseo del Prado y concluyó en el Parque Central. En la tribuna ubicada allí hablaron varios líderes obreros, entre ellos Lázaro Peña, secretario general de la CTC, quien hizo el resumen del mitin

En nombre de los trabajadores del país, una representación de sus dirigentes entregó al Secretario del Trabajo un pliego de demandas que exigían el reconocimiento legal de esa organización, el cese de los desalojos campesinos, la defensa de la industria nacional y el establecimiento de leyes para el retiro.

Otras propuestas fueron, asimismo, la penalización a empresarios que burlaban las pocas leyes sociales y laborales existentes, medidas contra la carestía de la vida, reposición de los trabajadores desplazados, la puesta en práctica de un programa de obras públicas como vía para contrarrestar el desempleo y el repudio al régimen falangista implantado por Francisco Franco en España.

Desde 1939 la celebración del Primero de Mayo en Cuba tuvo un carácter unitario hasta que a partir de 1947 elementos gangsteriles amparados por el gobierno y a la sombra del anticomunismo derivado de la Guerra Fría lograron imponer por la fuerza la escisión del movimiento obrero y opacaron la fecha en aquellas instituciones sindicales en manos de los divisionistas quienes realizaban actos demagógicos, en locales cerrados y ajenos a la fibra proletaria que le imprimía combatividad.

Así transcurrió una etapa de 11 años, sin embargo los verdaderos representantes de las masas obreras celebraban riesgosas manifestaciones y mítines públicos para denunciar la explotación, el atropello, la tortura y el crimen por parte de los regímenes al servicio del imperialismo yanqui.

Con llegada del poder revolucionario, en enero de 1959, el Primero de Mayo se convirtió en fiesta de pueblo trabajador a la cual se suman estudiantes, campesinos y combatientes de las instituciones armadas. La CTC y sus sindicatos arriban a la cita proletaria no para exigir trabajo, salud, asistencia médica, justicia social, igualdad de deberes y derechos u otras tantas conquistas tan anheladas en diversos rincones del orbe.

El gran poder de convocatoria de los primeros de mayo los ha convertido a lo largo de más de cinco décadas en renovadoras jornadas de reafirmación revolucionaria y de unidad nacional.

Esa determinación está presente en esta fiesta proletaria con la presencia entusiasta de millones de trabajadores en toda la Isla junto a sus familiares en actos y marchas por plazas, comunidades, bateyes así como en cada colectivo laboral. Fidel, Raúl y todos los dirigentes de la Revolución junto a los líderes obreros han presidido y encabezado siempre los actos, marchas y desfiles del Primero de mayo.

Letra del Himno del Primero de Mayo, estrenado en Cuba en 1961

Primero de Mayo… Día del trabajo.
dame tu mano, trabajador.
Unidos todos, codo con codo.
ya dirigimos nuestra nación!
No importa el sacrificio
para el trabajador,
mientras más nos agredan
más será nuestro ardor.

Coro:
Estudio… Trabajo… Fusil…
Nuestras armas en la lucha por la paz.
Venceremos…Venceremos…Venceremos…
Unidad…Unidad…Unidad.

Primero de Mayo, Día del Trabajo.
Fiesta del mundo trabajador.
Unidos todos, codo con codo.
Será más fuerte nuestra razón!
La lucha nos enseña
la táctica mejor.
Unidos venceremos
a cualquier agresor.

Coro:
Estudio… Trabajo… Fusil…
Nuestras armas en la lucha por la paz.
Venceremos…Venceremos…Venceremos…
Unidad…Unidad…Unidad.

Esta obra musical se debe a la inspiración de tres intelectuales cubanas: Iris Dávila, destacada escritora y periodista; Odilia Romero, directora de programas radiales en el instituto Cubano de Radio, y Ondina Pérez, entonces jefa de divulgación nacional de Cuabatabaco.

Escenarios del Primero de Mayo en Cuba

infografia-escenarios-primero-mayo-cuba

(Fuentes: Ecured, Radio Cadena Habana y Radio Angulo)


Redacción Digital

 
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