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Publicado el 13 Septiembre, 2016 por Redacción Digital en Historia
 
 

La ciencia de la historia

Por DOLORES GUERRA LÓPEZ

En La historia me absolverá aparecen 17 citas textuales del Apóstol o alusiones directas a él

En La historia me absolverá aparecen 17 citas textuales del Apóstol o alusiones directas a él

En el ideario del líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, emerge como originalidad, el saber asumir las tradiciones patrias como instrumento educativo para la acción política y lo expresó manifiestamente en su oratoria. De esta forma proyecta sus ideas revolucionarias, cuya trascendencia se demuestra, en una visión nacional que contribuye a enriquecer su ejecutoria como estadista.

Los principales conceptos sobre la historia como ciencia que más utiliza en sus intervenciones públicas son: Fuentes del Conocimiento, la Función Educativa, Experiencia como Criterio de la Verdad y el Papel Demostrativo de la Historia. En cuanto al primer concepto ha afirmado: “A mí siempre me gustó leer la historia, […] las historias de las guerras, de las guerras en Cuba y de las guerras fuera de Cuba, de las guerras internacionales y de todos los personajes famosos de la historia.”.

A través de su trayectoria, como guía de la Revolución Cubana, el pensamiento evoluciona y crea un sistema de concepciones que poseen una unidad dialéctica y práctica, como base ideológica del proceso revolucionario cubano, al aplicar las lecciones de la historia al quehacer contemporáneo.

Desde las primeras acciones de su tarea transformadora, tuvo la perspectiva de que “tenemos que conocer más de historia de Cuba […] No puede haber una buena educación política si no hay una buena educación histórica, no puede haber una buena formación revolucionaria si no hay una buena formación histórica”.

A partir de 1959, estableció un equilibrio entre las acciones prácticas y su prédica en el enfrentamiento a la contrarrevolución interna, afectada por las medidas de carácter popular adoptadas por el Gobierno Revolucionario, siguiendo como estrategia la comparecencia sistemática ante los medios de información, con el propósito de desmentir las campañas difamatorias y explicar a la opinión pública mundial acerca de la realidad cubana. Todo esto ha estado acompañado de su estilo de lucha a través de la comunicación oral, tratando de crear en el pueblo una sabiduría política.

Utilizó como vía más expedita, desde sus inicios, el contacto directo y habitual, para divulgar con lenguaje sencillo, comprensible y directo, sobre el acontecer político e histórico de la nación, supeditando la posibilidad de utilizar complicados elementos teóricos o conceptuales, no asimilables para un pueblo que aún no se había declarado libre de analfabetismo. Buscador de la palabra precisa, con la información exacta, para transmitirla en el momento justo, esa es la esencia íntima de su obra revolucionaria a través del papel educativo de la historia.

Las contiendas independentistas del siglo XIX ganaron desde temprano la adhesión del máximo dirigente cubano y al hacer uso de la función educativa de la historia plantea: “nada nos enseñará mejor a entender qué quiere decir revolución, que el análisis de la historia de nuestro país, que el estudio de la historia de nuestro pueblo y de las raíces revolucionarias de nuestro pueblo”. Sobre la Función Educativa y Demostrativa de la Historia señala: “¡Y qué útil es hurgar en la historia extraordinaria de nuestro pueblo! ¡Cuántas enseñanzas, cuántas lecciones, cuántos ejemplos, qué cantera inagotable de heroísmo! Porque ningún pueblo en este continente luchó más por su libertad que el pueblo cubano”

Adoptó como estrategia en el enfrentamiento a la contrarrevolución la comparecencia sistemática en los medios de información.

Adoptó como estrategia en el enfrentamiento a la contrarrevolución la comparecencia sistemática en los medios de información.

Acudir a la experiencia histórica no es un arbitrio ideológico; en ella encontramos una línea de reflexión sobre estrategia, naturaleza y aplicabilidad, que las convierte en saber indispensable. La idea central que nos expresa es que no podemos pensar ni hacer estrategias si no partimos de los modos y de las lecciones que las mismas nos dejan. Al examinar el pensamiento nacionalista de carácter revolucionario, nos encontramos con un rasgo distintivo, su defensa de la independencia, tanto económica como política. Vemos que en Cuba este ideario surge temprano, con José Martí, que no es el único, pero sí uno de los más preclaros precursores.

Los pasos que guían a Fidel, están precedidos por la decisión martiana de conquistar la libertad o entregar la vida en el combate. Este es quizás el primer legado para las generaciones futuras, el de la lucha perpetua contra la opresión extranjera. Su identidad con el pensamiento martiano se pone de manifiesto en la conducta que asume y las doctrinas que atesora su epistolario. Y así ocurre en el exilio mexicano, la borrascosa epopeya del Granma, los reveses iniciales, el reagrupamiento esperanzador, la guerra y la victoria.

LA HISTORIA ME ABSOLVERÁ. PAPEL DEMOSTRATIVO

Una de las más altas expresiones, de la influencia que posee la historia patria en el máximo líder de la Revolución Cubana, es en ocasión del juicio por el ataque al cuartel Moncada, su el alegato de autodefensa La historia me absolverá. En cada línea de esta exposición, encontramos una profunda comprensión de las tradiciones revolucionarias. Allí están desde Carlos Manuel de Céspedes, Ignacio Agramonte, José Martí, Antonio Maceo y Máximo Gómez; hasta Yara y Baire. Localizamos por lo menos 17 citas textuales del Apóstol o alusiones directas a él, utilizadas generalmente para mostrar los antecedentes y objetivos patrióticos de las acciones del 26 de julio, su validez jurídicolegal y los elevados principiosético morales que las sustentaron.

El manuscrito fue concebido de forma consciente y lo más amplio posible, dada la necesidad de aglutinar a todos los sectores populares tras un programa de acción, que diera respuesta a sus necesidades inmediatas sin sacrificar los fines estratégicos. En contadas ocasiones un documento puede desempeñar un papel tan relevante en la lucha revolucionaria de un pueblo, como el defendido por el joven abogado, en su propio juicio, el cual significó un importante hito de nuestra lucha por la definitiva independencia.

En una de las primeras graduaciones (1965) de médicos en el Pico Turquino.

En una de las primeras graduaciones (1965) de médicos en el Pico Turquino.

A las ideas allí expuestas hay que atribuirles especial importancia, porque conjugan diversas consideraciones encaminadas a orientar la actividad de los hombres y desarrollar conciencias. De igual forma, en su parte final, queda explícito en este material, el Papel Demostrativo de la Historia cuando, como acusado, no pide absolución, sino que lo envíen junto a sus compañeros presos, al expresar: “Condenadme, no importa, la historia me absolverá”, como prueba de la justeza de su causa. Y en esta frase, hallamos una coincidencia histórica: José Martí, en un discurso pronunciado en Hardman Hall, en Nueva York, el 17 de febrero de 1892, había hecho un pronóstico similar: “la historia no nos ha de declarar culpables”.

Desde una profunda convicción martiana, Fidel manifiesta una preocupación permanente por el devenir y porvenir del proceso político, porque el presente viabilice el futuro, a través de una orientación histórica, dirigida a fomentar una actitud activa ante los objetivos a lograr, haciendo a los jóvenes abanderados de estas ideas. Su mérito personal va más allá de la valentía física; es la virtud de contribuir a desentrañar los males que afligían al país y sobre todo, de haber encontrado la estrategia y tácticas adecuadas en la lucha de masas, surgida del análisis de la realidad objetiva.

El reconocimiento del papel decisivo de la historia en el desarrollo económico y social, es con toda probabilidad, una de las características esenciales de su pensamiento, que aparece muy tempranamente en sus pronunciamientos. Fidel puede apreciar grandes panoramas históricos y descubrir con acierto el futuro, al mismo tiempo que despliega un trabajo práctico inmediato. A esa combinación de los dos elementos pudiera deberse, en buena parte, su reconocida talla de estadista mundial.


Redacción Digital

 
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