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Publicado el 7 Octubre, 2016 por Pedro Antonio García en Historia
 
 

El rescate de Sanguily

El Mayor ordena una temeraria carga al machete y liderando la impetuosidad insurrecta, abre con 35 de los suyos una brecha entre los 120 peninsulares

Rescate-de-SanguilyPor Pedro A. García

Ignacio Agramonte conoce que el brigadier Julio  Sanguily ha sido sorprendido por una tropa española y escoge a un pequeño destacamento, para liberarlo, a cuya vanguardia ubica al mambí neoyorquino Henry Reeve, el Inglesito, con cuatro fusileros, quienes descubren al enemigo a la altura de la finca La Esperanza, a unos 25 kilómetros al suroeste de la ciudad de Puerto Príncipe (hoy Camagüey).

El Mayor ordena una temeraria carga al machete y liderando la impetuosidad insurrecta, abre con 35 de los suyos una brecha entre los 120 peninsulares.

Los españoles se dispersan y dejan 11 muertos en el campo.

Solo uno de la tropa de Agramonte pierde la vida.

Se rescatan, además de Sanguily, otros cinco cubanos prisioneros de los integristas.

Años después, en uno de sus más hermosos sonetos, Rubén Martínez Villena versificaría: Alzóse un yaguarama reluciente./ Oyóse un grito de mando prepotente./ Y un semidios, forjado en el combate,/ ordenando una carga de locura,/ marchó con sus leones al rescate,/ y se llevó al cautivo en su montura.


Pedro Antonio García

 
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