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Publicado el 12 Diciembre, 2016 por Redacción Digital en Historia
 
 

EL FRENTE DE LAS VILLAS

La  unidad consolidada

Las victorias rebeldes en la región central, unidas a las acciones de las fuerzas revolucionarias en el resto del país, condujeron al colapso del ejército de la tiranía y al triunfo revolucionario

 

 

Por RAFAEL RAMÍREZ GARCÍA y RICARDO EFRÉN GONZÁLEZ*

Crear un frente guerrillero en Las Villas, específicamente en el Escambray, fue una idea que estuvo latente desde mucho antes de que se iniciara la Guerra de Liberación Nacional. Con ese fin, Lázaro Artola Ordaz, residente en Camagüey, junto a varios compañeros en 1955, exploró las serranías espirituanas comprobando la factibilidad del proyecto; sin embargo, no sería hasta 1957 que se abrieron las opciones de la apertura de ese frente con los intentos insurreccionales de Semana Santa, los sucesos de Buena Vista y de La Llorona, que tuvieron lugar los días 20 de abril, 28 de mayo y 6 de agosto de 1957, respectivamente, organizados por el M-26-7.

El 10 de noviembre de 1957 tal proyecto comenzó a ejecutarse. En esa fecha, Eloy Gutiérrez Menoyo (después del triunfo traicionó la Revolución), por entonces jefe de acción del Directorio Revolucionario, por su cuenta, creó junto a un grupo de alzados del 26 de Julio, capitaneado por Lázaro Artola, el llamado Segundo Frente Nacional del Escambray.

Mientras se trataba de consolidar este Frente, la dirección nacional del Partido Socialista Popular autorizaba la creación de su destacamento guerrillero bajo la jefatura de Félix Torres González, lo que se materializó en marzo de 1958.

En agosto de este propio año se creó una compleja situación político-militar en el Escambray  que condujo a la división del Segundo Frente en dos: uno con el nombre original (SFNE), dirigido por Gutiérrez Menoyo, y otro, denominado Segundo Frente Nacional del Directorio Revolucionario, bajo el mando de Faure Chomón.

En medio de esta situación, arribaron al territorio las columnas invasoras dirigidas por los comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Guevara; este último con la orden militar de asumir el mando de todas las fuerzas del Movimiento 26 de Julio en la provincia. Después de una amplia y cuidadosa labor política desarrollada por los comandantes de la Sierra Maestra, se sentaron las bases para la creación del Frente de Las Villas, el que fue una realidad en la primera quincena de diciembre, cuando el 1° de diciembre se firmó por los comandantes Ernesto Che Guevara y Rolando Cubelas (traidor) el documento Al pueblo de Las Villas, conocido como el Pacto del Pedrero; al cual el Partido Socialista Popular se adhirió el 9 de diciembre, entregando el mando de su destacamento guerrillero al comandante Camilo; y el día 12 de ese propio mes, Gutiérrez Menoyo y Che firmaron el documento Al pueblo de Cuba.

A partir de entonces, las fuerzas del Frente procedieron a realizar una ofensiva en toda la provincia, que incluyó la toma de importantes pueblos y ciudades. El 16 de diciembre fuerzas dirigidas por el comandante Guevara atacaban Fomento, mientras Camilo intensificaba los combates en el noreste de la provincia. El 19 se tomó Mayajigua y el 21, Zulueta. Ese propio día tropas de Víctor Bordón rendían el cuartel de Guayos, mientras fuerzas combinadas del MR 26-7 y del Directorio Revolucionario ocupaban posiciones para atacar Cabaiguán, que finalmente se entregaba el 22 de diciembre. Al día siguiente, tropas al mando del capitán Armando Acosta tomaron Sancti Spìritus.

Ante el empuje de las tropas del 26 y el Directorio, las fuerzas represivas de la tiranía capitulan el 24 en Placetas. Un día después lo hacen los guardias de Remedios y Camajuaní; y al día siguiente, Caibarién.

Ese mismo día caía en poder de los rebeldes el poblado de Placetas y las tropas del SFNE ponían sitio a Topes de Collantes. Este cuartel y el de Yaguajay, cayeron en manos rebeldes el 31 de diciembre.

El descarrilamiento, ataque y rendición del Tren Blindado, una de las acciones más importantes de la batalla de Santa Clara

El descarrilamiento, ataque y rendición del Tren Blindado, una de las acciones más importantes de la batalla de Santa Clara

Las condiciones estaban listas para atacar la capital provincial, los poblados en los alrededores de la ciudad estaban en manos de los guerrilleros; Santa Clara estaba aislada y en horas tempranas del 28 daban inicio las primeras acciones ofensivas contra las principales posiciones enemigas. Una a una van cayendo en poder de los guerrilleros: la loma del Capiro, el famoso tren blindado, el cuartel del Servicio de Vigilancia de Carreteras (los Caballitos), el Escuadrón 31 de la Guardia Rural, el Gobierno Provincial, el Gran Hotel, la Cárcel Provincial, el Palacio de Justicia, la Jefatura de Policía Nacional y por último, sin apenas sonar un disparo, capitulaba el 1° de enero el Regimiento 3 Leoncio Vidal.

La caída de Las Villas, unido a las acciones de las fuerzas revolucionarias en el resto del país, condujo al colapso del ejército de la tiranía y al triunfo revolucionario. Esta vez, los mambises no solo entraron en Santiago, sino que avanzaron hacia la capital para junto al pueblo, consolidar la victoria.

* Doctor en Ciencias Históricas y Máster en Ciencias Históricas respectivamente.


Redacción Digital

 
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