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Publicado el 13 Diciembre, 2016 por Redacción Digital en Historia
 
 

FRENTE GUERRILLERO DE PINAR DEL RÍO

Vueltabajo rebelde

Al ser informado de sus logros y victorias, Fidel expresó: “Ni ustedes mismos se imaginan lo que han hecho”
Fidel y Dermidio Escalona, jefe del Frente de Pinar del Río.

Fidel y Dermidio Escalona, jefe del Frente de Pinar del Río.

Por RENÉ GONZÁLEZ NOVALES *

Foto: Archivo de BOHEMIA

El Frente Guerrillero de Pinar del Río fue siempre un sueño y propósito principal de los combatientes de esta provincia en la lucha contra la tiranía batistiana. Varios fueron los intentos de los pinareños por lograr dicho objetivo, desde que el 30 de noviembre de 1956, dos grupos de jóvenes revolucionarios, bajo el mando de Rafael Ferro, Ferrito, auxiliado por otros jefes de células, y Roberto Amarán, se alzaron por las zonas de Viñales y Malas Aguas, en Santa Lucía, respectivamente, en apoyo al desembarco del Granma.

En junio de 1958 solo se mantenía de forma permanente en la zona del Rubí, municipio de Cabañas, el grupo encabezado por Rogelio Payret, Claudio, con una docena de guerrilleros. En el propio mes, llega a la provincia el comandante del Ejército Rebelde Delio Gómez Ochoa, quien después de la histórica reunión de Altos del Mompié en la Sierra Maestra, la Dirección de la Revolución lo nombró delegado nacional de Acción.

En una reunión con Gómez Ochoa, la Dirección del M-26-7 en la provincia le solicita un jefe guerrillero de experiencia para la conducción de la lucha en las montañas. El Comandante propone para el cargo solicitado al entonces capitán del Ejército Rebelde Dermidio Escalona, guerrillero de la Sierra Maestra. Días después, Escalona arribó a la provincia en compañía de José Algibay, también oficial de la Sierra Maestra, quienes asumirían como jefe y sustituto del Frente Guerrillero de Pinar del Río, fundado oficialmente el 26 de julio de ese año.

El 13 de agosto, el grupo guerrillero compuesto por 22 combatientes atacó el cuartel de montañas situado en la comunidad de San Andrés de Caiguanabo, y capturaron la pequeña guarnición, sus armas y municiones. El 17 de agosto el grupo guerrillero al cual se le habían unido otros combatientes, cayó en una emboscada del ejército en la zona de Seboruco. En la acción cayó combatiendo el doctor Isidro de Armas (primer médico guerrillero caído en acción combativa en las montañas cubanas); el combatiente Ceferino Fernández fue herido, hecho prisionero y asesinado el día 18, y el comandante Escalona herido en una pierna. En tales condiciones el grupo principal del frente se desintegró parcialmente algún tiempo.

Entre los últimos días de agosto y primera semana de septiembre, comenzaron a llegar al campamento del capitán Payret en El Rubí los combatientes del grupo del comandante Escalona, incluyendo a este, ya recuperado de su herida. En una sola columna con unos 40 guerrilleros, se realiza una marcha por el noroeste de la provincia. Tras superar cercos, bombardeos y emboscadas, llegan al poblado de Las Pozas, donde el 10 de octubre atacan al cuartel de la guardia rural. El enemigo sufrió varias bajas.

El comandante Escalona envió a Payret para la zona de Cabañas a fundar la Columna 2 Ciro Redondo, al capitán Algibay para la zona de Cacarajícara a fundar la Columna 3 Hermanos SaÍz, mientras él en la zona de Seboruco creaba la Columna 1 Orlando Nodarse (Comandancia del Frente Guerrillero).

En octubre y noviembre se organiza en Pica-Pica un grupo guerrillero bajo las órdenes del capitán Miguel Martínez; en Sumideros-Cabezas, el Destacamento Ormari Arenado del Directorio Revolucionario 13 de Marzo, dirigido por el capitán Raúl Fornel, así como dos grupos procedentes de San Luis y San Juan y Martínez, que se habían unido y los dirigían el capitán Pedro García Veloz (Buldózer) y el teniente Fernando Novo. Todas estas fuerzas tenían la misión de operar en ese territorio y formar la Columna 4.

En los últimos meses de la guerra, el Frente, que llegó a contar con más de 350 efectivos, realizó distintas acciones en las que la tiranía sufrió sensibles bajas. Al derrumbarse el régimen ocupó todas sus plazas militares y dependencias en el territorio. En visita de Fidel a la provincia al final de la Caravana de La Libertad, el 17 de enero de 1959, comentó a los pinareños: “Ni ustedes mismos se imaginan lo que han hecho”.

* Combatiente del Frente Guerrillero de Pinar del Río. Autor del libro Al pie de Rubí.


Redacción Digital

 
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